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Iago Aspas: “En fútbol prefiero morir arriba a esperar atrás”

El delantero gallego lidera junto a Nolito el ataque del Celta y disfruta del juego en su vuelta a casa

Iago Aspas.
Iago Aspas. EL PAÍS

El niño que entró en la cantera del Celta antes incluso de tener la edad reglamentaria se hace mayor. Hizo un Erasmus futbolístico en Inglaterra, pasó por Sevilla y regresó a casa. Ahora Iago Aspas (Moaña-Pontevedra, 1987) va a ser padre y hasta ejerce de veterano en una caseta donde apenas dos futbolistas superan, y por poco, la treintena. Y, sobre todo, disfruta: “Este Celta es el equipo más divertido en el que he jugado”.

Pregunta. ¿Qué aprendió fuera de casa?

Respuesta. Vivencias. Siempre había estado en el mismo entorno y quería probar cosas nuevas. Y era el momento para salir porque el club también recibía una buena cantidad de dinero.

P. ¿Volver fue un paso atrás?

R. No. Regresé a un club que en dos años cambió mucho, tanto en jugadores como en estructura. Económicamente está dos escalones por encima; y deportivamente me fui tras salvarnos en el último partido y ahora estamos mucho más arriba. Todo ese crecimiento influyó para que decidiese volver.

P. ¿Cuál es el límite a la ambición del Celta?

R. El otro día miraba el banquillo del Villarreal y tenían como mínimo 25 millones de euros en fichajes allí sentados. Eso no lo cobramos entre todos los del Celta, así que compararse con esos equipos es difícil porque en cuanto a presupuesto seremos el 13º o 14º. No pongo límite, tenemos mucha ambición, pero estar donde estamos tiene mucho mérito.

P. ¿Qué ha aportado Berizzo?

R. Esas marcas que hacemos, la intensidad, la garra, el querer ir siempre al ataque. A veces parece suicida, pero en fútbol prefiero morir arriba a esperar atrás.

P. ¿Les servirá eso en el Bernabéu?

R. Nos sirvió para derrotar al Atlético o al Barcelona, clubes netamente superiores y con jugadores infinitamente mejores. El estilo nos valió para ganarles, jugar al ataque, siempre pendientes de manejar el balón. Para un delantero eso es lo mejor: apretar arriba, por mucho que eso te desgaste, y estar cerca de la portería rival.

P. ¿Le incomoda jugar acostado hacia la derecha como en los últimos partidos?

R. Me da igual. Donde disfruto es dentro del campo. A veces parto de la derecha con libertad y otras juego más abierto si el rival se cierra mucho. Pasó contra el Villarreal, pero que el cuarto de la Liga venga a Balaídos a esperarnos atrás dice mucho del Celta.

P. Si confirman su plan y dominan al Madrid en el Bernabéu igual se monta un lío.

R. Puede que se pongan nerviosos, sí. Todo lo que rodea a estos equipos es complicado porque están hechos para ganar siempre.

P. ¿En el Liverpool conoció esa exigencia?

R. Sí, conviví en un club de élite con jugadores top. Aprendí otra cultura, un poco del idioma…

P. Y conoció el banquillo. ¿Le dolió?

R. Fue lo peor, pero hay que saber dónde y en qué momento estás. Se puede entender que no juegues, pero soy inconformista y que llegara el fin de semana y me quedara en el sofá era complicado. Lo fácil era quedarme en Liverpool y ganar dinero, pero no lo pasaría tan bien como ahora.

P. Se topó con una delantera en estado de gracia: Suárez, Sterling y Sturridge. Dos de ellos ya no están allí y el tercero lleva meses sin continuidad…

R. Nunca se sabe. También en Sevilla me decían que al marcharse Bacca igual hubiera tenido más opciones. Pero no puedo conformarme. No juego, pues me voy. Quiero disfrutar del fútbol.

P. ¿Qué poso le dejó la Premier?

R. Impresiona el ambiente y los terrenos de juego, pero en España se juega mejor fútbol porque los equipos quieren el balón. Allí, muy pocos. Luego estar en un vestuario con jugadores de tantas nacionalidades fue una experiencia diferente a lo que conocía. Nos juntábamos siete u ocho jugadores de habla hispana y hacíamos piña. En Liverpool hablé más castellano que inglés.

P. En Sevilla no tuvo muchos minutos, pero dejó buenas sensaciones. ¿Fue injusto Emery?

R. Un jugador en esa situación piensa que no tiene lo que merece, pero el técnico hizo lo que creía mejor para el equipo y ganó. Los resultados le dieron la razón.

P. Se perdió por sanción el partido del Celta en el Camp Nou. Cuando vio el penalti indirecto desde casa, ¿se sintió molesto?

R. Para nada. No le di importancia porque son cosas del fútbol. Se le dio mucho bombo, pero si lo hacemos nosotros contra el Rayo igual no se habla tanto.

P. No se le pasará por la cabeza hacerlo alguna vez.

R. Ya veremos. En el fútbol nunca se puede decir nunca.

 

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