El ciclo tortuoso de James

El mediapunta recupera importancia coincidiendo con la visita del Real Madrid a Anoeta, debido a una crisis médica que ya se ha cobrado 26 lesiones musculares

James Rodríguez entrena en Valdebebas.
James Rodríguez entrena en Valdebebas.Paco Campos (EFE)

“James puede jugar más”, dijo Zidane ayer; “y debería haber jugado más”.

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La crisis médica que afecta al Real Madrid desde 2015 y que se ha cobrado 26 casos de lesiones musculares esta temporada, abre la puerta a la reincorporación de James Rodríguez a la titularidad en Anoeta (16:00 Canal + Liga). El regreso del colombiano al plan maestro de Zinedine Zidane entraña enigmas y paradojas. El técnico, que nunca consiguió argumentar por qué dejó de creer en el mediapunta, admite ahora que debe contar más con él, pero tampoco explica el razonamiento que le conduce a esta conclusión. Primera víctima grave de la inaudita ola de lesiones fibrilares de la campaña, ahora James gana importancia gracias a lesiones ajenas.

Las ausencias de Cristiano y Benzema, que sufren sendos infortunios, y la baja de Kroos, que necesita recuperarse del esfuerzo hecho en la Champions, devuelven a James a la primera línea en el momento más álgido de la temporada.

Han pasado ocho meses desde que se rompió jugando con Colombia. Aquel desgarro le apartó de la competición entre septiembre y noviembre, y, a la postre, constituyó no solo el comienzo del declive de la consideración de James en el club, sino el primer conflicto grave de la crisis médica esta temporada. Los futbolistas consultados fuera de micrófonos señalan que el responsable de lo sucedido es el jefe de los servicios médicos del club desde el verano pasado, Jesús Olmo, a quien imputan errores en los diagnósticos y en los tratamientos. Desde la directiva advierten de que Olmo prefiere no hacer declaraciones. Lleva trabajando para el Madrid desde 2004 con más o menos continuidad y, contra la costumbre de sus predecesores, Alfonso del Corral, Juan Carlos Hernández o Carlos Díez, prefiere no hablar en público para informar a los socios. Se limita al cauce oficial de partes lacónicos, la mayoría de las veces desmentidos por los acontecimientos.

Zidane, discreto

“Estoy preocupado cada vez que un jugador se lesiona porque es difícil”, dijo Zidane. Contra su costumbre diplomática, el entrenador del Madrid no hizo nada por defender la tarea de Olmo cuando le pidieron que aclarara la responsabilidad del médico. “Esto es algo que hay que hablar con el club”, respondió. “Los jugadores están poniendo todo de su parte por estar bien. Todos intentamos hacer las cosas bien, cada uno en su papel. No quiero meterme más en esto. No quiero hablar más de este asunto”.

Zidane escarmentó. El lunes pasado anunció que Cristiano y Benzema estaban perfectos para jugar contra el Manchester City, aparentemente inducido por informes médicos. Pero el martes Cristiano no disputó ni un minuto y Benzema debió abandonar el campo roto. “No puedo entrar en detalles”, admitió ayer Zidane, “porque no soy médico. Solo puedo decir que es una lesión muscular de grado uno y que eso puede significar muchas cosas. Benzema podría estar de baja dos días, cuatro días, o una semana más”.

Las lesiones musculares se recrudecen en Valdebebas desde principios de 2015. Entre agosto y octubre se registraron nueve, cifra que implica que este tipo de problemas físicos se cuadruplicó respecto a temporadas anteriores. La frecuencia no ha disminuido y en el club son cada vez más quienes se vuelven hacia Olmo. El informe del jefe de los servicios médicos fue una de las piedras que derribaron a Carlo Ancelotti, destituido por la directiva hace un año después de mantener una sonada disputa con Olmo. Entonces el traumatólogo achacó las lesiones de la plantilla a la preparación física del italiano, que juzgó demasiado ligera.

James dejó de ocupar un lugar importante en los planes de Zidane coincidiendo con el partido de vuelta de los octavos de final de la Champions contra la Roma. Ese día el mediapunta marcó el 2-0. El técnico no lo tuvo en cuenta. Desde entonces el Madrid ha disputado 11 encuentros y James ha sido titular solo en dos. Curiosamente, en las dos oportunidades —contra el Getafe y el Eibar— marcó un gol.

“Cuando juega, lo hace bien”, admitió ayer Zidane, que ha preferido a Jesé para reforzar el ataque y a Lucas para armar el mediocampo.

Sobre la firma

Diego Torres

Es licenciado en Derecho, máster en Periodismo por la UAM, especializado en información de Deportes desde que comenzó a trabajar para El País en el verano de 1997. Ha cubierto cinco Juegos Olímpicos, cinco Mundiales de Fútbol y seis Eurocopas.

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