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“Nos robaron el momento del podio”

Valentín, cuarta en Londres en halterofilia, aspira al oro por las trampas de sus rivales, que han dado positivo en los reanálisis

Lidia Valentín durante los Juegos de Londres 2012.
Lidia Valentín durante los Juegos de Londres 2012. EFE

Cuatro años después de quedarse a las puertas de la gloria olímpica, de ver cómo solo cuatro kilos le apartaban de las medallas en Londres, Lidia Valentín puede encontrarse con aquello que allí se le escapó, con el más preciado de los metales, el oro, que una kazaja, una rusa y una bielorrusa le arrebataron entonces ayudadas por el dopaje. Ahora, ya descubiertas por la Federación Internacional de Halterofilia (IWF), espera la ratificación final del Comité Olímpico Internacional (COI) mientras cuenta las horas para partir a Río, donde a los 31 años acude en busca de la medalla en la categoría de hasta 75 kilos que rozó entonces y que acaricia hoy, a seis días de sus terceros Juegos

Antes o ahora, oficial o no, poco le importa a Lidia Valentín, entre el desconcierto y la inmensa satisfacción. “Estoy muy feliz, pero en shock. No lo esperaba. Por fin se ha hecho justicia. Da igual que sea cuatro años más tarde, es justicia. Estoy feliz porque soy campeona olímpica”, dijo la haltera en un comunicado. El camino a las medallas se le empezó a abrir hace un mes, cuando la IWF anunció el positivo de la campeona olímpica en Londres, la kazaja Svetlana Podobedova, tras el reanálisis de un lote de muestras. Ahora, nuevos análisis, han destapado el dopaje de la rusa Natalya Zabolotnaya y la bielorrusa Iryna Kulesha, plata y bronce en aquellos Juegos.

Valentín finalizó cuarta por detrás de ellas. Solo cuatro kilos le privaron de hacer historia. “Estamos muy contentos, pero nos robaron vivir el momento del podio. Eso no se recupera”, dice el seleccionador de halterofilia español, Matías Fernández, que ya sospechaba de ciertas deportistas. Le apoya Emilio Estarlik, presidente de la Federación Española: “Pensaba que alguna daría positivo y así ha sido. Sientes que te han robado. Los que sabemos lo vemos: la voz de hombre, cómo crece barba... El tono de una de ellas era demoledor”, explica Estarlik, que confía en las muestras y ha enviado un escrito a la Federación Internacional para que les aclaren el proceso.

Ahora es el COI quien tiene en sus manos la primera medalla de halterofilia en los 50 años de historia de la federación española. “Hubiera estallado de la tensión si la hubiéramos conseguido entonces”, cuenta Estarlik, que espera un endurecimiento en las sanciones por dopaje. “Además de los dos años, las multas eran solo de 6.000 dólares a la federación por cada positivo y si eran tres, en torno a 50.000. Era como una fuente de ingresos”, afirma el presidente español. “La Federación Internacional tiene que ir a muerte. Hay que descalificar de por vida al dopado y apartar de las competiciones a los paises”, dice Emilio, que en Río sueña con la medalla y el podio que les arrebataron en Londres.“Vamos a luchar por ellas. La persepectiva es conseguir y difrutar de ese momento que merecemos”.

Tres hombres y Lidia Valentín para Río

El equipo español de halterofilia estará integrado por cuatro deportistas en los Juegos de Río. A Lidia Valentín, única mujer del equipo, le acompañan Andrés Mata, Josué Brachi y David Sánchez. La haltera de Ponferrada, que afronta sus terceros Juegos tras Pekín 2008 —acabó quinta— y Londres 2012 —cuarta a la espera de la decisión del COI—, volverá a competir en la categoría de hasta 75 kg. Mata, hispano-venezolano, lo hará en hasta 77 masculinos; Brachi, en hasta 56 kg; y el joven David Sánchez en hasta 59 kg. “Con Lidia aspiramos a las medallas, si sale todo bien se puede conseguir. Con los chicos, esperemos conseguir diploma olímpico y a partir de ahí ya veremos”, afirma Estarlik.

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