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El Bayern gana su quinta Bundesliga consecutiva

El equipo bávaro completa un lustro de tiranía en Alemania con un nuevo título, que Ancelotti agrega a su palmarés

Lewandowski, Coman y Alaba se abrazan tras uno de los goles del Bayern al Wolfsburgo.
Lewandowski, Coman y Alaba se abrazan tras uno de los goles del Bayern al Wolfsburgo. AFP

Con Pep Guardiola se convirtió hace un año en el primer equipo alemán en ganar cuatro campeonatos consecutivos y ahora con Carlo Ancelotti encadena la quinta, el Bayern manda con brazo de hierro en la Bundesliga y canta un nuevo alirón tras vencer en Wolfsburgo (0-6) cuando restan tres jornadas por jugar. Empató su perseguidor, el Leipzig, y el Bayern saltó al campo sabedor de que la victoria zanjaba la temporada. Fue un rodillo. Alaba y, dos veces, Lewandowski marcaron antes del descanso. Robben, Müller y Kimmich doblaron la goleada en una segunda parte que fue un trámite. Quizás la propia Bundesliga lo haya sido para el Bayern.

Estamos, con todo, ante un título con sordina. “Si logramos el doblete la temporada será buena”, indicó el capitán Philip Lahm poco después de caer en la Liga de Campeones frente al Real Madrid. Pero el pasado miércoles el Borussia Dortmund le apeó de la final de Copa tras superarle en el mismísimo Allianz Arena. El Bayern levanta su vigésimo sexta Bundesliga y tan solo está a dos de igualar todas las ensaladeras que han alzado el resto de equipos alemanes. Corre la cerveza en Baviera, pero se echa en falta más burbujeo porque el nivel en Alemania ha bajado. Por primera vez en los últimos ocho años no hay presencia germana en las semifinales continentales y grandes escuadras como Borussia Mönchengladbach, Schalke 04, Eintracht, Bayer Leverkusen, Hamburgo o el propio Wolfsburgo, campeón en 2009, se debaten en la segunda mitad de la tabla doméstica.

Las prestaciones del propio Bayern han sido inferiores no ya en comparación con el equipo que lo ganó todo con Heynckes hace cuatro años sino también si se atiende al que dirigía Guardiola. 73 puntos ya le dan este nuevo entorchado al Bayern, pero con el técnico catalán sumaba a estas alturas ocho, tres y ocho puntos más en las tres anteriores temporadas. Desde los despachos no se desliza duda alguna. “Ancelotti es un entrenador muy bueno y experto. No hay debate interno sobre su continuidad. Hace unas semanas aspirábamos a todo, pero han influido lesiones, malas decisiones arbitrales o incluso la mala suerte”, reflexiona el presidente Karl-Heinz Rummenigge. El entrenador italiano completa un palmarés en el que solo se le ha resistido la liga española. Ha ganado en Italia, en Inglaterra, en Francia y ahora en Alemania, también tiene tres Ligas de Campeones y dos Mundiales de Clubes. Su vínculo con el club le une hasta 2019 y deberá afrontar la renovación de un plantel envejecido: el equipo que presentó en el Bernabéu tenía una media de edad superior a los 30 años y dos de sus titulares, Lahm y Xabi Alonso, están a tres partidos de colgar las botas.

El once tipo del Bayern tiene una media de edad superior a los 30 años y dos de sus titulares, Lahm y Xabi Alonso, van a colgar las botas.

El nuevo Bayern ya está en marcha y lo pilotará Thiago, que acaba de renovar su contrato hasta 2021. El club acaba además de pagar 21 millones de euros por la ficha de Kingsley Coman, que en su segundo año cedido por la Juventus ha rebajado su rendimiento porque apenas ha partido en nueve partidos como titular, uno de ellos el de esta jornada en Wolfsburgo. A Ancelotti se le discute por no confiar en los jóvenes. Kimmich, que no dejó de progresar con Guardiola, se ha estancado. También Douglas Costa o Bernat. Y la apuesta de Renato Sanches, por el que se pagaron 35 millones de euros al Benfica, ha sido irrelevante con apenas 512 minutos de juego en lo que va de Bundesliga, sin goles ni asistencias. Siempre atento a alimentarse de lo que sobresale en sus rivales, el Bayern ya ha atado el fichaje del central Niklas Süle y el del centrocampista Sebastian Rudy, ambos del emergente Hoffenheim, de quienes en todo caso se sospecha que operen como futbolistas de complemento en el plantel.

El Bayern debe decidir hasta donde quiere llegar. El club es refractario a situarse sobre las cifras que se barajan por adquirir a aquellos futbolistas que marcan diferencias, pero Rummenigge ya ha dicho que le gusta Dybala y se apunta sobre el interés por la situación de Alexis Sánchez. Al frente de la estrategia deportiva, Michael Reschke recuerda que el tope al que han llegado se sitúa en los 40 millones que abonaron por Javi Martínez, pero mantenerse en la elite continental requerirá subir varios peldaños el gasto para una institución sólida que esta temporada cumplirá un cuarto de siglo sin cerrar un ejercicio con números rojos y que ingresó el año pasado 628 millones de euros con un superávit, después de impuestos, de 33 millones. Un gigante al que Alemania se le queda pequeña.

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