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El Villarreal vence al Atlético y se coloca líder

El conjunto de Marcelino, en un partido intenso, consigue una valiosa victoria que le sitúa en lo alto de la tabla por primera vez en su historia

Giménez disputa el balón con Nahuel y Denis Suárez.
Giménez disputa el balón con Nahuel y Denis Suárez. AFP

El Atlético de Madrid se topó con su molde en El Madrigal, superado por el Villarreal en el primer acto, incapaz de virar la situación en el segundo cuando se lanzó a por el partido. Supo el conjunto de Marcelino disfrutar primero y sufrir después para lograr una victoria de empaque ante el grupo del Cholo Simeone que no regateó esfuerzo alguno para no marcharse de vacío de tierras castellonenses. Lo intentó hasta el final con más presencia que esencia en la portería de Areola. Con fútbol y pasión el Villarreal minimizó a los rojiblancos caídos con honor ante el conjunto de Marcelino que se ubica en lo más alto de la tabla por primera vez en su historia.

Vive un hermoso presente el Villarreal fruto de su compromiso con el fútbol, acorde al talento de sus futbolistas con una plantilla compensada de la que tan buen rendimiento extrae Marcelino. Con exuberancia física, con gran intensidad y ritmo, Villarreal y Atlético clonaron formas y modos en El Madrigal. Desde el inicio, ambos equipos se propusieron afirmarse a sí mismo y negar al contrario, discutiéndose la posesión. En el arranque tuvo mejor pie el Villarreal, procurándose la salida del esférico desde su propia área. Desde la banda, Simeone pedía a los suyos que avanzaran la presión, que incomodaran al máximo a los futbolistas amarillos, dúctiles cuando se lo proponen, con recursos para lo fino y lo grueso, de combinar en estático o lanzarse a la carrera. El Cholo temía y con razón las armas de su oponente, con buenos futbolistas, trabajado y serio con Marcelino en la dirección.

Villarreal, 1 - Atlético, 0

Villarreal: Aréola; Mario, Bailly, V. Ruiz, J. Costa; Jonathan (D. Suárez, m. 67), Trigueros (Pina, m. 77), Bruno, S. Castillejo; Soldado y Leo Baptistão (Nahuel, m. 46). No utilizados: Barbosa, Jokic, S. García y Rukavina.

Atlético: Oblak; Gámez, Giménez, Godín, Filipe; Óliver (Correa, m. 66), Gabi (Vietto,m. 46), Tiago, Saúl; Griezmann y Jackson Martínez (Torres, m. 46). No utilizados: Moyá, Savic, Juanfran y Thomas.

Goles: 1-0. M. 14. Leo Baptistão.

Árbitro: Fernández Borbalán. Amonestó a Griezmann, J. Costa, Tiago y Soldado.

El Madrigal, unos 23.000 espectadores.

El choque exigía a los jugadores sacrificio y concentración máxima, evitar riesgos, minimizar errores. El Atlético, bien organizado en defensa, se vio pronto por debajo del marcador antes de llegar al cuarto de hora. Desde el eje del terreno de juego, Manu Trigueros filtró un pase excelso, raso y potente que sorteó la línea del centro del campo rojiblanco. El esférico llegó a su destinatario, Leo Baptistao, cuya pared con Soldado evitó a la pareja de centrales. El brasileño, que pertenece al Atlético, cruzó el disparo lejos del alcance Oblak. Nada pudo objetar Simeone a los suyos. La jugada de los castellonenses fue de una precisión extrema.

Con el viento a favor, Soldado estuvo a punto de incrementar la ventaja, con un nuevo tuya-mía con Baptistao. El disparo del delantero valenciano se topó con Oblak esta vez. Nada hubiese podido hacer el portero esloveno en un posterior remate en plancha de Samu Castillejo que se marchó rozando el poste izquierdo. La respuesta del Atlético tardó en llegar. En el último suspiro del primer acto, un error defensivo propició una oportunidad idílica para Griezmann al quedarse solo ante Areola. El portero francés cedido por el PSG logró evitar con el pie derecho el gol del Atlético.

A Simeone no le gustó como aconteció la primera mitad, superado por un Villarreal con sus mismas armas. Tras el receso realizó dos cambios, entrando Fernando Torres por Jackson Martínez, inédito el colombiano en 45 minutos. Ingresó también Vietto por Gabi, pasando Saúl a ocupar el puesto del capitán, retrasando su posición Griezmann, mientras el argentino, de regreso a El Madrigal, se situaba junto al Niño en ataque. Después entró Correa por Óliver Torres. Simeone dispuso de todo el potencial ofensivo para revertir la situación. Marcelino también se vio obligado a retocar el esquema al no regresar al terreno de juego Baptistao por problemas físicos. Sin un delantero en el banquillo, Nahuel se ubicó como centrocampista avanzado por detrás de Soldado.

Se volcó el Atlético en el área de Areola, cada vez con más presencia. Le costaba salir al Villarreal, con el paso de los minutos dedicado a contener al rival e intentar alcanzar alguna contra. El esfuerzo rojiblanco resultó baladí. No encontró un resquicio por donde echar mano a los amarillos. El Villarreal supo padecer para alcanzar una hermosa victoria ante un grande.

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