Liga BBVA

Las lesiones en el Atlético ponen a prueba el ‘Plan Ortega’

El preparador físico de los rojiblancos diseña un programa para lograr que los tocados estén disponibles contra el Barcelona

Los jugadores del Atlético, durante un entrenamiento. Foto: EFE /Vídeo: ATLAS(atlas)

A Óscar Ortega, preparador físico del Atlético, le gusta planificar cada entrenamiento como una pieza específica dentro de un diseño extenso y minucioso que pondera en función del lugar cronológico que ocupa en el transcurso de la temporada. El Profe, por tanto, desmenuza el curso, identifica momentos clave y determina valores específicos para mantener el equilibrio físico de su plantilla.

Marzo, un mes gafe para la enfermería

Diego Godín. El uruguayo fue sustituido al comienzo de la segunda mitad del partido de vuelta de los octavos de la Champions ante el PSV Eindhoven el 15.

José María Giménez. El otro central titular del conjunto rojiblanco se lesionó ante el Sporting de Gijón en el Molinón el 19.

Saúl Ñíguez. El comodín que maneja Diego Simeone se lastimó con la selección española sub 21 el día 24.

Lucas Hernández. El francés, cuarto central para Simeone, también fue víctima del virus FIFA al caer lesionado con la selección sub 21 de Francia el 26.

Yannick Carrasco. El belga se ha lesionado en dos ocasiones a lo largo de la temporada. La primera frente al Getafe en febrero y la segunda durante un entrenamiento con Bélgica el 27.

Es por ello que las lesiones, cuya aparición no es una variable controlada, condicionan la estabilidad de semejante proyecto y ponen a prueba la capacidad de reacondicionamiento de un equipo abrumadoramente exigente con el físico de sus jugadores debido a su planteamiento futbolístico. Y la situación actual, con hasta cuatro futbolistas titulares con molestias físicas, es un buen envite a semejante plan.

A las lesiones de Godín, Giménez y Savic, previas al parón de Liga por la disputa de los diferentes partidos internacionales, se han unido después las de Lucas, Saúl y Carrasco, que han regresado tocados de los compromisos con sus selecciones. Aunque el canterano francés, con un edema óseo postraumático a nivel de la tercera vértebra lumbar, no es una de las piezas que más ha utilizado Simeone a lo largo de la temporada —306 minutos en cuatro partidos de Liga—, sí lo son sus compañeros de enfermería. Saúl sufrió un esguince de grado I en el tobillo durante el partido de la selección sub 21 ante Croacia el pasado jueves, mientras que Carrasco padece un traumatismo en la cara interior del tobillo derecho tras recibir un golpe en un entrenamiento con la selección belga.

Ante tal proliferación de lesiones, el Atlético ha diseñado un plan de recuperación específico para cada uno de los afectados con el fin de que lleguen para el partido ante el Betis (16.00, C+Liga) o de no ser así, estén disponibles para enfrentarse al Barcelona el próximo martes en el Camp Nou en la ida de los cuartos de la Liga de Campeones, el partido más trascendental para el Atlético en lo que queda de temporada.

Simeone, durante el entrenamiento del martes del Atlético.
Simeone, durante el entrenamiento del martes del Atlético.Kiko Huesca / EFE

El primero en completar los deberes del Profe Ortega fue Savic, lesionado durante el partido de ida de octavos de Champions ante el PSV en Eindhoven, y que se reincorporó al grupo en la sesión de entrenamientos del lunes. Quien no lo ha hecho todavía es Godín, que se encuentra recuperándose en el gimnasio de la lesión muscular de grado II que se produjo en el bíceps femoral de la cara posterior del muslo derecho durante la vuelta ante el PSV en el Calderón, y al que se le mima para el partido del Camp Nou.

Aun así, la buena noticia para Simeone fue la presencia de Saúl en el entrenamiento del martes en el Cerro del Espino y que debido a la ausencia de Giménez —con una lesión muscular en los isquiotibiales del muslo derecho— podría formar pareja con el montenegrino el sábado en el Calderón. Lo cierto es que la indisposición defensiva del Atlético resulta un problema mayúsculo teniendo en cuenta que la exposición precipitada de alguno de los jugadores con molestias podría provocar su ausencia tres días después en Barcelona. Es por ello que de no contar con el visto bueno del departamento médico, Simeone se vería obligado a alinear a una nueva pareja de centrales.

Recurrir al filial

En el caso de que el técnico argentino no pudiera contar con Saúl, remiendo habitual para ocupar cualquier posición sobre el campo, y quisiera apostar por un futbolista que se desempeñe en la posición de central de manera habitual, podría contar con el canterano Nacho Monsalve, futbolista del Atlético B y que ha formado parte de la primera plantilla durante las dos últimas pretemporadas. De esta forma, junto a Filipe Luis y Juanfran como laterales, la modificación sería mínima y el central, de 21 años, estaría secundado por futbolistas veteranos y que cuentan con la confianza de Simeone. De no querer arriesgar con Monsalve, al técnico no le quedaría otro remedio que retrasar la posición de uno de sus centrocampistas, pudiendo ser bien Gabi o Kranevitter quienes acompañasen al montenegrino en el centro de la zaga.

La intensidad que imprime Ortega en los entrenamientos es también la mejor herramienta para que en situaciones inesperadas como las que vive ahora el Atlético cualquier futbolista secundario resulte el mejor revulsivo. Y esa parte, también está contemplada dentro de su plan.

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