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Suspendido el City-Borussia por la lluvia

La tempestad impidió al público acceder al estadio y el encuentro se jugará este miércoles

El árbitro y el delegado de la UEFA comprueban el estado del campo. Ampliar foto
El árbitro y el delegado de la UEFA comprueban el estado del campo. Bongarts/Getty Images

 El duelo entre el Manchester City y el Borussia de Mönchengladbach quedó suspendido “por motivos de seguridad” a instancias del delegado de la UEFA, el sueco Per Svard, que atendió consejos de la policía local. Según fuentes de la UEFA un rayo impactó en un transformador de corriente, inutilizando el servicio de algunas zonas de los alrededores del estadio, incluidas líneas del Metrolink, el servicio público de transportes que mayoritariamente usan los aficionados del City para acercarse al estadio los días de partido. Además, el estado del terreno de juego aconsejaba al árbitro, el holandés Kuipers, a demorar la hora del inicio, para permitir que el drenaje del campo ayudará a tragar la gran cantidad de agua que había caído sobre el campo. Finalmente, el partido quedó suspendido hasta las 20.45 horas.

Aunque se llegó a barajar la idea de jugarlo a las cinco o a las seis de la tarde y a puerta cerrada, porque gran parte de los seguidores del Borussia no podrán asistir, finalmente se disputará en el horario habitual del torneo.

Durante el día de ayer hizo buen tiempo en la ciudad del condado de Lancashire. Incluso empleados de City regaron el terreno de juego a las tres de la tarde, para que el campo estuviera al gusto de sus futbolistas por la noche. Aunque estaba previsto que lloviera a la hora del partido, nada hacia prever la enorme cantidad de agua que cayó cuando los aficionados se disponían a desplazarse al estadio. El centro de la ciudad quedó anegada, y algunas de las paradas del tranvía –la céntrica Picadilly Gardens sin ir más lejos- quedaron inutilizadas por la tromba.

En el estadio, el árbitro, protocolariamente, probó si el balón rodaba, cosa que en algunas zonas del campo era imposible, y a excepción de los porteros del City, Bravo y Caballero, ninguno de los protagonistas del partido llegó a calentar sobre el césped. “La espera se ha hecho muy larga”, declaró el futbolista del Borussia Oscar Wendt, el único que hizo declaraciones ayer.

Dado que la plaza donde habitualmente se reúnen los aficionados locales a comer y beber antes de los partidos era un puro charco y que estaba vacía de aficionados, el alumbrado de la tienda oficial del City se interrumpió durante un buen rato y muchos de los periodistas acreditados para asistir al partido quedaron atrapados en el camino, al igual que miles de aficionados. La UEFA no tuvo otro remedio, a instancias de la policía, que suspender el encuentro.

El partido, que debía abrir el fuego de la competición para ambos equipos en el Grupo C de la Liga de Campeones, en el que también militan el Barcelona y el Celtic de Glasgow, se disputará mañana a las 19.45 hora local horas. El 12 de febrero de 2014 se suspendió en el Etihad un partido de la Premier porque las ráfagas de viento de más de 100 kilómetros de hora ponían en peligro la llegada de los aficionados al estadio.