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El Madrid paga su falta de puntería ante el Fenerbahçe

Los de Laso pierden el primer asalto de la serie penalizados por una deficiente primera mitad y un pobre 8 de 34 en triples

Llull lanza ante Kalinic
Llull lanza ante Kalinic EFE

El Fenerbahçe se adjudicó, a los puntos, el primer asalto de la eliminatoria de cuartos al mejor de cinco partidos ante el Madrid. Bogdanovic al principio y Sloukas al final (17 puntos por barba) penalizaron la errática jornada del conjunto de Laso desde el triple (8 de 34), pero Obradovic salió suspirando del Ulker Arena de Estambul. Al campeón no le bastó con levantar en el tercer cuarto 14 puntos de desventaja tras una pobre primera mitad, pero acumuló señales para el optimismo como la creciente influencia de Rudy en el juego tras completar el rodaje después de su lesión y tramos de notable agresividad defensiva. "Si jugamos como en la segunda mitad tendremos opciones en la serie", apuntó el alero madridista. La irregularidad y la falta de puntería desde el perímetro condenaron a los blancos, pero el primer capítulo anunció una larga novela de intriga.

Fenerbahçe, 75; R. Madrid, 69

Fenerbahçe: Dixon (8), Bogdanovic (17), Datome (7), Udoh (10), Antic (6) —equipo inicial—; Hickman (4), Sloukas (17), Kalinic (6) y Hersek (0).

Real Madrid: Llull (12), Rudy Fernández (10), Taylor (3), Felipe Reyes (13), Ayón (6) —equipo inicial—; Rivers (0), Nocioni (4), Maciulis (3), Sergio Rodríguez (12), Carroll (6) y Lima (0).

Parciales: 15-11; 26-18; 12-23; 22-17.

Árbitros: Javor (Eslovenia), Jovcic (Serbia) y Latiseus (Lituania).

Ulker Sports Arena de Estambul: 12.917 espectadores.

Entre la psicología y el baloncesto, se enfrentaban en dos formas de vida opuestas en el torneo. Dos maneras de caminar hacia la cima europea: la suficiencia que atrajo la confianza y la supervivencia que reforzó la resiliencia. Así fue el primer choque. El balance de los contendientes favorecía el optimismo turco rumbo a la Final Four. Los de Obradovic lideraron con holgura y contundencia su grupo del Top 16 y se presentaban a la cita con un intimidador balance de 23 victorias y una sola derrota en casa en la presente temporada. El campeón de Europa, en cambio, llegaba a Estambul tras su periplo europeo más irregular y tortuoso con 12 victorias y 12 derrotas, el doble de pinchazos que en las dos últimas ediciones. Un ejercicio de funambulismo que tiene asociada la penitencia de tener el factor cancha en contra, circunstancia que nunca superaron los blancos. Pero en la apertura de la serie, después de una vibrante secuencia de vaivenes, reinó la igualdad.

Frente a frente, la segunda mejor defensa y el segundo mejor ataque. El salto inicial dio inicio a una partida de ajedrez. Una oda a la estrategia defensiva, cargada de intensidad, aplicación, cambios de marcas y abnegadas ayudas. Rudy y Maciulis anulaban a Datome, Taylor —la sorpresa en el quinteto inicial de Laso— atajaba primero a Dixon y luego a Bogdanovic, Llull llegaba con la escoba a todos los rincones. Cada punto costaba un mundo y a los ocho minutos el tanteo era casi de balonmano (9-8). Un pulso seco que, enseguida, se le hizo largo al Madrid. Ayón y Rudy se cargaron con dos faltas tempraneras, cinco pérdidas de los blancos y tres robos de los turcos descolocaron las piezas madridistas y un 1 de 9 desde el 6,75 desenfocó el ataque visitante.

Mientras, Dixon y Sloukas encendían el perímetro de los de Obradovic hasta cimentar en un santiamén una renta de 10 puntos (21-11, m. 11). Saltaron las cadenas y subieron las revoluciones en Estambul. No le sentó bien al Madrid el cambio de marcha del Fenerbahçe. La rotación turca puso en marcha el rodillo y los de Laso perdieron primero el orden defensivo, después el paso en ataque y más tarde el oremus a pista completa. Dos tiros libres de Hickman sellaron el desbarajuste madridista (36-22, m. 16). Para entonces, Bogdanovic ya era gobernador plenipotenciario del partido: 13 puntos, tres asistencias y tres faltas recibidas al descanso, en la hoja de servicios del serbio. Una estadística en la que aparecían las 10 pérdidas de balón, el deficiente 3 de 14 en triples y las tres pírricas asistencias que condenaban al conjunto de Laso (41-29, m. 20).

Remontada baldía

Sin embargo, la reanudación comenzó con buenas noticias para el Madrid: la tercera falta de Bogdanovic, el primer triple de Rudy y el tercer rebote defensivo de Felipe. La pareja madridista encumbró el propósito de enmienda con un parcial de 7-17 que reenganchó al campeón (48-46, m. 27). La voraz defensa blanca provocó cinco pérdidas en el conjunto turco, el dominio en el rebote agigantó a los de Laso y el partido cambió de aire. Florecieron las asistencias y la fórmula de defensa, rebote y contraataque permitió al Madrid enjugar la desventaja (51-52, m. 29).

Se quedó sonado el Fenerbahçe, pero Sloukas rescató a los de Obradovic con ocho puntos providenciales al comienzo del último cuarto. El griego sacudió el susto que su equipo tenía metido en el cuerpo y desató la ansiedad en el Madrid, que volvió a abusar del tiro de tres hasta la condena con Llull y Rudy como retrato de la ofuscación (0 de 7 y 2 de 10 en triples respectivamente). La cuarta falta de Ayón y la aportación episódica de Udoh y Kalinic dieron el sustento suficiente a su equipo para agarrar la victoria en el tramo final. Bogdanovic anotó sobre la bocina de posesión el triple que sentenciaba el partido (72-64 a 1m 26s) y Carroll y Rudy fallaron desde el 6,75 en su doble intento de apurar la rendición. Mañana, también en Estambul, el segundo asalto.

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