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Gestifute: “No existe la factoría Mendes”

El entorno más cercano del agente asegura que su trabajo se limita únicamente a intermediar en los traspasos de jugadores

Falcao y Jorge Mendes, en el palco del Luis II de Mónaco, en 2014.
Falcao y Jorge Mendes, en el palco del Luis II de Mónaco, en 2014. AFP

“Mi actividad profesional como director de Gestifute se limita exclusivamente a la intermediación en los traspasos de jugadores entre clubes de fútbol y en la negociación o renovación de los respectivos contratos de trabajo, percibiendo un fee[cuota] por cada operación completada”, asegura Jorge Mendes.

El portugués preside desde 1996 la octava agencia de representación deportiva con mayor facturación del planeta —tiene activos por valor de más de mil millones de dolares según la revista Forbes—, una empresa que en sus veinte años de actividad ha realizado más de 400 transacciones deportivas en distintas disciplinas, 80 de ellas en el mercado español. “Él se dedica a ofrecer jugadores a aquellos clubes en los que advierte alguna necesidad, nada más. No tiene ninguna participación en cómo el jugador y el club acuerdan después el reparto de esas retribuciones, ni a través de qué empresas”, aseguran fuentes cercanas al agente.

El posicionamiento de Gestifute, señalan, tiene que ver con la fidelización de los clubes de fútbol por encima de la representación individual de los deportistas. Mendes, según reconocen en su círculo, prefiere dirigir sus esfuerzos a captar clubes que requieran después de su cartera de representados para confeccionar sus plantillas antes que hacerlo a la inversa. Aun así, asegurarse un grupo de deportistas que puedan despertar el interés de estos clubes es la manera de presentarse como el mejor intermediario posible para llevar a cabo las distintas contrataciones.

Las últimas denuncias de fraude contra José Mourinho y Cristiano Ronaldo, dos de los activos más destacados de la cartera de Gestifute, han salpicado a la agencia y al agente, que se han visto tanto indirecta como directamente relacionados en algunas de estas posibles irregularidades. Esto ha ocurrido porque en muchos casos las empresas que han aparecido en los entramados relacionados con las distintas figuras deportivas son las mismas.

En el caso de Cristiano Ronaldo, al que la fiscalía acusa de haber defraudado 14,7 millones de euros por irregularidades en la declaración de los ingresos por derechos de imagen, Gestifute se desliga de la creación del entramado empresarial que utilizó el jugador y que la Hacienda española encuentra irregular.

En esa relación de empresas sospechosas y que aparecen tanto en la denuncia de Cristiano como en la de Mourinho, se encuentra Polaris Sports, con sede en Irlanda. Una sociedad, advierten, cuyo trabajo principal consiste en la comercialización de los derechos de imagen de las figuras del deporte a través de la búsqueda de patrocinadores, y que está presidida por Luís Correia, sobrino de Jorge Mendes, quien controla el 60% de las acciones de la compañía. “Pero no ocupa ningún cargo ejecutivo”, matizan desde el entorno de Gestifute.

Una vez que esta empresa consigue un contrato con un tercero, lo remite a la sociedad Multisports & Image Management, con sede también en Irlanda, “una gestoría de las 300 que existen y en la que Jorge no tiene ninguna participación”, aseguran, y que es a su vez la que tras recibir el dinero del patrocinador realiza el pago de las comisiones correspondientes a Polaris, al jugador y al club respectivamente. “Los jugadores recurren a este tipo de empresas porque son ellas las que gestionan todo el papeleo y de esta forma no es necesario que ellos mismos creen una propia”, justifican.

Cooperador necesario

A pesar de esta explicación, la jueza titular del Juzgado número 1 de Pozuelo de Alarcón (Madrid) ha citado a declarar el día 27 de junio a Jorge Mendes como investigado —la antigua figura del imputado—, en el marco del ‘caso Falcao’, otro de los representados de Mendes denunciado por no declarar 5,6 millones de euros en derechos de imagen. La imputación se ampara en una sentencia de 2003 (SSTS 1231/1999, 26 de julio y 264/2003, 30 de marzo), en la que se considera como cooperador necesario al asesor fiscal que planeó y diseñó la compleja operación de ocultación de beneficios”. Sin embargo, el comunicado publicado por Gestifute el pasado 15 de junio, en el que se aseguraba que el agente no había recibido ninguna notificación de citación, sigue vigente.

“Tener una cuenta en un paraíso fiscal no es ilegal, siempre y cuando se informe a las autoridades. Y en el caso de Cristiano especialmente hemos puesto sobre la mesa todos los papeles necesarios para demostrar que en ningún caso ha habido intención de esconder ningún ingreso. Y de este relato de cómo se gestiona la contratación de cualquier jugador por medio de Gestifute se deduce que no existe la supuesta Factoría Mendes”, sentencian.

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