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El sorprendente caso de los porteros del Athletic

El equipo rojiblanco intenta repescar a Remiro, cedido al Levante, para suplir la lesión de Kepa

Kepa Arrizabalaga se retira lesionado durante el partido ante el Alavés.
Kepa Arrizabalaga se retira lesionado durante el partido ante el Alavés. EFE

Cuando comenzó la presente temporada, Ernesto Valverde tenía tres porteros. Uno, experimentado, Gorka Iraizoz (35 años), le daba la solvencia necesaria tras diez temporadas guardando la portería del Athletic. Otro, llamado a ser el titular, Kepa Arrizabalaga (22 años) tras curtirse en sucesivas cesiones a la Ponferradina y al Valladolid. El tercero, intermedio, Iago Herrerín (29 años), surgido de la factoría de Lezama, curtido en el Atlético de Madrid B (a donde se lo llevó Amorrortu cuando dirigió la cantera colchonera) y regresado cuando parecía perdido. Con los tres se ingenió Valverde una fórmula novedosa, diríase que inédita: un tres en uno mediante el cual Iraizoz y Kepa se alternaban en la Liga, a razón de un mes cada uno, mientras Herrerín era titular en la Liga Europa. El Athletic aun no se había estrenado en la Copa.

A finales de noviembre se lesionó el portero del Leganés, Jon Ander Serantes (también criado en Lezama) y el equipo madrileño pidió la cesión de Herrerín. Las relaciones entre ambos clubes son muy estrechas desde el fichaje de Eraso por el Athletic, y Herrerín fue cedido tras el acuerdo entre las tres partes. Curiosamente, el conjunto que dirige Asier Garitano hizo historia el último partido de Liga ante el Betis al convertirse en el único equipo de Primera que ha utilizado cinco porteros distintos (Serantes, Brignoli, Herrerín, Barrios y Champagne) en cinco jornadas consecutivas.

Antes de iniciarse la actual temporada, el que fuera portero titular del Bilbao Athletic, Remiro, que realizó una fantástica campaña, fue cedido al Levante visto el atasco en la portería rojiblanca. Pero el infortunio quiso que Kepa Arrizabalaga se lesionase el pasado domingo en el partido frente al Alavés al efectuar un saque de portería: rotura en el cuádriceps de su pierna derecha y una previsión de baja de mes y medio o dos meses. La misma lesión que sufrió Gorka Iraizoz en 2007 y cuya reaparición en 2008 se saldó con una nueva lesión que le obligó a pasar por el quirófano y penar cinco meses de ausencia.

O sea, que Iraizoz se ha quedado solo en el antiguo tres en uno de Valverde, que ha recurrido de momento al portero del Bilbao Athletic, Unai Simón, de 19 años. El mal de ojo se ha cebado con los porteros, porque sucede que el titular del segundo equipo, Unai Etxebarria, también sufría molestias, lo que le llevó a Ziganda a reclutar al portero del Baskonia, Christophe Atangana, un jovencísimo camerunés de 16 años, pero en un entrenamiento se lesionó en el menisco de la rodilla izquierda.

Por todo ello, el Athletic intenta desesperadamente recuperar a Alejandro Remiro, cedido al Levante sin cláusula ninguna de repesca durante esta temporada. Sin embargo, Remiro es suplente en el equipo granota precisamente de otro portero surgido de Lezama, Raúl Fernández, pero el técnico Juan Ramón López Muñiz se niega a favorecer la salida del portero navarro. Quizá una compensación económica o deportiva pueda allanar el camino para que Iraizoz que jugaba hasta ahora un mes sí y otro no, aunque titular en la Copa del Rey, no se encuentre solo ante el peligro.

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