Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Lesión de Marcelo y gol del caos

La rotura muscular del lateral brasileño del Madrid a la media hora propicia el accidentado 1-0 de Nacho, el central, que entra a sustituirle

Marcelo Ampliar foto
Ramos levanta a Marcelo, lesionado durante el paritido. EFE

Rafa Benítez repite que el destino de su equipo obedece a un orden de “equilibrio”. Pero en la gran noche de Champions en Chamartín en la fase de grupos, la velada del lujo por excelencia, la afición asistió al caos. Y el caos ofrece las soluciones más irónicas. Caminos insospechados, como el que se alumbró pasada la media hora de partido, cuando Nacho, el futbolista menos dotado de la plantilla del Madrid para meter un gol, abrió el marcador a consecuencia de la lesión de Marcelo, que sufrió una rotura fibrilar. La decimotercera lesión muscular del Madrid desde agosto. Un récord europeo oficioso de desgarros.

Marcelo pidió el cambio a la media hora. Luego los servicios de comunicación del club explicaron que el futbolista brasileño, el más desequilibrante del equipo en lo que va de campaña, había sufrido “molestias” en los isquiotibiales de una pierna. Marcelo se retiró solo caminando por detrás de la portería del fondo sur mientras lo aclamaba la hinchada. “¡Marceeeeloooooo…!”, le gritaba la multitud. La gente no se animó tanto ni con el gol. El accidentado 1-0 que revolvió de asombro, más que de felicidad, al madridismo.

No habían pasado cinco minutos de la bulliciosa retirada de Marcelo cuando Kroos disparó con la zurda desde fuera del área, la pelota rebotó en Thiago Silva y acabó en la raya de fondo, cerca del córner, a donde acudió Nacho. ¡Nacho! El central diestro que entró en sustitución del lateral zurdo lesionado. El polivalente Nacho. El abnegado canterano de ojos azules. Trincó la pelota en un alarde de generosidad y la intentó centrar. El centro se le fue desviado. La pelota hizo un globo, superó al portero Kevin Trapp, totalmente desorientado a media salida, y se metió en la red. Cristiano se doblaba de risa. Nacho daba gracias al cielo, a las nubes, a las estrellas.

“Marcelo ya estaba jugando muchos partidos y sabíamos que podía ocurrir cualquier cosa", explicó Rafa Benítez, el entrenador madridista, para asombro de su audiencia en la sala de prensa, tras el partido. "Porque a medida que se acumulan los minutos el riesgo va aumentando. Era peligroso y ha ocurrido. No lo rotamos porque estaba jugando bien y confiábamos en llegar al parón y no nos ha dado tiempo. Pero tenemos a otros jugadores que poco a poco se recuperan. El parón nos vendrá bien para que lleguen los que se están recuperando. James, Pepe y Sergio ya están casi listos. Bale, Benzema y Carvajal están muy cerca”.

El PSG, que dispuso del balón el 54% del tiempo de juego, remató ocho veces en la primera parte. Nacho metió el gol en el tercer disparo de su equipo antes del descanso. Fue gol. Un gol caótico, producto de la desgraciada lesión de Marcelo, el único especialista de la plantilla que no tiene sustituto natural.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información