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Shved y Bogdanovic, estrellas de un Rusia-Serbia con sabor a clásico

La selección de Djordjevic, subcampeona mundial y olímpica, persigue un podio europeo que se le resiste desde 2009 y el equipo de Bazarevich emerge tras años decepcionantes

Marjanovic y Cusin, en el Serbia-Italia. Ampliar foto
Marjanovic y Cusin, en el Serbia-Italia. AFP

Alexey Shved y Bogdan Bogdanovic personifican el duelo de la semifinal del Eurobasket entre Rusia y Serbia (20.30). Uno, Shved, escolta de 28 años, regresó hace dos después de su decepcionante paso por la NBA y se convirtió entonces en el jugador mejor pagado de Europa con 3,4 millones de euros anuales en las filas del Khimki. El otro, Bogdanovic, alero de 25 años, ha dejado atrás su etapa en el Fenerbahce, con el que ha sido campeón de Europa, y ha aceptado este verano la oferta de Sacramento Kings, con 7,9 millones de euros para la próxima temporada, que le convertirá en el novato mejor pagado en la historia de la NBA.

El duelo entre Rusia y Serbia está cargado de reminiscencias del clásico entre la URSS y Yugoslavia, las selecciones que se repartieron la hegemonía del baloncesto continental hasta 2001. Aquel año, el último en que ganó Yugoslavia antes de producirse la independencia de sus repúblicas, al igual que sucedió con las de la URSS, el Eurobasket se celebró en Estambul, como ahora. Ambas selecciones se sumieron en una crisis. La de Serbia de la mano de su seleccionador, Sasha Djordjevic, volvió al podio y ganó las medallas de plata en el Mundial de 2014 y en los Juegos de Río el año pasado, solo superada por Estados Unidos. Ahora, a pesar de las bajas de jugadores tan notables como Teodosic y Bjelica, continúa mostrándose muy competitiva y ha alcanzado la semifinal del Eurobasket por segunda ocasión consecutiva, aunque hace dos años en Lille falló en los dos últimos partidos ante Lituania y Francia y concluyó en la cuarta plaza.

Bogdanovic es el referente del equipo serbio y su máximo anotador con una media de 22,5 puntos en una lista que encabeza Shved con 24 puntos. Los dos equipos se enfrentaron el dos de septiembre en la fase de grupos, con triunfo de Rusia (75-72). Fue la única derrota en este campeonato de Serbia, que eliminó a Hungría en octavos y a Italia en cuartos.

Junto a Bogdanovic, destaca el gigante de 2,21 metros, Boban Marjanovic, que hace un año cambió la camiseta de San Antonio Spurs por la de Detroit Pistons. Lucic (Bayern), Macvan (Milán), Jovic y Kuzmic (Estrella Roja) y Milosavlejvic (Alba Berlín) conforman un equipo ansioso por regresar al podio europeo que no visita desde 2009. Entonces, con una generación de jóvenes entre los que destacaban Teodosic, Bjelica, Raduljica, Krstic y Macvan, perdió la final ante España.

Rusia ha reemprendido el vuelo en el Eurobasket después de cuatro últimos años de constantes decepciones, en los que ni siquiera se clasificó para el Mundial ni para los Juegos. Con Shved como líder y también con Mozgov, el pívot de 2,16 metros que tras su paso por Cleveland y los Lakers ha fichado por Brooklyn, ha completado un recorrido con una sola derrota, ante Letonia, y eliminó a Croacia en los octavos de final y a Grecia en los cuartos.

Sergey Bazarevich, base de la selección que ganó tres medallas de plata en un Eurobasket y en los Mundiales entre 1990 y 1994, es ahora el seleccionador. Su equipo base, además de Shved y Mozgov, está formado por jugadores del CSKA como Dmitry Kulagin, Vorontsevich, Fridzon y Kurbanov, junto a Khvostov (Lokomotiv). El Rusia-Serbia tendrá el aroma de los antiguos clásicos entre la URSS y Yugoslavia.

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