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Joel González, bronce en -68 kg

El taekwondista de 26 años, oro en Londres 2012 en -58kg, se impone al venezolano Edgar Contreras y suma su segunda medalla olímpica

Joel González, con la medalla de bronce en -58kg.

Lo peleó hasta el final Joel González. Se agarró al bronce como si le fuera la vida en ello. El campeón olímpico de Londres en -58 se presentó en Río en otra categoría, la de -68. El cambio de peso no es nada habitual ni nada fácil en taekwondo y es complicado conseguir medalla en dos categorías diferentes. Lo consiguió Joel apretando los dientes y aguantando el dolor de la rodilla que empezó a hacerse notar después de los cuartos. “Pero bueno, todos vienen tocados aquí, así que nada, a poner hielo y a moverla mucho para que no se acabe de agarrotar”, explicaba después de la paliza que recibió del jordano Ahmad Abughaush (12-7) en las semifinales.

Se superó en el combate para el bronce. Tiró de experiencia, de táctica. De orgullo y amor propio. Los que le han hecho llegar hasta aquí después de cuatro años muy complicados: una operación de ligamento que le mantuvo KO 13 meses y otro problema en la rodilla que el pasado mes de diciembre le dejó fuera del Gran Prix de México, el de la clasificación para los Juegos. No pudo competir, pero el que iba detrás de él en el ranking perdió sus combates y Joel se clasificó sin pisar el tatami.

“Sólo mis familiares y amigos saben lo que he sufrido estos cuatro años”, dijo después de conseguir el bronce. Lo celebró apretando el puño y tirándose al suelo. Luego se fue a buscar a su madre en las gradas. “Eres grande hijo, quién te lo iba a decir con todo lo que has pasado”, le dijo.

Toni Toledo, su entrenador, -hermano mayor se define- estaba igual de emocionado. “Joel ha vuelto a demostrar lo que es. Ha cambiado de categoría [de -58 a -68], una categoría con ocho campeones del mundo y ha conseguido medalla. Le hemos estado animando, hay días que le vi salir cabizbajo porque no conseguía competir con sus compañeros”, recordaba su técnico. "Hay muchas personas que han trabajado estos meses para que Joel estuviese aquí si no al cien por cien, al menos para dar la talla. Y alguna que otra cerveza va a caer hoy", aseguró Toledo.

“Esta medalla sabe muy bien, es diferente a la de Londres. Sabe diferente. Hoy he cogido fuerzas donde no tenía. Me dije: olvídate de la rodilla, si se rompe pues te operarás otra vez. Sólo quería disfrutar”, resumió Joel que dio las gracias a su familia –“un pilar fundamental”- y los cuatro compañeros que han estado entrenando con él haciendo de rivales en los últimos meses.

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