Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Conchita Martínez: “Garbiñe Muguruza es el sueño para cualquier entrenador”

La preparadora (Monzón, 45 años), campeona de Wimbledon en 1994, ha recuperado en Londres la mejor versión de Muguruza. Dialoga sobre el éxito, el potencial y la evolución de la semifinalista

Garbiñe Muguruza
Muguruza y Conchita Martínez, durante un entrenamiento en Londres. Getty

Conchita Martínez (Monzón, 45 años) irrumpe en una de las terrazas de Wimbledon con la todavía melena húmeda, después de jugar un partido de veteranas y asearse. Ofrece unas uvas rojas a su interlocutor y bromea: “¿No me des caña, eh? Que yo no me porto mal…”. El sol de media tarde subraya los ojos aturquesados de la preparadora, que circunstancialmente, por cosas de la vida, dirige en Londres a una jugadora que está llamada a coger el bastón de mando del tenis español una vez que la vieja guardia de un paso a un lado. De momento, Garbiñe Muguruza ya ha ganado un Grand Slam y hoy (14.00, Movistar+ Deportes) disputa frente a Magdalena Rybarikova las semifinales del grande londinense por segunda vez.

Pregunta. ¿Qué siente al regresar aquí, su torneo fetiche?

Respuesta. Pues mucha alegría, mucha alegría, e incluso emoción cuando veo las imágenes de cuando gané: mis padres, la gente... Me gusta venir aquí antes de la primera semana, cuando todavía no hay gente; ves la hierba impoluta, las flores y todo lo que representa este sitio, que es muy especial. Aquí es donde gané mi Grand Slam, esta central, que es impresionante...

P. Ganó con 22 años Wimbledon. ¿Hasta qué punto puede despistarle a alguien un éxito tan precoz?

R. Depende de la persona. Cuando yo gané aquí quise seguir lo antes posible con la dinámica que llevaba, con normalidad. A las dos semanas me fui a Estados Unidos y gané un torneo. Pero sí, puede haber muchísimas distracciones.

P. A muchas les cambia la vida, ¿no?

R. No es fácil aislarse de muchas cosas. Cuando ganas aquí todo el mundo te quiere ver y todo el mundo te quiere recibir, y es difícil decir que no. Hay que intentar normalizarlo todo e intentar sacártelo de encima lo antes posible para volver a hacer lo que haces normalmente, que es entrenar y no distraerte de lo que te lleva a jugar bien.

P. En ese sentido, ¿cómo cree que ha ido procesando Garbiñe todo eso?

R. No lo sé, porque no lo he hablado con ella, pero una vez que ganas un Grand Slam todo el mundo espera que hagas muchísimos resultados. Te cambia un poco la vida. Ella está perfecta, entrenando con muchas ganas. Todos sabemos que es una tenista increíble y está haciendo cosas muy importantes. Ella jugó una final aquí con solo 21 años, después ganó Roland Garros… Es joven y ya está luchado por los grandes títulos. Su evolución es muy buena. En los grandes es donde quieres jugar bien… Puedes intentar buscar un poco más de regularidad, pero si ganas un grande o llegas a las finales: ¿Quién puede decirte algo?

Aquí está teniendo una actitud 10. Está controlando muy bien sus emociones

P. Siempre ha generado unas expectativas muy grandes. ¿Quizá se tiene demasiada prisa con ella?

R. Este mundo no es nada fácil. Ser una tenista profesional no es nada fácil. Es sacrificado, así que debemos disfrutar de ella y apoyarla siempre. No tenemos que exigir tanto y decir que o bien está arriba o está abajo, no. Cuesta mucho estar ahí arriba, así que hay que apoyar mucho a las jugadoras. Terminó Roland Garros, perdió los puntos y enseguida dije que recuperaría el ranking, y va en una buena línea.

P. Estos días se la ve fría, más contenida a lo habitual. Eso choca con su carácter, ¿no?

R. ¿La veis fría? Conmigo no lo es. Está centrada, en su mundo. En estos casos es muy importante no derrochar energía y con el equipo no está así.

P. Habla del mundo de Garbiñe. ¿A qué se refiere?

R. No saques un titular con eso ¿eh? [risas] Bueno, que está con su música… Es una chica normal, extrovertida, simpática; cocina, se divierte, ve películas… No sé. No estoy con ella 24 horas al día con ella, así que no sé cómo actúa con los demás. Sí me sorprende un poco el verla tan centrada y tan enfocada, pero no he notado una gran diferencia de un torneo a otro.

P. La conoce desde que era una niña. ¿Cómo ha madurado?

R. Ella tiene las cosas muy claras. A mí me gusta su madurez y la seriedad que tiene para afrontar determinadas situaciones. En los dos o tres últimos años ha cambiado en eso. Aquí está teniendo una actitud 10. Está controlando muy bien sus emociones y está muy motivada; ha sabido salir de los momentos de adversidad que ha tenido y la veo con una actitud muy positiva, que es lo que se necesita para estar ahí arriba.

Muguruza, durante el partido de cuartos ante Kuznetsova.
Muguruza, durante el partido de cuartos ante Kuznetsova. AP

P. Habla de actitud. Hace un par de meses dijo que debía centrarse más en el tenis. ¿Ha mejorado?

R. No había ninguna segunda intención. A mí me gusta verle a Garbiñe concentrada y concienciada en los entrenos, como ha estado estas dos semanas juntas. Fuera del tenis puede hacer lo que quiera. Aquí ha entrenado muy bien, está muy receptiva, sabe lo que tiene que hacer en cada momento y escucha. Me gusta verle disfrutar entrenando. Con esa actitud y disfrutando es como se consiguen cosas. Creo que está disfrutando incluso en los partidos.

P. ¿Cómo la definiría?

R. Es una chica con muchísima determinación y con las ideas muy claras. Sabe lo que quiere y por eso es tan buena. Es que es muy buena…

P. ¿Cuál es su potencial real?

R. Ella es diferente, porque tiene un estilo de juego totalmente diferente. Tiene potencial para estar ahí arriba, y no lo digo para ponerle presión. Puede perfectamente llegar a ser la número uno. También me ha gustado mucho trabajar con Carla Suárez en la Copa Federación, pero desde luego que ella tiene madera para ser la número uno.

P. Lógicamente, todavía tiene que pulir su juego, pero el hecho de tener un margen de crecimiento amplio es bueno, ¿no?

R. Eso es buenísimo. Si Garbiñe consigue seguir el resto de lo año como lo está haciendo aquí, crecerá. Tiene margen de mejora. Lo que hizo con Kerber, con las subidas a la red, yo lo destaco mucho. Está muy bien, está muy bien. No todo depende de ella, pero si ella está así de bien solo tiene que fijarse en ella, porque si hace las cosas bien es una jugadora muy difícil de ganar. Tiene golpes muy potentes, variedad, sabe sacar, defenderse, ir a la red…

Es una chica con las ideas muy claras.  Sabe lo que quiere y por eso es tan buena

P. Toni Nadal escribió en este periódico que a los jugadores jóvenes de ahora les falta perseverancia y pasión. ¿Qué opina de esto?

R. Yo creo que hay de todo. Habrá algunos que sean muy profesionales y otros si no hacen determinadas cosas no serían lo genios que son... Yo, como entrenadora, soy un poco cuadriculada. Trabajando bien y siendo profesional tienes la mente tranquila. Cada uno tiene salidas y hay una serie de jugadores que necesitan no ser tan estrictos para sacar su genialidad. A mí, personalmente, me gusta llevar las cosas estructuradas.

P. En el caso de Garbiñe, su juego también tiene trazos muy geniales. Sería contraproducente encorsetarle demasiado, ¿no?

R. No hablo de encorsetarle. Es una jugadora muy profesional y se lo deja todo; es perfeccionista, lo cual supone un arma de doble filo a veces; y sabe lo que hace y cómo se necesita trabajar para estar aquí.

Muguruza y Conchita, en segundo término, durante un entrenamiento. ampliar foto
Muguruza y Conchita, en segundo término, durante un entrenamiento. EFE

P. El hecho de que esté jugando tan bien estos días no puede ser casualidad. ¿En qué se ha notado su aportación?

R. Le veo jugando muy bien, muy fina, muy agresiva y muy acertada en todo lo que hace. Hemos trabajado en eso y en los detalles, en una serie de puntos para que después las cosas salgan bien. Está muy abierta y muy receptiva, y eso ha sido muy bueno para mí.

P. ¿Se le puede poner algún pero al torneo que está haciendo?

R. Hay momentos, pero yo aquí le pongo un sobresaliente total, porque ha estado perfecta. Lo que está haciendo aquí es el sueño para cualquier entrenador. No ha tenido ni un día malo, ni una mala cara. No tengo ningún pero con ella. Desde que empezó a entrenar ha sido todo oídos, receptiva, positiva, compartiendo ideas…

P. Para finalizar, ¿le ha contado ya qué se siente al elevar la bandeja de campeona?

R. No, porque no es necesario. Ella, teniendo Roland Garros, ya sabe lo que se siente al ganar algo grande... Ella ya ha pasado por esa experiencia y yo no le voy a hablar de algo así, y menos antes de jugar unas semifinales de Wimbledon.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información