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Un trayecto plagado de trampas

Además de Djokovic (semifinales), en el horizonte australiano de Nadal aparecen pulsos inciertos

Nadal golpea la pelota durante un entrenamiento en Melbourne.
Nadal golpea la pelota durante un entrenamiento en Melbourne. AFP

En Melbourne, cuenta atrás ya para el arranque del primer grande de la temporada, el Open de Australia (del 16 al 29 de este mes), el morbillo del sorteo del cuadro masculino residía sobre todo en saber si Rafael Nadal y Roger Federer protagonizarían un cruce prematuro. Pero dicho encuentro no se producirá, como mínimo, hasta el partido definitivo, porque uno y otro quedaron situados en diferentes ramas del cuadro. Esquivó el mallorquín a su amigo, el suizo (35 años), lo que no significa que el suyo vaya a ser un camino de rosas para él.

Más bien, todo lo contrario, porque en el horizonte divisa a Novak Djokovic, con el que si se cumple la lógica se toparía en las semifinales. Mal negocio lo del serbio, quien a pesar de haber cerrado la temporada anterior con muchas dudas batió recientemente, en la final de Doha, al número uno, Andy Murray, luego muy mal no debe estar Nole. Este se citó en su estreno con el madrileño Fernando Verdasco, que estuvo muy cerca de apearle en el emirato catarí, mientras que el escocés debutará contra Illya Marchenko (93) y todo indica a que en su tránsito tendrá que lidiar con Federer, en los cuartos.

A Nadal, presuntamente, le aguarda un trayecto plagado de trampas. En esta ocasión, a priori, no se le antoja un compromiso sencillo. Comenzará con Florian Mayer (49) y después, por delante, un sabueso, Marcos Baghdatis (31 años, 36 de la ATP); el jugador con mayor proyección del circuito (Alexander Zverev); un pulso imprevisible (Gael Monfils, capaz de todo y de nada); y otro de altísima exigencia frente a Milos Raonic, superior a él hace dos semanas, en Brisbane. Todo eso antes de Djokovic, al que, por cierto, también afronta una cuantas curvas ante Kylie Edmund, Grigor Dimitrov o Dominic Thiem.

"Rafael está jugando muy bien", asegura uno de sus tres preparadores, Toni Nadal, a la web de la ATP. "En los entrenamientos, al menos, estamos a muy buen nivel, ganando todos los sets. No es una referencia absoluta, pero sí una buena referencia para encarar un torneo de estas características. Después, cuando salgamos a la pista, ya veremos, pero el nivel es lo suficientemente bueno como para hacer un buen torneo", expresa el entrenador del número nueve.

Mientras, en el cuadro femenino Garbiñe Muguruza y Carla Suárez podrían encontrarse en los octavos. La primera se ha recuperado de los problemas que sufrió hace poco en los aductores y la segunda llega entre algodones. Ambas evitaron en su camino a la estadounidense Serena Williams —esta se mide a la talentosa Belinda Bencic el primer día, luego ojo—, pero no así a la actual reina de la WTA y defensora del título obtenido el año pasado, la rocosa alemana Angelique Kerber. Si prosperan, las españolas la tendrían enfrente en los cuartos.

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