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Los espejos de Aleix Vidal

Al igual que el lateral, tres jugadores del filial vivieron en el ostracismo con Luis Enrique hasta que revirtieron la situación

Aleix Vidal, antes del entrenamiento de ayer. Ampliar foto
Aleix Vidal, antes del entrenamiento de ayer. EFE

Aleix Vidal no cuenta para Luis Enrique desde que fue titular en la derrota azulgrana contra el Alavés, hace ya un mes. Seis partidos después, poco se sabe del catalán más allá de que su nombre no aparece en las convocatorias y tampoco en la enfermería. “Se entrena a las mil maravillas”, explicó Luis Enrique hace unas semanas. Aunque ayer no quiso esconder una evidencia: “No tengo ninguna queja con nadie de la plantilla. Podría contar el cuento de Caperucita y el lobo feroz, pero es una película que no es la real y no es mi estilo. Simplemente ocurre lo mismo que con el resto de entrenadores; no hay ninguno que no deje a un futbolista fuera de la lista un número alto de veces”. En su caso, es Vidal como le ocurriera con otros jugadores en épocas pasadas, en el Barça B sin ir más lejos.

Luis Enrique: “El Dépor tuvo mucha suerte en los dos empates del Camp Nou”

Hace un año, el Barça desaprovechó una ventaja de dos goles ante el Deportivo porque Luis Enrique cambió a sus intérpretes —tocaba mirar hacia el Mundial de Clubes en Japón— y la atrevida táctica del rival, que dejaba a dos futbolistas descolgados para armar la contra, bastó para empatar. Hace dos cursos, ocurrió más de lo mismo en la última jornada de una Liga ya conquistada, cuando se reparó más en la despedida de Xavi y los festejos, también en los partidos venideros y definitivos de Copa y Champions. Dos llegadas del rival y dos goles para empatar y para la salvación en la Liga. “Nos empataron en los dos últimos años en el Camp Nou, aunque yo creo que tuvieron mucha suerte, y ahora han tenido dos semanas para preparar el encuentro”, se lamentó Luis Enrique. Y amplió: “Es un rival que encaja pocos goles, defiende muy bien y sabe a lo que juega”.

Ilie Sánchez, excapitán del filial que actualmente está sin equipo, es uno de ellos. El centrocampista, en el curso 2009-10, pasó de la noche al día en una semana. “Luis Enrique me dijo que no podía hacerme ficha en plena pretemporada”, explica. La reacción del canterano, sin embargo, no pasó desapercibida por el técnico. “A los pocos días volvió a citarme y me dijo que le había gustado que me entrenara con tanta profesionalidad a pesar de la decepción. Él valora la entrega”. Por lo que las mismas puertas que se cerraron días atrás, se abrieron definitivamente para Ilie, que pasó de ser titular en el 23% de los primeros 30 partidos a alcanzar el 75% en los últimos ocho, cuando el equipo certificó su ascenso a Segunda A.

Benja, azulgrana esa misma temporada y ahora en la Cultural Leonesa, lo ratifica: “Lo que más aprecia es la constancia del jugador y sus ganas de hacerlo bien”. El delantero experimentó un crecimiento similar y su presencia en las alineaciones alcanzó el 66% en los últimos 15 partidos, mientras que en los primeros 31 apenas rebasaba el 25%. “Los dos fueron un ejemplo. Cuando no jugaban, se comportaban igual que cuando lo hacían”, explica Edu Oriol, también en ese vestuario azulgrana y que ahora se desempeña en el Tenerife. “Luis Enrique odia que los futbolistas hagan malas caras o muestren su incomodidad cuando juegan poco. Y lo digo por experiencia”, añade. El delantero desapareció de las convocatorias y cuando preguntó al técnico el motivo de sus ausencias, la respuesta fue clara: “No te estás entrenando como deberías”.

Un ejemplo que recuerda al incidente de Aleix del año pasado en uno de los Periscopes de Piqué, cuando tras sentarse en el banquillo junto a Mathieu contra el Eibar, soltó: “Muy bien, con Jérémy, como siempre. Ya vamos haciendo migas. Lo mejor de hoy, el parchís y poco más”.

El menos utilizado

Si en algo coinciden los jugadores que han pasado por los equipos de Luis Enrique es en la importancia de los entrenamientos. “Con Luis, si estás bien, juegas; si no, no. Actúa según lo que ve”, relata Ilie. Algo que Edu Oriol, en la 2010-11, descifró tras acumular 87 minutos en 10 jornadas. “Cambié el chip y fui consciente de lo que quería”, admite. Por lo que el delantero revirtió una situación de la que ahora pretende escapar Aleix Vidal, defenestrado como el jugador de campo menos utilizado junto a Paco Alcácer (180 minutos).

“Quizás, inconscientemente, no estaba entrenando al cien por cien porque sabía que no podía jugar”, reconoció el lateral al inicio de esta pretemporada y en referencia a la anterior, cuando pesaba la sanción FIFA sobre el club. Algo que a Luis Enrique, intenso como es, le fastidió. Ahora no está claro si es por cómo se entrena o porque no se corrige sobre el campo cuando las exigencias del juego posicional o del rival le incomodan. Pero el técnico, cansado del tema, espetó antes del Sporting: “Mis decisiones hablan por sí solas”.

Desde las oficinas del Barça dicen no estar preocupados. “Lo vivimos con tranquilidad total”, esgrimen al tiempo que se remiten de nuevo a la “tranquilidad” sobre un posible traspaso en invierno. Aunque otras voces sisean que el técnico ya no contaba con Vidal para este curso, pero que desde la directiva se frenó una posible mala venta porque costó 22 millones y su tarea como entrenador pasaba por recuperar al futbolista y la inversión. De momento, no lo ha conseguido. Y eso que en el lateral derecho solo están Sergi Roberto y él cuando en la temporada anterior también podían jugar Adriano, Douglas y sobre todo Alves. Frente al Dépor, Sergi Roberto seguirá en la rebotica. Podría ser el turno de Aleix. “No quiero dar pistas”, replica Luis Enrique; “a lo largo de mi carrera ha habido jugadores que no contaba con ellos y luego han acabado siendo titulares”. Bien lo saben Ilie, Benja y Edu Oriol.

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