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El futuro del Sevilla pasa por Mönchengladbach

Solo el triunfo ante el Borussia permitiría a los de Emery aspirar a los octavos de final

Ever Banega, en el entrenamiento del Sevilla. Ampliar foto
Ever Banega, en el entrenamiento del Sevilla. EFE

El invierno recibió al Sevilla en la industrial Mönchengladbach. En Alemania, el conjunto andaluz juega la primera final de una temporada que acomete con una irregularidad inesperada. El choque frente al Borussia es una final porque solo el triunfo y que la Juventus no le gane al Manchester City (en Turín) garantizan ciertas opciones de clasificación para los de Unai Emery. El empate y la derrota son sinónimos de eliminación, aunque un punto sí permitiría mantener la tercera plaza y jugarse las opciones de seguir, aunque en la Liga Europa, en el último encuentro en casa frente a la propia Juventus.

El Sevilla se desplazó con 22 jugadores y un montón de dudas, las que emanan del rendimiento del equipo fuera de casa, donde todavía no conoce el triunfo en lo que va de curso. Enfrente, además, espera un rival muy distinto al que perdió 3-0 en el Ramón Sánchez Pizjuán. Desde que se produjera la destitución de su técnico Lucien Favre el pasado 20 de septiembre, siendo sustituido por André Schubert, el Borussia solo ha perdido un partido de los 12 que ha jugado, ante el City en la Liga de Campeones, y en la Bundesliga ha pasado de la última plaza a la quinta, a solo un punto de la cuarta, que da derecho a jugar en la máxima competición continental.

El Sevilla necesita, además del triunfo, que la Juventus no derrote al City para seguir con opciones de clasificación

Lleva el equipo alemán nueve partidos consecutivos sin conocer la derrota. “Es un reto para nosotros seguir vivos en esta competición. Queremos dar nuestra mejor versión para apurar nuestras opciones de pasar a octavos. Aunque sean pequeñas, debemos apurarlas”, aclaró el entrenador del Sevilla en la sala de prensa del Borussia Park mientras el frío y la lluvia arreciaban en el exterior. El equipo no llega demasiado bien al encuentro. Tiene la defensa en cuadro después de que Andreolli se partiera el tendón de Aquiles en San Sebastián y las sensaciones que desprende el equipo fuera de casa son preocupantes. “Debemos tener mucha intensidad y explotar nuestras mejores virtudes para ganar en este escenario frente a un rival en racha”, admitía el entrenador.

La primera final

“Es la primera final de la temporada”, aclaraba también el presidente, José Castro, confiado en la reacción del equipo, preocupado por los movimientos de poder que le pueden mover la silla de mando. En esta final, Emery podrá contar con Banega, el timonel imprescindible de un Sevilla que no carbura sin la presencia del argentino en la medular. En sus prestaciones, junto a las de Konoplyanka y Vitolo, en la magnífica línea de mediapuntas del Sevilla, residen buena parte de las aspiraciones de los andaluces. “Tenemos nuestras bazas para vencer y afrontamos el encuentro como un auténtico reto”, aclaró el argentino, que empleó el mismo término que su entrenador en el momento de referirse al encuentro. Justo en estos momentos el Sevilla ha iniciado conversaciones para renovar a Banega. “Yo me dedico a lo mío, a jugar al fútbol. Eso lo lleva mi agente, aunque es cierto que estoy muy bien en Sevilla”, admitía el centrocampista. “Es un equipo muy fuerte. Cuando echas un vistazo a su plantilla te encuentras con nombres muy importantes que, además, tienen un gran rendimiento”, opinó André Schubert, técnico del Borussia.

Con la presencia de 500 espectadores del Sevilla y unas medidas de seguridad muy importantes en la entrada al Borussia Park, el equipo andaluz se juega su futuro europeo ante un contrincante al alza.

El Borussia, un clásico alemán

R. P.

El Borussia Mönchengladbach es uno de los conjuntos históricos del fútbol alemán. Con 71.000 socios, fue grande en especial en los años setenta y ochenta, cuando ganó cinco Bundesligas, una Copa de Alemania y dos Copas de las UEFA. Era el Borussia de futbolistas de la talla de Vogts, el danés Simonsen, Jupp Heynckes, Netzer o Bonhof. Nombres de oro de un equipo que en la actualidad pretende recuperar su pasado esplendor.

El Borussia logró la pasada temporada una excelente tercera posición y en la actual campaña ha sido capaz de sobreponerse a un penoso inicio de curso. Llegó a ser colista de la Bundesliga, pero ahora es quinto clasificado y ha recuperado el fútbol y los resultados de la pasada campaña.

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