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Jorge Lorenzo: “Rossi sabía que se enfrentaba a un rival muy duro”

El flamante campeón del mundo de MotoGP tras su victoria en Cheste reconoce que es tan exigente consigo mismo como con quienes le rodean. “Es superdifícil aguantarme”, dice

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Retrato de Jorge Lorenzo, el lunes después de convertirse en campeón de MotoGP, en el circuito de Cheste.

Apenas le queda voz. “Me la he dejado en la ciudad de Valencia”, dice. La noche anterior ejerció de anfitrión en una fiesta en la que se celebraba su tercer título de MotoGP, el quinto de su carrera. Jorge Lorenzo (Palma de Mallorca, 28 años) se impuso en la pista por velocidad, constancia y pura cabezonería.

Pregunta. ¿Cómo sabe un título que se gana con una victoria en la última carrera del año?

Respuesta. Mejor, imposible.

P. ¿Para qué valen los títulos?

R. Si te paras a pensar fríamente, la vida te cambia poco. Con el primer título explotas de emoción, es lo más especial que se puede sentir. Pero con los siguientes, la emoción depende un poco de cómo se hayan ganado. En este han pasado tantas cosas y se ha decidido tan en el último momento que más drama no podía haber.

P. ¿Qué le hace feliz?

R. La felicidad es difícil de explicar y difícil de obtener. Y a veces, cuanto más la quieres menos la sientes. Creo que la felicidad es apreciar lo que uno tiene.

P. ¿Logró Rossi empañar su alegría por la consecución de su tercer Mundial de MotoGP con sus acusaciones de conspiración?

R. No, para nada. No llegamos a Valencia con más puntos por circunstancias. En cuanto a velocidad y a números hemos sido los mejores este año y los que merecíamos el campeonato.

P. ¿Por qué cree que Rossi ha elaborado este discurso victimista desde que llegó a Malasia?

Supongo que es difícil tener todas las esperanzas puestas en este curso sabiendo que ya con 36 años va a ser difícil encontrar otra oportunidad tan buena”

R. Supongo que es difícil tener todas las esperanzas puestas en este curso sabiendo que ya con 36 años va a ser difícil encontrar otra oportunidad tan buena como esta y en la que todo saliese tan a la perfección. Él sabía que se enfrentaba a un rival muy duro, como soy yo, que iba a ser muy rápido en las últimas carreras y que lo iba a intentar hasta el final. Supongo que querría utilizar todas sus armas, no solo en la pista, también fuera. No sé cómo se sentirá en este momento, pero seguramente no está tan feliz como yo.

P. Mantuvo una reunión con Lin Jarvis, director de Yamaha Motor Racing, el jueves al llegar a Cheste. A ellos no les gustó que se personara en la causa del TAS contra Rossi y usted no se sintió lo suficientemente arropado por el equipo. ¿Podría haber hecho más Yamaha por Lorenzo en las últimas semanas?

R. Había un conflicto de intereses. Intentar ayudar a Valentino para que le quitasen la sanción afectaba, indirectamente, a mis posibilidades de ser campeón, pero Yamaha hizo su trabajo, que era defender a su piloto. No sé si veían justa la acción que sucedió en aquella curva de Sepang... Pero una fábrica tiene que defender a muerte a su piloto, hubiesen hecho lo mismo conmigo.

P. ¿Ha cenado alguna vez con Márquez?

R. No he cenado nunca con Marc. Nuestra relación ahora mismo es cordial. En el pasado era inexistente, había mucha rivalidad y hubo roces en el circuito que dificultaron que nos lleváramos mejor. Pero estoy abierto a la amistad con cualquiera.

P. ¿Negoció con Márquez y Pedrosa un pacto de no agresión en la última carrera?

R. No, yo no negocio ese tipo de cosas. Me centro en pilotar. Es lo que he hecho siempre y lo que haré en el futuro.

P. ¿Le ha ayudado alguien que no trabaje en su equipo a ganar este título?

La concentración y la precisión en mi trazada son dos cualidades que me diferencian muchísimo de los demás”

R. Este título es un título de Yamaha, del equipo que está en las carreras y del que está en Japón, que diseña la moto y la fabrica. Y también de mi equipo personal, que me aguanta en las carreras y fuera, muchas horas todos los días. También es de mi familia, de mis amigos y de tres expilotos amigos míos, dos de hace bastante tiempo como son Alex Debón y Max Biaggi, y otro más reciente, como Sete Gibernau, que me ha aconsejado mucho en estas últimas semanas, sobre todo después del accidente que tuve precisamente en su casa antes de viajar a Japón.

P. También se acordó de su equipo personal cuando le dieron el trofeo de campeón del mundo, ¿tan difícil es aguantarle?

R. “Es superdifícil aguantarme”. Soy una persona muy exigente conmigo mismo y lo soy también con quienes trabajan conmigo. Incluso en una fiesta de celebración. Este domingo, cuando llegué a la fiesta después de cenar, no funcionaba el micro, la música no se escuchaba bien, había gente por allí que no conocía... Y hasta en esa situación soy difícil de aguantar, me pongo muy tenso porque lo quiero todo perfecto. Solo me relajo cuando veo que está todo bajo control, entonces puedo ser yo mismo.

P. ¿Qué le ha hecho a usted y no a Rossi campeón del mundo este 2015?

R. Los puntos, a pesar de tener menos podios que él, que es el único aspecto en el que me ha ganado. Y la velocidad, las poles, las vueltas rápidas, las vueltas lideradas en carrera...

P. ¿Qué le diferencia de sus rivales?

Jorge Lorenzo, el domingo del gran premio de Valencia. ampliar foto
Jorge Lorenzo, el domingo del gran premio de Valencia. Getty Images

R. Valentino ha conseguido ser más constante que yo, que es complicado, porque yo suelo tener muy pocas caídas y ser muy regular. Pero este año, por circunstancias anormales, nos quedamos fuera del podio en muchas carreras. Aparte de eso, la concentración y la precisión en mi trazada son dos cualidades que me diferencian muchísimo de los demás.

P. Señaló la carrera de San Marino como el punto de inflexión, para mal, de su temporada. ¿Cuál sería el momento en que todo cambió para bien?

R. Quizá también San Marino. Me llevé un palo. Cuando lo tenía todo previsto para tirar en seco y ganar, apareció la lluvia a la segunda o tercera vuelta y truncó nuestros planes. Cuando, además, parecía que podía quedar por delante de Valentino, porque entré antes que él a cambiar de moto y tenía ventaja al salir antes a pista, me impacienté: tiré en la primera curva de izquierdas y me caí. Me dije: 'he perdido el campeonato'. Sabía que solo me valía ganar, solo me valía arriesgar, ser el más rápido en todos los entrenamientos y en todas las carreras. Aquello me dio mucha fuerza para entrenar al máximo e intentar ganar todas las carreras posibles.

P. ¿Le quedan muchos años en la casa o algo se ha roto en el último mes?

R. Como mínimo me queda un año más en Yamaha y espero que me quede toda mi carrera deportiva. Me encantaría terminar en Yamaha, sería mi sueño. Ya he conseguido igualar a Wayne Rainey y a Eddie Lawson en cuanto a títulos con la fábrica, así que estoy muy contento de pertenecer a ese club.

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