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El Villarreal reacciona a costa de un triste Betis

Los de Escribà se instalan en la quinta plaza gracias a un gol de Adrián, que pone en peligro a Víctor Sánchez del Amo

Adán salva ante Sansone.
Adán salva ante Sansone. AFP
LaLiga Santander Jornada 30

FINALIZADO

El Villarreal, muy superior en el aspecto técnico, se deshizo con cierta facilidad de un Betis de triste figura. Los de Fran Escribà rompen, de esta forma, una dinámica negativa para hacerse con la quinta plaza. Fue un triunfo justo, que apenas peligró salvo en una jugada postrera de Dani Ceballos, cocinada en un ambiente propicio, puesto que vientos de guerra soplan en el Benito Villamarín. El Betis encadena derrota tras derrota y su afición protestó con dureza en contra de un entrenador, Víctor Sánchez del Amo, que parece totalmente amortizado. En ese escenario, al Villarreal le bastó con su excelente técnica individual y su buena defensa para superar a este Betis de tan escasas prestaciones. Un equipo que solo respira fútbol en las botas de Dani Ceballos y que apenas presentó resistencia al Villarreal, que ganó un partido sin la presencia de sus jugadores principales, con suficiencia y comodidad. El enredo del Betis es monumental, sin paz social ni deportiva, coqueteando de forma peligrosa con las plazas bajas de la clasificación. El Villarreal, por su parte, logró una victoria importante, que le permite alcanzar una más que interesante quinta plaza.

Betis

5-3-2

Víctor Sánchez del Amo

13

Adán

4

Bruno González

20

Pezzella

14

Tarjeta amarilla Tarjeta amarilla

Durmisi

7

Rubén Pardo

10

Dani Ceballos

24

Rubén Castro

9

Sanabria

12

Cambio Sale Joaquín

Cristiano Piccini

21

Cambio Sale Álex Alegría

Tosca

22

Cambio Sale Donk Tarjeta amarilla Tarjeta amarilla

Brasanac

13

Andrés

2

Mario

5

Musacchio

6

Tarjeta amarilla Tarjeta amarilla

Víctor Ruiz

3

José Ángel

16

Rodri

8

Tarjeta amarilla Tarjeta amarilla

Jonathan

19

Samu Castillejo

20

Cambio Sale Bruno

Soriano

18

Cambio Sale Bakambu

Sansone

15

1 goles Gol Cambio Sale Jaume Costa

Adrián

Villarreal

4-4-2 (D.P.)

Fran Escribá

No hay síntomas de mejora en el Betis, un equipo de escaso fútbol y personalidad. La viva imagen de un técnico, Víctor Sánchez del Amo, que apenas transmite nada. Ante un rival tan discreto, el Villarreal, que empezó el partido en la séptima plaza, tampoco fue un derroche de energía. Escribà realizó cambios sorprendentes, dejando en el banquillo a elementos como Bruno y Trigueros. Buscó el entrenador la reacción de un Villarreal que venía de dos derrotas y que necesitaba una reacción. Desde los albores del partido quedó claro el plan. El conjunto visitante se hizo dueño del balón porque es mejor técnicamente que un Betis sin alma, muy metido atrás, sin jugadores con capacidad para tener el balón y desbordar. Huérfano de Dani Ceballos, que esta vez no apareció, el Villarreal se fue acercando con peligro a la meta de Adán. Lo hizo jugando al trote, sin cambiar el ritmo, casi por inercia. Dos fueron las ocasiones del Villarreal en la primera mitad. Ambas, además, clarísimas. En la primera, un balón a hueco de Soriano dejó solo a Sansone ante Adán, que hizo un paradón en su salida.

El Betis, mustio, amargado por su lentitud y falta de calidad, tuvo al menos la virtud de defenderse con cierto orden. Muy poco para su gente, que parece desesperada, sin una alegría que llevarse a la boca. Adrián tuvo la segunda ocasión clara para el Villarreal. Un balón altísimo de Dos Santos le llegó al delantero solo en el área. Su remate en el área, con la cabeza, salió fuera por muy poco. Sin apretar el acelerador, el Villarreal dominaba a su antojo a un Betis muy débil. Eso sí, le faltaba el gol, lo más importante, y una pizca de carácter.

Un jugadón de José Ángel, que desbarató la floja defensa del Betis, personalizada en Bruno y Pezzella, permitió que Adrián marcara a placer el 0-1. Un gol lógico teniendo en cuenta la gran diferencia que existe entre ambos equipos. El control del Villarreal fue casi absoluto en la segunda mitad. Manejó el balón ante un Betis impotente, roto por los cambios de su entrenador, sin capacidad para ofrecer resistencia. Así, entregado, el Betis fue presa de los contragolpes del Villarreal, que pudo hacer el segundo gol. Bakambu no llegó a un buen balón servido por Gaspar y el propio delantero lanzó al poste con todo a favor dentro del área. Era un Villarreal bien asentado ahora gracias a la entrada de Bruno, sin problemas en defensa hasta que Dani Ceballos, en la última jugada del encuentro, lanzó al palo. Ni la suerte se apiada de este triste Betis, que ofrece unas sensaciones muy preocupantes aunque siga lejos de la zona de descenso. Una victoria del Sporting ante el Málaga pondría al rojo vivo la zona de abajo.

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