Alves lanza al Valencia a por la victoria ante el Dépor

Un penalti detenido por el portero brasileño revitaliza al conjunto de Voro ante el de Mel, víctima de sí mismo en Mestalla

Enzo Pérez y Andone luchan por un balón.
Enzo Pérez y Andone luchan por un balón.MANUEL BRUQUE (EFE)

Diego Alves hizo lo que mejor sabe hacer bajo los palos: detener un penalti. Uno más, ya no resulta noticiable. Esta vez Fayçal Fajr fue el verdugo ejecutado por el portero brasileño, ante el que es más fácil errar que acertar desde los once metros. Paró Alves la pena máxima nada más iniciarse el partido y en nada el Valencia se puso en ventaja tras una falta lateral mal defendida por la defensa del Dépor, que no tuvo su tarde en Mestalla. Incluso se marcó en propia puerta después para desgracia de Albentosa. Al conjunto gallego le faltó ánimo. Fue víctima de sí mismo y de Alves, que lanzó al Valencia para iniciar el camino de la victoria. La exigencia de Mestalla quedó reflejada en el gol final de Cancelo, que se encaró con la grada y fue recriminado duramente por la afición che, lo que empañó el triunfo del equipo de Voro. El efecto Mel se diluye en el Deportivo distanciado en cinco puntos del descenso.

Una gran dejada de Zaza a Orellana pudo suponer el primer gol del Valencia nada más iniciarse el encuentro. Posteriormente dispuso de una ocasión Zaza. En ambas acciones Lux adivinó las intenciones de los delanteros del Valencia, fluido el ataque che desde el inicio. Respondió el Dépor con dos delanteros en el once, con Joselu y Andone. El punta rumano, desde los 12 años en España, criado en Vinarós, sacó un penalti a Garay tras ganar la posición al central argentino.

Enfrentarse desde los once metros a Diego Alves no resulta una ocasión manifiesta de gol. Lo comprobó Fayçal Fajr. No pudo batir al portero brasileño, que acertó la dirección del esférico para atajar, una vez más, un penalti, el quinto en lo que va de temporada de ocho pitados en contra del Valencia. 50 veces se ha enfrentado Alves a un apena máxima desde que está en España, de los cuales le han convertido menos de la mitad, 24, deteniendo otros 24. Evitó el gol en una ocasión el palo; y en otra el tiro fue desviado.

Los ataques tenían mucho que decir en Mestalla, sometiendo a las defensas, un mal endémico en el Valencia desde el curso pasado. Tampoco estuvo hermética la del Dépor, que no supo defender una falta lateral que terminó en un remate de Munir al larguero. El rechace lo recogió Garay para batir a Lux, y enmendó así su error anterior. Todo sucedió muy rápido, en apenas diez minutos de partido jugados de área a área, con transiciones rápidas, sin apenas pausa.

Con la desventaja, el conjunto de Pepe Mel comenzó a gobernar el esférico. El exvalencianista Carles Gil, el más activo del cuadro coruñés, logró embocar a la red pero el gol fue anulado por un fuera de juego discutido, muy al límite. El Valencia, en todo caso, seguía mostrándose en ataque, más selectivo que el cuadro gallego, que agrandó su desgracia en un córner botado por Parejo. Albentosa remató hacia su portería. 2-0 en contra para el Deportivo sin llegar a la media hora de encuentro.

Con Çolak en el terreno de juego, que sustituyó a un afligido Fajr tras el descanso, el Dépor pasó a jugar en campo contrario, obligando a Diego Alves a estar atento a los ataques del cuadro gallego cercanos al área che. Estuvo intuitivo y rápido el portero brasileño en un par de acciones de mérito. Al conjunto de Mel le faltó fe para cambiar el destino y el resultado, marcado por el penalti detenido por Alves, que lanzó al Valencia a conquistar una victoria tranquilizadora.

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