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Djokovic-Federer en la gran final de los ‘maestros’: ¿Roger como antídoto?

El suizo disputará su décima final (19.00, C+ Deportes2) en Londres contra Djokovic, al que le ha infligido tres derrotas esta temporada, la mitad de las que ha sufrido el número uno

Federer, a su salida a la pista del O2 de Londres. Ampliar foto
Federer, a su salida a la pista del O2 de Londres. AP

En estos momentos de poderío absoluto de Novak Djokovic, si hay un nombre (Roger) y un apellido (Federer) que pueda afearle al serbio su estratosférica temporada, ese es uno: Roger Federer. El número tres, camino de los 35 años, batió a su compatriota Stanislas Wawrinka (7-5 y 6-3, en una hora y 10 minutos) y firmó su décima final en la Copa de Maestros. Ambos se medirán hoy (19.00, Canal+ Deportes2) sobre la superficie del O2 Arena, territorio conquistado por el suizo en seis ocasiones y en cuatro por el serbio. Un choque de trenes, por lo tanto.

A priori, Nole es el gran favorito. Lo dicen las cuentas de este 2015 y su liderazgo hegemónico; sin ir más lejos, su último récord: 15 finales seguidas, de los 16 torneos en los que ha participado este año. Hacia él, 28 años, seis menor que el suizo, se decantan los pronósticos. Sin embargo, hay un buen puñado de feligreses del tenis que se apuntan a la apuesta romántica, a Federer, al que además no le faltan pretextos para ser un serio candidato.

No está en el punto álgido de su rival el de Basilea, pero tiene varias referencias que le avalan. La primera y más reciente, comprendida en su debido contexto -un partido de arranque-, el triunfo que rubricó en la subida de telón del torneo contra Djokovic; aquella velada, por primera vez en mucho tiempo, se pudo ver a un Nole abordable, superado por la situación en algunos instantes. La segunda, las otras dos muescas que dio en la casi impecable tarjeta del serbio esta campaña: Dubái (enero) y Cincinnati (agosto). El contexto y la pista eran muy distintos, pero el hecho de que Federer sea el autor de la mitad de las derrotas de Djokovic en este curso es significativo. Y la tercera, mera estadística, habla de un 22-21 a favor del helvético en los cruces entre ambos.

¿Será entonces el suizo el antídoto contra Nole? Quizá. Hay dos matices importantes, sin embargo. El número uno se ha adjudicado los cuatro pulsos de más empaque en este 2014 contra Roger: las finales de Wimbledon y el US Open, y las de Indian Wells y Roma. Y, además, disfrutó de 24 horas más de descanso que su adversario de este domingo, algo que a estas alturas del calendario, y más teniendo en cuenta que Federer ya no digiere bien el exceso de kilometraje, puede ser determinante.

"La victoria del otro día es una ventaja para mí, porque me da un poco más de confianza", explicaba el gentleman de Basilea, "pero para él es una ventaja porque le da una segunda oportunidad. Así que, sí, quizá su confianza es ligeramente superior a la mía por los éxitos que ha tenido este año".

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