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Alba Torrens: “Jugar esta final contra Estados Unidos es algo muy grande”

La alero mallorquina empezó en el fútbol, debutó en Pekín con 18 años y considera un éxito sin precedentes que la selección compita con las mejores del mundo

Alba Torrens, en el España-China. Ampliar foto
Alba Torrens, en el España-China. REUTERS

El baloncesto es la pasión y la obsesión de Alba Torrens, y por eso repasa de buena gana los vídeos de las estrellas de la WNBA y de Estados Unidos, a las que conoce de sobras y a las que tendrá hoy enfrente en un partido histórico para España. Salvando las distancias, la final olímpica femenina de Río será una reminiscencia de la que jugó la selección masculina en Los Ángeles en 1984, contra la escuadra que lideraba Michael Jordan. El equipo estadounidense femenino es un auténtico ‘dream team’. El partido será una fiesta para la selección española, por primera vez en el podio de unos Juegos. También para la alero de 1,91 metros, que juega en el Ekaterimburgo, ganadora de tres Euroligas con tres equipos diferentes, de una medalla de plata y otra de bronce en el Mundial y de un Europeo, a punto de cumplir 27 años, en la plenitud de su carrera.

Pregunta. ¿Cómo asimilan haber llegado a final por primera vez en la historia?

Respuesta. La victoria ante Serbia, llegar a la final olímpica contra Estados Unidos, es algo muy grande para el baloncesto femenino español. Y no solo de las jugadoras, de los entrenadores y de los que estamos aquí ahora mismo, sino de muchísimas personas que han trabajado durante muchísimo tiempo para llegar a este momento. Estamos muy felices. No tengo palabras para describirlo. Es la recompensa al trabajo bien hecho.

P. Ha llegado a lo máximo en el baloncesto español, pero ¿usted no iba para futbolista?

R. Es verdad que mi padre jugaba en Tercera División en el equipo de mi pueblo, Benissalem (Mallorca), y que y yo iba cada domingo, pelota en mano, a verle. Empecé a jugar en el colegio, pero un profesor de educación física, que además era el coordinador de baloncesto del Club Inca, me propuso probar, supongo que porque me vio alta. Mi primera respuesta fue: ‘No. Yo quiero jugar a fútbol’. Era muy pequeñita, tenía siete años. Lo probé, me gustó y creo que el cambio fue bueno.

P. Ya soñaba con competir un día en los Juegos.

R. De pequeñita no pensaba en los Juegos. Sí que era un sueño llegar a la selección absoluta. Tenía referentes como Amaya Valdemoro, Elisa Aguilar o Laia Palau, con la que estoy jugando ahora.

Este equipo tiene muchas líderes, esa es nuestra fuerza

P. Y sin embargo, debutó muy joven en la selección, en los Juegos de Pekín 2008

R. No lo esperaba y fue un privilegio poder debutar en la absoluta en unos Juegos. Estaba alucinando lo que vivía con 18 años. Recuerdo que el último día me dije a mí misma: ‘quiero volver a los Juegos’. Allí luchamos contra la entonces potente Rusia y nos faltó ese pasito, pasar a unas semifinales. Y ya ve, ahora, en la final.

P. Plata en el Mundial, oro en el Europeo de 2013 y en el podio en todos desde 2001, excepto en el de 2011, y ahora final olímpica. ¿Esta selección puede empezar a equipararse a la masculina?

R. Ellos han conseguido competir contra los mejores. Sus dos finales contra Estados Unidos demuestran eso, que están en la cima. Se ha perdido, pero compitiendo. Nosotras, salvo el bajón de 2011, hemos competido también contra las de arriba, tanto en el Mundial como en el Europeo y eso es el fruto del trabajo bien hecho. La selección ha ido cambiando y eso es complicado, pero se ha hecho muy bien y compitiendo al máximo todos los años.

P. ¿Tienen muy grabado en la memoria aquél pinchazo en el Europeo de 2011 que las dejó sin los Juegos de Londres?

R. Fue un palo. Aun estando aquí, no se olvida. Nunca escondimos que fue un mal campeonato. Pero este equipo se levantó más fuerte. Al año siguiente nos tocó jugar un Preeuropeo, un torneo que hacía tiempo que la selección no tenía que jugar. Lo luchamos, logramos el objetivo y después conseguimos el oro europeo. El equipo demostró su fuerza y su carácter, también con la plata en el Mundial. Fueron dos momentos muy buenos ¿no? Pero en el deporte y en la vida, el pasado, pasado está. Siempre vienen nuevos objetivos y empiezas desde cero. Siempre hay que demostrar. Las experiencias valen para afrontar los nuevos objetivos.

P. En enero de 2012, además, sufrió una grave lesión de rodilla. ¿Le marcó mucho?

R. Fue un momento muy difícil para mí. Cuando se trata de una lesión importante y necesitas mucho tiempo de recuperación -al final estuve un año sin jugar un partido-, dudas si volverás a estar al nivel en que estabas. Se peleó cada día. Era el partido que tenía que jugar. Fue poco después de no habernos clasificado para Londres. No hubiera estado, pero ojalá hubiera estado el equipo.

P. ¿Estar fuera de casa desde los 14 años le ha hecho madurar más deprisa?

R. No me acuerdo tan claramente como mis padres, pero me dicen que cuando tenía 14 años y me llamaron para jugar en el Siglo XXI, en Barcelona, no lo dudé. A lo mejor dudaron más mis padres que yo. Para mí el baloncesto es mi pasión y siempre me ha ayudado a tomar las decisiones. Porque al final me siento una privilegiada por poder hacer lo que me gusta. Luego fui a Vigo, a Salamanca, a Turquía y a Rusia. Cada decisión que he tomado ha sido muy meditada. Influyen muchas cosas. Hay que tratar de no saltarse escalones que te hagan ir para atrás. En cada momento tuve la ilusión de dar pasitos adelante. Cuando fui a Turquía, quise jugar con las mejores del mundo, con Taurasi, Tina Charles o Sylvia Fowles. Ahora, en Rusia, está Brittney Griner. Se trata de jugar en lo más alto. Y he tenido la suerte de jugar en grandes equipos, con jugadoras mejores que tú, que te hacen mejorar.

Esta selección se levantó más fuerte del palo del Europeo de 2011 y la ausencia en los Juegos de Londres

P. ¿Cada vez es más líder en esta selección?

R. En cada equipo o en la selección intentas asumir el papel que tienes, pero no quiero hablar de líder porque este equipo tiene muchas líderes. Nuestra fuerza ha sido siempre el equipo y en muchos momentos han sido diferentes jugadoras las que han ocupado esa posición de líder. Al final, hay muchos partidos en cada campeonato, muchos campeonatos, y esa ha sido nuestra fuerza. En cada momento ha habido una jugadora que ha dado el paso adelante.

P. ¿Cómo se explica con una selección de tanto nivel cuando la Liga española atraviesa unas dificultades enormes?

R. El baloncesto español está haciendo un grandísimo trabajo. La federación española -y no solo con la selección absoluta también desde muy pequeñitas, desde los doce años y ese proceso se nota y es una de las claves- y también los clubes. Tal vez sea un momento difícil, pero calidad e ilusión no faltan en las jugadoras y en los entrenadores. A lo mejor hace unos años se tenían más medios, a lo mejor ahora mismo Rusia y Turquía son las mejores ligas, pero el trabajo y la calidad de jugadoras y entrenadores no falta, y se están notando los buenos resultados, como el oro de las Sub20 y la plata de las Sub16.

P. ¿Se decidirá algún día a jugar en la WNBA?

R. Es muy difícil. Es verdad que como jugadora me haría mucha ilusión poder vivir esa experiencia. Es magnífico jugar allí con las mejores jugadoras, pero al ser en verano, siempre tenemos los compromisos de la selección. Es complicado combinarlo todo. Mi prioridad es la selección y si un año por el calendario se pudiera hacer todo me gustaría probarlo, siempre y cuando pueda competir en todas las competiciones al 100%.

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