Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Ricardo Peláez: “Somos el equipo más cuestionado”

El presidente deportivo del América describe el significado de su club en México

A Ricardo Peláez (Ciudad de México, 1963), presidente deportivo del Club América, no se le olvida el verano de 1972. El directivo tenía nueve años y la tarde del 9 de julio lloró sin consuelo y se fue a esconder debajo de su cama, no quería ver el televisor ni hablar con nadie. No era para menos, los americanistas habían perdido la liga mexicana contra Cruz Azul y fue más grave al ver el marcador final: 4-1. Ahora, Peláez es el cerebro del equipo que celebra 100 años de fundación.

Antes de iniciar la entrevista, el encargado de prensa del equipo explica la demora de Peláez “nosotros cuidamos la vanidad”, dice y suelta una carcajada. “Este equipo es el más querido y también el más odiado”, afirma Peláez en entrevista con EL PAÍS. De acuerdo con la firma Consulta Mitofsky, se confirma que las águilas son el equipo favorito de los mexicanos con un 24.5 por ciento de las preferencias y es el más rechazado con un 38.5 por ciento. Su historia la ha labrado con 12 títulos de liga, el club más ganador de México. En 1959 el Grupo Televisa compró al equipo, con lo que se impulsó su desarrollo para fichar a los mejores futbolistas de México y de Sudamérica. Incluso con el apoyo de la televisora, “somos el club más cuestionado por los medios”, asegura.

“Habría que hacer una comparación para que se entendiera mejor: digamos que el Real Madrid-Barcelona, es el América-Chivas, respectivamente”, apunta Peláez sentando en una silla dentro de los campos de entrenamiento de los azulcremas en la Ciudad de México. Él es un caso atípico en la historia americanista luego de debutar con 22 años como delantero, con sólo 10 días de trabajo previo. Esa misma temporada fue campeón; sin embargo, se hizo ídolo durante una década en otro equipo, el Necaxa. Sus últimos años los pasó al vestir la camiseta de Chivas, su antagonista. No se arrepiente de haber emulado a Luis Figo o a Ronaldo en España, “por encima del amor a la camiseta está el profesionalismo”, dice.

Iván Zamorano en el 2002
Iván Zamorano en el 2002

Ricardo Peláez se convirtió en presidente deportivo de América en 2011. El equipo lucía mal. Tenía seis años sin ganar una liga y la afición paulatinamente abandonó al equipo, hasta que se apostó por el trabajo de Peláez, quien fungió como comentarista deportivo en Televisa. Para renovar al equipo confió en un entrenador, Miguel Piojo Herrera. El estratega mexicano tardó dos años en ganar un título de liga en una de las mejores finales del fútbol de México contra Cruz Azul, ese equipo que provocó las lágrimas infantiles del directivo americanista.

El trofeo se jugaba en una final de ida y vuelta. El primer partido fue para los celestes por 1-0. El partido definitivo era en el estadio Azteca. En los primeros 15 minutos, los de América perdieron un jugador, Jesús Molina, por expulsión. Cinco minutos después les anotaron el 0-2. Parecía una amarga noche. “Yo estaba en el palco con la directiva y las familias. Mi esposa estaba llorando. Ya era el minuto 89 y nos bajamos a la cancha para cumplir con el protocolo de recibir la medalla de plata. Nos mandaron al tiro de esquina a esperar a que terminara el partido” y ahí fue cuando el central Aquivaldo Mosquera marcó el 1-2.

En la siguiente jugada los americanistas vuelven a conseguir un tiro de esquina. Peláez le gritaba como loco al guardameta Moisés Muñoz que se fuera al área para “a ver qué pasaba” y lo siguiente fue un remate que terminó en la portería tras el desvío de un defensor de Cruz Azul. Era el empate global. Se jugaron los tiempos extra hasta la tanda de penales. “El momento mental era nuestro. Superamos lo increíble. Ya tenía la certeza de que íbamos a ganar”, recuerda. En los cobros de penales estaban a unos cinco metros de la portería, la veían de un lado. Miguel Layún cobró el último penal. Anotó y explotó la alegría. 

Durante la gestión de Ricardo Peláez se le ha reprochado el que no haya fichado jugadores élite de Europa, como lo hizo al traer a Hugo Sánchez (1992), Iván Zamorano (2000), Claudio López (2004). Para algunos el no hacerlo en el año del centenario ha sido una desilusión. “Se dice que no quiero traer figura. ¿No quisiera a Cristiano Ronaldo o a Messi? Sí. ¿Me alcanza? No. No quiero Ronaldinhos en el América. No quiero jugadores de 36 o 37 años que vienen a terminar su carrera, nada más a pasarla bien. No quiero que vengan a ganar un poco de lana”.

Entrenadores y títulos en la era Peláez

Miguel Herrera: ganó título de liga (Clausura 2013)

Antonio Mohamed: título de liga (Apertura 2014)

Gustavo Matosas: Concachampions (2014)

Ignacio Ambríz: Concachampions (2015)

En junio pasado el presidente operativo de América, José Romano, anunció que no pudieron conseguir un rival dentro de los 10 mejores clubes. El festejo del 12 de octubre se quedó sin un partido especial. “¿Cuánto me cobra el Real Madrid por venir ahorita? ¿Qué está haciendo? ¿Podía venir? ¿Podía parar? ¡No pueden!”, enfatiza y muestra detrás de él la vitrina con los últimos títulos que han ganado “Apunta tu cámara hacia los trofeos, no crees que a la gente le gustará uno más?”.

En diciembre jugarán, el América jugará el Mundial de Clubes. Primero se enfrentarán al campeón de Asia y si ganan su rival será el equipo que comanda Zidane. “Estamos ilusionados con eso. El cuerpo técnico, los jugadores y yo hemos decidido dejar de lado ese tema. Primero la liga y la copa. Lo del Madrid es un sueño”, afirma el presidente azulcrema.

Hay algo de lo que está seguro Peláez “no pretendo dirigir al América nunca. Muchos dicen que yo manipulo entrenadores, es la mentira más grande del mundo. Se lo puedes preguntar a los cuatro entrenadores que han pasado por el club y han sido campeones”, concluye.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información