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La clave del Barça es Luis Suárez

La presencia del 9 como tercer hombre facilita la convivencia Neymar-Messi

Suárez, Neymar y Messi, celebrando un tanto contra la Real Sociedad. Ampliar foto
Suárez, Neymar y Messi, celebrando un tanto contra la Real Sociedad. Getty Images

Hay un futbolista del Barça que no gana premios, ni siquiera está nominado para la mayoría de galardones, y si alguna vez forma parte de una terna de aspirantes al trofeo más recóndito, incluso hecho a la carta, normalmente acaba perdiendo la votación, tanto da que el organizador sea la FIFA, la UEFA o la Liga. No se trata de Busquets sino de Luis Suárez. Incluso cuando en la temporada 2013-2014 acreditó su condición de máximo goleador europeo tuvo que compartir la Bota de Oro con Cristiano Ronaldo. No queda bien recompensar a un delantero que ha sido denunciado por insultos racistas, es muy capaz de morder al defensa más fiero, no se plantea más alternativa cuando pisa el área que el gol o el penalti, entregado a la causa de que el fin justifica los medios, también en el Barça.

A un futbolista malquerido como el uruguayo le sentó de maravilla su fichaje por el Barcelona porque pasó a formar parte del tridente, un trío de atacantes beatificado como colectivo y que funciona igual que la Santísima Trinidad, ideal para el camuflaje de pistoleros del estilo de Suárez. La trayectoria del 9 en la pasada Champions se convirtió en una revancha ante los ingleses (Manchester City) e italianos (Juve) sin olvidar a los franceses, en tanto que muy influyente en la organización del fútbol (PSG). El uruguayo tampoco se olvidó del Madrid, el club que también competía por su fichaje antes del Mundial de Brasil 2014, hasta que intervino el Barça. Nadie discute la importancia de Suárez como parte del todo que forma con Neymar y Messi. El olvido solo se produce cuando pasa a ser una cuestión particular y se personaliza en la figura del 9.

Un error porque el éxito del Barça, y especialmente de su ataque, se explica por la figura del Suárez. El tercer hombre siempre fue decisivo para entender el juego del Barcelona y ahora es fundamental para descifrar la conexión Messi-Neymar-Suárez. Nunca se había hablado del egoísmo del 10 hasta que compartió equipo con arietes como Eto'o, Ibrahimovic o Villa. Hubo momentos en que se denunció que competían a goles desde que Guardiola situó al argentino como falso 9. Ahora, sin embargo, Messi ha regresado a su puesto de extremo, de 7, y ha liberado a Suárez.

Messi ha regresado a su puesto de extremo y ha liberado a Suárez. El uruguayo ha respondido con agradecimiento a ese gesto ante la complicidad de Neymar

El uruguayo ha respondido con agradecimiento al gesto del argentino ante la complicidad de Neymar. Suárez y Messi son amigos, sus familias salen juntas, se reivindican y asumen la condición de irreverente del brasileño, respetuoso con el ecosistema, para nada ajeno a la sociedad Messi-Suárez, fan del número 1. La anunciada rivalidad Messi-Neymar se ha silenciado con la llegada del goleador Suarez, solidario, cómplice y generoso en la presión y el esfuerzo, fresco como una rosa por la sanción que le impuso la FIFA. Los tres mezclan estupendamente, se regalan goles y se ceden penaltis desde que pactaron que su titularidad y acordaron no ser sustituidos por Luis Enrique.

Aunque no gane ningún premio, si Messi y Neymar no riñen y desfilan por las galas de Europa es gracias también a Suárez. Mejor juntos que por separado; mucho mejor todavía tres que dos, incluso siendo un argentino, un uruguayo y un brasileño; siempre, claro, que Leo gane el Balón de Oro.

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