Movistar, el triunfo de un estilo

Por tercer año consecutivo, el equipo de Eusebio Unzue, Nairo Quintana y Alejandro Valverde gana el WorldTour

El Movistar, en el podio de ganadores del Tour de Abu Dabi.
El Movistar, en el podio de ganadores del Tour de Abu Dabi.François Nel (Getty Images)

Una noche de carrera, un periodista de años en el ciclismo le confesó a Eusebio Unzue que cada año le daba más pereza el vuelta a empezar, la rutina ciclística un año más, los mismos personajes, las mismas carreras. Unzue, que llevaba ya entonces más de 30 años viviendo la misma rutina al frente de un equipo ciclista, le miró como si mirara a un loco, a un traidor a la causa, sin entender que alguien pudiera participar del circo de las dos ruedas y no desear morir enterrado con un cuadro de bicicleta en su ataúd.

Por eso, Unzue ni intentó convencer al interlocutor de su error. Simplemente agotó su whisky con coca-cola y se fue a la cama. Al día siguiente tenía trabajo, tenía que dirigir a su equipo como lo había hecho toda su vida. Tenía aún muchas carreras que ganar. Y lo haría con la ilusión de cuando empezó, de cuando su equipo se llamaba Reynolds.

De más joven, de cuando junto a José Miguel Echavarri ganaba Tour tras Tour con Indurain, a Unzue le privaban los ciclistas gigantescos, de 1,90 mínimo y 80 kilos. Estaba convencido de que solo de uno con tales cualidades físicas podría salir el ciclista del futuro. Ayer, cuando en la gala del ciclismo de la Unión Ciclista Internacional (UCI), levantó por tercer año consecutivo el trofeo concedido al mejor equipo del mundo, al director del Movistar le acompañaban las figuras que lo habían hecho posible: Alejandro Valverde, también, individualmente, el número uno del mundo, un murciano que no llega a 1,80m, y Nairo Quintana, un colombiano que no alcanza el 1,70m y terminó tercero en el ránking: los ciclistas del presente y del futuro. Con ellos como líderes, había ganado también la clasificación por equipos del Tour, donde ambos subieron al podio, y de la Vuelta, donde no pudieron ser tan protagonistas como preveían.

También tenía con él corredores grandotes, contrarrelojistas potentes con los que su equipo a punto había estado de darle a Unzue las mayores alegrías de su vida, pues rozaron la victoria en las dos contrarrelojes por equipos más importantes del año, la del Tour y la del Mundial de Richmond. Con uno de ellos, el inglés Alex Dowsett, revivió los tiempos de Indurain poseyendo durante unas semanas el récord de la hora, y con otro, Adriano Malori, consiguió una medalla en el Mundial contrarreloj

“Eso habría sido la repera, ganar las cronos por equipos”, dice Unzue, quien cree que la victoria de este año, conseguida por la mínima ante el Katusha ruso y sin un triunfo individual en una gran vuelta (en 2014 celebraron el Giro de Nairo: en 2015 han ganado la Vuelta a Polonia), ha sido la más difícil y la más sabrosa. “Cada año se pelea más por este triunfo, se le da más valor”.

El festejo de entrega de premios se celebró en un lugar tan poco ciclístico como Abu Dabi (su Tour, la última carrera del año junto a la París-Tours venida a menos, se cerró en su circuito de F1), un símbolo del futuro que viene, también para el ciclismo, los llamados tiempos de la globalidad (o de sumisión a las economías tan potentes de los emiratos petrolíferos: el próximo Mundial se correrá en Qatar) y a los que el Movistar, con un presupuesto muy inferior al del Sky del Chris Froome ganador del Tour o el del Astana de Vincenzo Nibali y Fabio Aru, ha sabido adaptarse como nadie.

“Es nuestro estilo”, dice Unzue, quien un invierno más esperará impaciente la llegada de una nueva temporada, de la misma rutina ciclista.

Valverde, Purito y Contador: imbatible España

Entre los siete primeros del ránking individual del WorldTour hay tres españoles: el primero, Alejandro Valverde, ganador del monumento Lieja y podio en el Tour; segundo, Purito Rodríguez, ganador de etapa en el Tour y podio en la Vuelta, y, séptimo, Alberto Contador, ganador del Giro. Con ellos así, más los puntos de Daniel Moreno y Ion Izagirre, España, un año más, ha vuelto a terminar primera por naciones.

En un año en el que se ha hablado del ascenso irresistible de la generación de los 90, la de Nairo, Dumoulin, Aru y Landa, los tres grandes de España, tres supervivientes de la generación de los 80, con fecha de caducidad cercana y una edad media de casi 35 años.

Sobre la firma

Carlos Arribas

Periodista de EL PAÍS desde 1990. Cubre regularmente los Juegos Olímpicos, las principales competiciones de ciclismo y atletismo y las noticias de dopaje.

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