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Simeone, Guardiola y Luis Aragonés

El Atlético buscará vengar la derrota ante el Bayern de Múnich en la final de 1974 en la que anotó el extécnico y exjugador rojiblanco

Luis Aragonés marca el gol de Atlético en la final de 1974. Video: ATLAS

Confesaba Filipe Luis al término de la eliminatoria ante el Barcelona que el vestuario del Atlético no quería al Madrid en semifinales. No se atrevió el brasileño, sin embargo, a decantarse por uno de los otros dos candidatos, aunque en su fuero interno toda la plantilla rojiblanca prefería al Manchester City antes que al Bayern de Múnich. Pero no fue así.

Sin embargo, la oportunidad de enfrentarse al equipo de Pep Guardiola reabrirá viejas afrentas —la final de 1974 y aquel doloroso gol de Schwarzenbeck en el último minuto que igualó el de Luis Aragonés y desembocó en el partido de desempate en el que los alemanes acabaron goleando por 4-0—, y la posibilidad de dar respuesta en el campo a las declaraciones Karl-Heinz Rummenigge, director general del Bayern, que colocó al Atlético en un “escalón inferior” al del resto de resto de candidatos al título. Una provocación que se recuerda con nitidez en la caseta colchonera.

Tienen experiencia en esta competición, saben lo que es disputar semifinales y finales"

Gabi, capitán del Atletico

“El Atlético es todo pasión y las opciones están al 50%. Tenemos que recordar que en tres semanas nos lo jugamos casi todo en siete partidos. Si nos relajamos un 2% no ganaremos nada”, aseguró ayer Guardiola tras conocer quién sería su rival. “Necesitaremos estar muy concentrados en los dos partidos. En los últimos años han encajado muy pocos goles porque están muy bien organizados. Es un equipo que con Simeone ha alcanzado un nuevo nivel”, remachó el técnico catalán. Lo cierto es que esa estadística a la que se refiere Guardiola refleja que el Atlético solo ha recibido cinco goles en los diez partidos que ha disputado entre fase de grupos, octavos y cuartos, y en los que ha dejado su portería a cero en siete ocasiones. “Muchos de mis jugadores nunca se han enfrentado al Atlético de Madrid y será una gran experiencia para ellos”, culminó el técnico del Bayern.

Dos estilos antagónicos

Lo cierto es que las diferencias entre el equipo alemán y el rojiblanco reflejan lo antagónico de la compresión futbolística de sus entrenadores. Mientras que Guardiola apuesta por el juego de toque llevado al extremo, con Neuer adelantado y muy cerca de una línea en ocasiones de solo tres defensas, Simeone no negocia la línea de cuatro y la presencia de un centrocampista defensivo, al que flanquean otros dos compañeros, y plantea los partidos como un combate de pocos golpes. Mientras que Guardiola intercambió el 4-1-4-1 con el 4-4-2 en los dos partidos ante el Benfica, y fortaleció su defensa con la reincorporación de Javi Martínez, Simeone solo modificó al equipo por obligación tras la expulsión de Fernando Torres.

El Atlético es todo pasión y las opciones están al 50%"

Pep Guardiola

La figura de Vidal también ha crecido sobremanera en el planteamiento de Guardiola, gracias al buen hacer del chileno en el centro del campo. “Se nota que no ha ganado una Champions”, se le escapó a Lahm tras el gran partido de su compañero en el Allianz Arena. Será además en el imponente estadio muniqués donde se decida la eliminatoria, ya que el primer encuentro se disputará en el Vicente Calderón el 27 de abril, mientras que la vuelta será el 3 de mayo en Madrid.

“El Bayern de Múnich es uno de los equipos más potentes del mundo. Tienen experiencia en esta competición, saben lo que es disputar semifinales y finales y va a ser un rival muy duro”, advirtió Gabi. Aun así, el capitán del Atlético valoró el comportamiento de su equipo a lo largo de la competición. “Cuando nos tocó el Barcelona en cuartos lo afrontamos con la humildad de saber que eran mejores que nosotros pero la ilusión que tiene este grupo, este equipo, y todo el club en general tiene que superar esos límites”, añadió el jugador´.

A pesar de lo alejado del último enfrentamiento, la sensación de que la Champions le debe un título al Atlético se vio reforzada con lo ocurrido en la final de 2014 y se mantiene fresco en la memoria del equipo de Simeone. La posibilidad de despedirse del Bayern con una nueva copa bajo el brazo —sería la sexta— también resulta una responsabilidad extra para Guardiola. A Simeone, por el momento, solo le interesa el Granada.

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