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Los caminos opuestos de Sandro y Munir

Un año después de salir del Barça, ambos puntas viven en una realidad bien distinta

Sandro, en las semifinales ante Italia. Ampliar foto
Sandro, en las semifinales ante Italia. REUTERS

Relegados al ostracismo en el Barça porque la delantera Messi, Luis Suárez y Neymar no da Pie ni paso a los demás, Sandro Ramírez (Las Palmas de Gran Canaria; 21 años) y Munir El Haddadi (Madrid; 21 años) se buscaron la pasada temporada las habichuelas lejos del Camp Nou. Uno, Sandro, ariete de llegada y pegada, se ha hecho grande en el Málaga y le abundan las ofertas, sobre todo de la Premier y de la Liga. El otro, Munir, más extremo que punta pero también con buen olfato de gol, ha palidecido durante su cesión al inestable Valencia, y no sabe dónde jugará el año que viene porque le quedan dos años más de contrato con el Barcelona, que le busca salida sin éxito. Y hasta ha solicitado jugar con Marruecos después de ser internacional absoluto con España. Dos delanteros del mismo cesto y distintos caminos.

“Existe un problema. Los atacantes no quieren venir para ser suplentes”, se lamentan desde el Barça, cantinela que se da desde que el tridente se atornilló y que se expresa en las negativas de Dembélé, Nolito, Gameiro y Vietto, por ejemplo. Sin más recursos, y también comprometidos por la sanción de la FIFA por el traspaso irregular de menores, Luis Enrique apostó hace dos años por los dos canteranos. Aunque priorizaba a Munir sobre Sandro, toda vez que el jugador de raíces marroquíes disputó el doble de minutos (1.634 por 851).

En la pasada campaña, sin embargo, el técnico y el club acordaron que lo mejor para Munir era una cesión al Valencia para que acumulara minutos. “Su rendimiento ha sido bueno [36 partidos (25 de titular) y siete goles], pero lo han mareado al tener cuatro entrenadores en una temporada, y le ha costado adaptarse a una situación social complicada como la de Mestalla”, revelan desde el entorno del futbolista. Desde el Barça amplían: “Su rendimiento no ha sido nada malo en un club que ha pasado por un año muy difícil. Estamos contentos porque se ha revalorizado”. Su futuro, sin embargo, es una incógnita porque al Barça le gustaría traspasarlo por unos 20 millones y no tienen una sola oferta. Por lo que se le aguarda el 12 de julio para el inicio de la pretemporada con Valverde. “Solo piensa en hacerse un hueco como cuarto delantero, algo que ya logró en su día”, explican desde el entorno de Munir.

Para Sandro el Barça es pasado, liberado como quedó el año anterior “como agradecimiento” por no marcharse cuando la entidad no podía fichar. Así que se fue al Málaga, donde se ha hecho un nombre que ahora resuena por los pasillos de los mejores clubes europeos. “Llegó con muchas ganas de aprender porque siempre había estado bajo la sombra de los jugadores del Barcelona. Estaba expectante por saber su respuesta como un 9 titular en un equipo de Primera”, desvela Juande Ramos, que lo tuvo al inicio en el Málaga. “Y en poco tiempo, con confianza y minutos, se vio que estaba a la altura”, añade. Desde las oficinas azulgranas agregan: “No nos sorprende su evolución. Necesitaba ese protagonismo”.

“Es un delantero muy bien educado”

Lo secunda Míchel González, que lo dirigió los últimos 12 partidos de Liga. “Fue una sorpresa ver cómo recogía nuestros planteamientos y los ponía en práctica; es un jugador muy bien educado futbolísticamente hablando”, señala; “en el Barça se adaptó a jugar por fuera y se ha convertido en un goleador que no le hace falta estar en el área. Le hemos utilizado en la distracción y elaboración del juego, y cuando llega al área con ventaja tiene desborde y una facilidad de chut en carrera y de golpeo espectacular”. Encontró Sandro su hábitat en el Málaga —16 goles en 31 encuentros— y ya es la referencia ofensiva de la Sub-21. Ahora, varios clubes piensan en él. “En la Premier evolucionará menos porque se encontrará condiciones que no tienen que ver con el fútbol de participación de aquí”, argumenta Míchel.

Queda por ver qué ocurre con Munir, aunque sí que se sabe que ya no jugará con España porque pidió el pasaporte deportivo para hacerlo con Marruecos, por más que disputara en 2014 un duelo con La Roja ante Macedonia de la fase de clasificación para la Eurocopa. La FIFA le ha dado el sí porque la selección africana no participa en esa competición y porque entiende que no se puede cortar la carrera internacional de un deportista por una decisión tomada con la mayoría de edad recién cumplida. Otra historia es con la camiseta de club, donde Munir, al contrario que Sandro, no tiene el poder de decidir.

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