Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El baloncesto se resquebraja

Las selecciones afrontan un futuro incierto con un nuevo sistema de clasificación para el Mundial con partidos en plena temporada sin jugadores de la NBA y la Euroliga

Los jugadores de España, en el podio del Eurobasket. Ampliar foto
Los jugadores de España, en el podio del Eurobasket. AP

El Eurobasket concluyó, la expedición de la selección española voló de madrugada desde Estambul a Madrid, la de Eslovenia fue agasajada en Liubliana y serbios y rusos volvieron a sus países. El común denominador es que ahora las selecciones desconocen con qué jugadores podrán contar para la cita más inmediata. Será el 20 de noviembre. Arranca ese día el nuevo sistema de clasificación para el Mundial de 2019 que ha puesto en marcha la Federación Internacional (FIBA) con seis ventanas entre esa fecha y febrero siguiente. Cada selección jugará dos partidos por fecha, uno como local y otro como visitante. Muchos seleccionadores han previsto convocatorias en las que no estarán los jugadores de la NBA y probablemente tampoco con los que compitan en la Euroliga. Es decir, España se jugará el pase probablemente sin los Gasol, los Hernangómez, Ricky, Abrines, Mirotic y posiblemente también sin los jugadores de los equipos que compiten en la gran competición europea.

La FIBA trabaja para que las federaciones nacionales presionen a los clubes, en el caso de España a través de la mediación del Consejo Superior de Deportes, y les obliguen a ceder a sus jugadores para los partidos de clasificación para el Mundial. Los que juegan la Euroliga no tienen la más mínima intención de hacerlo. El calendario de la máxima competición de clubes contempla jornadas que coinciden con las fechas establecidas para que se disputen los partidos de selecciones.

“Ahora mismo viene una época dificilísima”, vaticina Sergio Scariolo, seleccionador de España. “No es tanto cuestión de que un jugador pueda estar o no. Es cuestión de que esté bien y con salud, de que se encuentre el rol. Cada año será un ejercicio diferente de recomposición del grupo. Me encanta que Marc [Gasol] haya manifestado este compromiso, pero ahora toca clasificarse para el Mundial y las vamos a pasar bastante canutas”.

Scariolo ya trabajó el pasado agosto con una lista B, en la que incluyó a 16 jugadores, 10 debutantes en la selección absoluta y de los cuales solo Vives, Sastre y Oriola han competido en el Eurobasket. El resto son Colom, Alberto Díaz, Jaime Fernández, Pau Ribas, Dani Díez, Rabaseda, Abalde, Paulí, Diop, Arteaga, Llovet, Guerrero y Sebas Sáiz. De ese grupo saldrá probablemente el equipo que disputará los partidos de las ventanas.

La posición de la FIBA

Ettore Messina, el seleccionador de Italia y segundo de Gregg Popovich en los Spurs, dijo el 3 de septiembre: “No estoy contento con las ventanas. Según la situación política actual, si tú trabajas en la NBA o en la Euroliga no podrás participar en las competiciones de selecciones [para obtener la clasificación para el Mundial]. Los jugadores y los entrenadores pensamos lo mismo, pero no hay ningún jugador ni entrenador en los despachos donde se toman las decisiones. Yo apoyaré a Italia viendo los partidos por televisión. Podría emplear palabras más duras. Resulta incluso humillante para las federaciones el encontrarse en la situación de tener que recurrir a un determinado grupo de jugadores para que les ayuden a clasificarse y luego prescindir de ellos diciendo: ‘Gracias. Algún otro jugador mejor que tú va a ocupar tu lugar en el torneo’. Es una humillación”.

La FIBA considera que 11 de los 12 jugadores de la selección de Messina en el Eurobasket estarían disponibles para disputar los partidos de clasificación para el Mundial. Calcula también que el 89% de los jugadores que han disputado el Eurobasket podrían competir en los encuentros clasificatorios de noviembre y febrero, y todos en los de julio y septiembre. La FIBA argumenta que con el nuevo sistema de clasificación se visualizarán las selecciones durante todo el año, no solo en verano, con más de 140 países compitiendo en un total de 1.250 partidos “regulares y significativos”.

Todo ello, dice la FIBA, atraerá un mayor interés de los aficionados, y dará la oportunidad a que accedan a la élite competitiva nuevos países y jugadores. También dará pie a que nuevos socios comerciales y de medios se asocien a las selecciones y competiciones FIBA.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información