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Marta Mangué: “Me da pena que en nuestro país solo se hable de fútbol”

La jugadora canaria y la mitad de la selección compiten en Francia, rival de España en cuartos de final

Marta Mangué, en el España-Noruega, en los Juegos Ampliar foto
Marta Mangué, en el España-Noruega, en los Juegos AFP

Marta Mangué es la capitana de la selección española, con la que acumula ya más de mil goles y con la que tiene una cita muy especial en los cuartos de final de los Juegos de Río. Aguarda la selección francesa, la misma que eliminó a España en los octavos de final del último Mundial en Dinamarca. Aquél partido es recordado por su tremenda dureza. Perdió por 22-21 España, que sufrió ocho exclusiones, la expulsión de Carmen Martín y cedió, de penalti, con el tiempo ya cumplido.

Como contrapunto, la liga francesa es el destino de muchas de las mejores jugadoras españolas. Allí existen más medios y el balonmano femenino está mejor estructurado. “Me he tenido que ir a un equipo de Segunda División para jugar ante 4.000 espectadores”, dice Marta Mangué. Es el Brest Bretagne. El éxito acompañó la aventura. Ganó la Liga de Segunda y la Copa absoluta, por lo que ha ascendido y ha obtenido una plaza en competición europea para la próxima temporada.

Mangué había jugado durante tres en el Fleury francés, junto a otras jugadoras de la selección, Nely Alberto, que ha fichado también por el Brest, Marta López, y ahora también Elisabeth Chavez, Alexandrina Cabral y Darly Zoqbi, mientras que Patricia Elorza ha jugado en el Besançon. Media selección española juega en Francia. “Allí los clubes están mucho mejor organizados, las empresas les apoyan y son muy cuidadosos con sus presupuestos. Hay mucha más cantera y sus jugadoras con muy atléticas”, describe Mangué. “Me da pena que en nuestro país solo se hable de fútbol. Allí el balonmano tiene hasta una cuarta división, en España solo hasta Segunda”.

Jorge Dueñas, el seleccionador español, destaca que Francia posee una defensa muy fuerte, y es una selección de un nivel físico muy exigente. “Solo han perdido con Rusia. Su portera (Laura Glauser) y sus goleadoras, Lacrabere y Pineau (compañera de Mangué en el Brest), marcan la diferencia”, afirma Dueñas.

Mangué, a sus 33 años, espera volver a estar la lucha por las medallas en unos Juegos y si es posible mejorar el bronce de hace cuatro años en Londres. Debutó en la selección en 2000 y a lo largo de su carrera ha demostrado una versatilidad que le ha permitido adaptarse a diferentes posiciones en la cancha.

Empezó su carrera en el Rocasa Bermudas de Gran Canaria, cuando alternaba el balonmano con el lanzamiento de disco y la jabalina. Cuando tenía 16 años, la federación de dio un ultimátum para que decidiera si iba a dedicarse plenamente en el balonmano. Dio el paso y 17 años después se ha convertido en la jugadora que más partidos y más goles acumula en la selección. Su objetivo más inmediato es añadir una medalla a su colección, plata en los Europeos de 2008 y de 2014, bronce en el Mundial de 2011 y en los Juegos de 2012.

“La ves jugar y piensas: ‘Esto es fácil de hacer’. Defiende, ataca, es muy lista, un perro viejo desde joven, muy intuitiva. A veces le pregunto que cómo ha hecho una jugada y dice que ni ella lo sabe”, dice la exjugadora y delegada de la selección española, Noelia Oncina, y también una de sus mejores amigas. Su compañera en la selección, Eli Pinedo, la define: “Es una jugadora especial, diferente a cualquiera de nosotras. Es capaz de sorprenderte con cosas que no hace nadie. Y es muy completa: tiene lanzamiento exterior, finta, se mueve sin balón, y en defensa es muy lista”.

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