Sandro y Munir quieren ser Nolito

Los delanteros se reivindican ante el Villanovense, al tiempo que Luis Enrique juega los últimos 10 minutos con 10 por la lesión de Mathieu y pudiendo utilizar cambios

Sandro firma el primer gol del Barcelona.
Sandro firma el primer gol del Barcelona. David Ramos (Getty Images)

El Barça fue tan solidario en la grada como responsable en la cancha y despachó con una goleada al simpático Villanovense. Ausentes Messi, Neymar y Suárez, se reivindicaron sus suplentes, Munir y Sandro. No son unos delanteros cualquiera sino que podrían jugar perfectamente en un buen equipo de la Liga. Ambos, sin embargo, se sienten cuestionados, como si fueran afortunados jugadores de complemento que saldrán seguramente de escena con la llegada de Arda Turan y Aleix Vidal, y con el fichaje de un nuevo atacante si la directiva atiende la petición de Luis Enrique. No extrañó por tanto que no celebraran sus goles sino que pusieron cara de mártires ante el ruidoso Camp Nou.

Barcelona, 6 - Villanovense, 1

Barcelona: Masip; Alves (Gumbau, m. 46), Bartra, Vermaelen, Mathieu; Samper, Mascherano, Adriano; Sandro, Munir y Aitor. No utilizados: Bravo, Iniesta, Luis Suárez y Neymar.

Villanovense: Fuentes; Trinidad, Cubi, Súper, Tapia; Pajuelo, Elías; Anxo, Caballero (Moraga, m. 58), Juanfran (Casi, m. 77); y Juanjo (Curro, m. 64). No utilizados: Peral; y Calatrava.

Goles: 1-0. M. 4. Alves. 2-0. M. 21. Sandro. 2-1. M. 29. Juanfran. 3-1. M. 31. Sandro. 4-1. M. 51. Munir. 5-1. M. 70. Sandro. 6-1. M. 76. Munir.

Árbitro: Pérez Montero amonestó Trinidad, Elías y Mascherano.

Camp Nou. 67.703 espectadores.

Al Villanovense le correspondía el mérito de ser el único equipo que no había perdido con el Barça desde la derrota azulgrana en Sevilla. La serie de 10 partidos quedó manchada por el empate a cero en Villanueva de la Serena. La condición de invicto del club extremeño duró solo tres minutos en el Camp Nou. Alves descerrajó la portería contraria con un tiro desde fuera del área que sorprendió a Fuentes. El remate desde la media distancia no entraba en el catálogo de recursos del Barcelona. El lateral, sin embargo, vive su momento de gloria y se permite cualquier licencia, en la sala de prensa y en el césped, y más si en ataque falta el tridente, ayer remplazado por tres jóvenes que no desequilibran sino que rematan, sostenidos por Mascherano.

El Barcelona se tapó muy bien con una defensa seria y experta y se estiró con dos volantes opuestos, el uno muy versátil, como Adriano, y el otro más especialista, genuino representante de la escuela de La Masia, ahora mismo muy cuestionada en el Mini: Samper. No corren buenos tiempos en el filial ni en el juvenil y a los jóvenes les cuesta encontrar su sitio en el club, sobre todo por las muchas expectativas creadas en el centro de formación Oriol Tort. El Villanovense, de todas maneras, les puso el partido muy fácil, demasiado para hacer cualquier evaluación de la cantera, suficiente en cualquier caso para contrastar la calidad goleadora de Sandro. El canario no perdonó una cesión fallida del portero Fuentes y después coronó una asistencia de Aitor.

Munir y Sandro no descansaron nunca, empeñados en demostrar que no hace falta contratar a Nolito

El Villanovense dio fe de vida entre los dos tantos de Sandro con un golazo de Juanfran, igual de sorprendente que el de Alves, producto de una nueva recuperación del balón, la constante del partido en ambos equipos, menos dotados anoche para la elaboración porque a los futbolistas más finos como Samper tardaron en entrar en acción en el Camp Nou. El Barça procuró jugar siempre con una ventaja confortable de dos goles a fin de asegurar la eliminatoria y el partido discurrió con tanta tranquilidad que desde el Gol Sur se empezó a reclamar la dichosa grada de animación prometida por Rosell. El gol de Munir cerró los cánticos y despertó el talento de Samper.

Munir y Sandro no descansaron nunca, empeñados en demostrar que no hace falta contratar a Nolito. No solo repitieron como goleadores sino que se entendieron como si fueran una copia del dúo Neymar-Suárez. La hinchada, más numerosa que nunca en una jornada como la de ayer (67.703), agradeció la actuación de sus jóvenes delanteros y se extrañó cuando Luis Enrique decidió disputar los últimos 10 minutos con 10 jugadores porque no sustituyó al renqueante Mathieu a pesar de que le quedaban dos cambios por hacer después que Gumbau entrara por Alves. Lo nunca visto. A falta de explicación, pareció una falta de respeto o de educación, cosas de Luis Enrique. Un feo en una bonita noche para Sandro y Munir.

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Sobre la firma

Ramon Besa

Redactor jefe de deportes en Barcelona. Licenciado en periodismo, doctor honoris causa por la Universitat de Vic y profesor de Blanquerna. Colaborador de la Cadena Ser y de Catalunya Ràdio. Anteriormente trabajó en El 9 Nou y el diari Avui. Medalla de bronce al mérito deportivo junto con José Sámano en 2013. Premio Vázquez Montalbán.

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