Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Muguruza: “Aquí empiezo otra vez de cero”

La número dos, finalista el año pasado en Wimbledon y reciente ganadora en Roland Garros, mantiene los pies en el suelo: "Por el hecho de haber ganado en París no voy a venir a Londres y hacer un milagro"

Muguruza, durante la rueda de prensa en el All England Tennis Club.
Muguruza, durante la rueda de prensa en el All England Tennis Club. Getty

En la antesala de Wimbledon, casi a las puertas del arranque del torneo (lo hará oficialmente el lunes), escenas de lo más variopintas en el All England Tennis Club. Tenis, por supuesto, todo tenis, pero algún que otro detalle más. Por ejemplo, dos perros recorriendo las instalaciones y olfateando absolutamente todo lo que encontraban a su paso, ya fuera en la sala donde se concentra toda la prensa internacional o en el espacio oficial para las comparecencias de los tenistas. Perros, Brexit –"es increíble, ¿qué demonios hemos hecho?", se preguntaba un taxita aeroportuario–, Cameron; Europa, fronteras, Las Islas. Y fútbol, también football. Inglaterra en la Eurocopa y Garbiñe Muguruza envuelta en una camiseta de la selección española, con la que comparte sponsor.

Garbiñe, ¿has visto los partidos de España? "Sí [risas]. Creo que, en España, si no lo haces estás muerta, no tienes conversación. La sigo y quería mostrarle un poco mi apoyo", le respondió la hispano-venezolana a una periodista egipcia, antes de comentar que sus jugadores preferidos de La Roja eran Sergio Ramos, Iniesta y Xavi. Fútbol, idioma internacional, pero ante todo tenis, por supuesto, y la tercera gran cita de la temporada después de Australia y París. Ahora, al frente, Wimbledon. Buenísimos recuerdos, su trampolín mediático el año pasado, cuando pisó por primera vez la final de un major. "Creo que está todo igual, nada ha cambiado aquí. Es raro estar de vuelta", describía la hispano-venezolana, número dos mundial.

Pese a la precisión, muchas cosas han cambiado. Ella llega ahora como la más firme amenaza para Serena Williams, a la que ya batió en la final de Roland Garrros hace tres semanas, con una dosis extra de confianza y con un gran trofeo ya en su expediente. "En ese sentido tampoco ha cambiado nada. Vengo como si se tratara de cualquier otro torneo. Aquí se empieza de cero y hay que ganar cada partido. Obviamente quieres quitarte la espina del año pasado, pero firmaría volver a jugar la final; no sé si la gente se da cuenta, pero es algo muy complicado; ganar partidos y alcanzar los cuartos o las semifinales ya es la bomba", expresó la de Caracas, que debutará el lunes contra la italiana Camila Giorgi, 68ª en el ranking de la WTA.

La compleja transición tierra-hierba

Ausente Rafael Nadal, aquejado de una lesión en la muñeca izquierda, ella es la gran protagonista española en Londres. "No sé, sí, la gente le presta más atención a lo que estoy haciendo ahora. Eso está bien, es una buena señal. Me gusta. Trato de hacerlo lo mejor posible", indicó, consciente de que la resonancia de su tenis se va multiplicando conforme avanza el tiempo y crece el éxito, aunque se afane en rebajar la presión: "No noto la diferencia, porque estoy convencida de que por haber ganado en París no voy a venir aquí y hacer un milagro, y ganar todos los partidos".

En Londres, sobre el verde, es esencial una buena transición. El cambio de registro con respecto a la tierra y la ejecución de nuevos mecanismos en el juego: potenciar el servicio, pegarle a la bola plano, desde un punto de gravedad más bajo, e hincar las rodillas cuando toca en la fase defensiva. "Tengo una relación de amor-odio con esta superficie", matizó; "soy agresiva, mis tiros son profundos, pero no es fácil desplazarse sobre césped. En la tierra puedes deslizarte y en dura se agarra más la pisada, pero aquí a veces siento que soy demasiado alta [mide 1,82]; no sé, me siento extraña en algunos momentos".

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información