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El Madrid de Laso, un lustro como finalista de Liga

Los blancos rinden al Valencia en el cuarto partido de semifinales y defenderán el título ante el ganador de la serie entre Barça y Baskonia

Llull lanza a canasta
Llull lanza a canasta

El Real Madrid de Pablo Laso disputará su quinta final consecutiva de la Liga Endesa, la 16ª de 21 posibles en los cinco cursos del técnico vitoriano en el banquillo blanco, tras rendir a un mermado pero indomable Valencia que estiró su rendición hasta el límite de sus fuerzas en el cuarto partido de la eliminatoria de semifinales. En otro duelo bravo decidido en el último palmo, el campeón impuso el vigor y la amplitud de su rotación ante el carácter de los naranjas, que cierran así una temporada de récords que comenzaron con 28 victorias seguidas. Carroll, con 12 de sus 17 puntos en el último cuarto, lideró a su equipo rumbo a la final y atajó la brillante labor de Hamilton (23 puntos, 10 rebotes y 31 de valoración), Dubljevic y Sato. A la espera de la resolución de la serie entre Barça y Baskonia el Madrid ya tiene licencia para defender la corona.

Valencia, 80-Real Madrid, 82

Valencia Basket: Vives (6), San Emeterio (7), Sato (14), Hamilton (23), Peterson (0) —equipo inicial—; Stefansson (8), Diot (2), Lucic (4) y Dubljevic (16).

Real Madrid: Llull (16), Taylor (2), Maciulis (9), Thompkins (5 ), Ayón (10) —equipo inicial-; Rudy Fernández (9), Nocioni (11), Felipe Reyes (2), Sergio Rodríguez (1) y Carroll (17).

Parciales: 18-25; 20-19; 15-9; 27-29.

Árbitros: González, Conde y Araña. Eliminados, Stefansson, Felipe Reyes y Vives.

Pabellón Fuente de San Luis de Valencia. 8.500 espectadores. El Real Madrid gana la semifinal por 3-1 y se clasifica para la final de la Liga Endesa.

El cuarto partido se abrió con un intenso baile de dobles parejas. Sato y Hamilton (autores de 23 de los 38 puntos de su equipo en la primera mitad) marcaron territorio en el bando local mientras que Maciulis y Thompkins lanzaron a los visitantes. La puntería en el perímetro marcó las primeras diferencias y otorgó el mando al Madrid. Las zonas se convirtieron pronto en territorio comanche. Cada rebote era una refriega, cada bloqueo una escaramuza. Una contienda de la máxima exigencia física de la que escaparon los madridistas con una dinámica lectura del juego y en la que el Valencia comenzó a penar por sus achaques. Con Van Rossom, Sikma, Rafa Martínez y Shurna fuera de combate, Diot entre algodones y Trias sin rodaje, la pizarra de Pedro Martínez se quedó anémica al tiempo que el campeón subía las revoluciones agarrado al sprint de Llull. Primero un 2-10 (m. 4), después el 8-18 (m. 6), y 18-31 (m. 12) más tarde.

Sin embargo, las faltas se convirtieron en un lastre para el Madrid. Felipe sumó la tercera en el minuto 13 y con apenas cuatro en pista, y Sergio Rodríguez hizo lo propio cinco minutos más tarde. Al conjunto de Laso le siguió funcionando el lanzamiento triple (9 de 15 al descanso), pero perdió el equilibrio en el balance defensa-ataque. Con efectividad pero sin ritmo, los blancos fueron perdieron ventaja y los valencianistas ganado fuelle.

Carroll, decisivo

Con el espíritu intrépido del que no tiene nada que perder, el Valencia interpretó la segunda mitad como un todo o nada y a golpe de martillo acogotó al Madrid. Dubljevic y Hamilton lideraron un parcial de 13-6, voltearon la estadística de rebotes y comenzaron a creer en el quinto partido. Los de Laso se ofuscaron desde el 6,75, con un 0 de 8 en el comienzo del tercer cuarto, y se encogieron bajo los tableros (51-50, m. 27).

No era el día del Chacho, Thompkins desmintió su buen comienzo, Maciulis dejó de anotar, Doncic no tuvo carrete y las faltas impidieron reengancharse a Felipe. Pero apareció providencial Carroll para apoyar la causa de Llull. Los dos artilleros madridistas sacaron al Madrid del atolladero iniciando una secuencia de triples que remató Nocioni con la que el campeón tomó ventaja (73-76, m. 39).

El final del choque se convirtió en una tanda de penaltis desde la línea de personal, con Carroll y Vives como depositarios del destino de cada equipo. Precipitados en la gestión del cronómetro, los madridistas permitieron al Valencia agarrarse a la cornisa en cada tiro libre. Se lanzaron hasta 14 en los últimos 18 segundos de partido hasta que la última opción para San Emeterio llegó con apenas tres segundos para la conclusión. El internacional anotó el primero y lanzó a fallar el segundo, pero en la pelea por el rebote se acabó la eliminatoria y la resistencia naranja.

El Madrid suma un lustro como finalista de Liga —los cuatro años anteriores siempre ante el Barça, con dos títulos (2012-2013 y 2014-2015) y dos subcampeonatos (2011-2012 y 2013-2014)—. En los 12 años anteriores a Laso el conjunto blanco solo peleó cuatro veces por el título. Ahora el equipo blanco busca el que sería su 12º título en un recorrido que le emparenta con las épocas más granadas de su enciclopedia. A partir del martes o del viernes, contra el Barça en el enésimo clásico o ante el Baskonia, la resolución de la temporada.

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