Mayoral celebra su gol con Lucas Vázquez. Alberto Saiz (AP)
Tras los pinchazos ante Málaga y, especialmente, ante el Atlético en el derbi, el Real Madrid se reencontró con la victoria en el Ciudad de Valencia. El equipo dirigido por Zinedine Zidane se impuso al Levante (1-3) en un partido sin brillo. Lento, sin profundidad y sin generar apenas peligro, el Madrid cumplió ante un conjunto granota que pudo adelantarse en los primeros minutos de no ser por la salvadora mano de Navas al remate de Rossi.
En el Madrid solo la electricidad de Lucas Vázquez daba color a un equipo gris. Precisamente una buena jugada del gallego provocó el penalti que transformaría Cristiano para adelantar a los blancos a la media hora de partido. Mayoral, minuto después, se alió con la fortuna para estrenarse como goleador y ampliar la ventaja de los Zidane, que se encontraron con dos goles en cinco minutos. Una alegría que duraría escasos segundos, los que tardó Deyverson en recortar distancias para un Levante que llegaba vivo al descanso.
La segunda parte mantuvo la lentitud y el escaso ritmo que predominó en la primera. Ni con un Levante roto los de Zidane fueron capaces de cerrar el partido y solo Cristiano, con un disparo al palo y otro que se marchó por poco, generaba peligro. Ya en el descuento, Isco, que había entrado por James, hizo el tercero y finiquitó un partido en el que el Madrid tampoco convenció.
El Madrid sigue sin convencer. Fácil victoria ante el Levante en un partido en el que los de Zidane volvieron a mostrarse lentos y sin apenas profundidad.
MUY CERCA CRISTIANO. Gran internada de Danilo por la derecha, que cede a Cristiano para que el portugués se saque un violento disparo que no encuentra puerta por muy poco.
Minuto 70. El Madrid se muestra incapaz de sentenciar el partido pese a que el Levante se muestra agotado. Mal partido de nuevo del conjunto de Zidane.
AL PALO CRISTIANO. Maravilloso pase de James para el portugués, cuyo remate de primeras se estrelló en el poste derecho de la meta granota. El Madrid encima al Levante, agotado, y roza el tercero.