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Los Pumas encarrilan su pase a cuartos

Argentina decide ante Georgia (54-9) con tres ensayos en los 10 minutos que Gorgodze pasó sancionado en el banco

Argentina en la victoria sobre Gorgia.
Argentina en la victoria sobre Gorgia. REUTERS

Pocos equipos tienen un referente tan claro como Georgia en Mamuka Gorgodze, un pilar omnipresente del que resulta una delicia depender. Como el verdadero impacto de los líderes solo es palpable en su ausencia, 14 georgianos camparon sobre Gloucester como un telescopio sin estrellas cuando el capitán fue castigado 10 minutos al banquillo por evitar un ensayo argentino. El marcador reflejaba entonces un incierto 14-9 que Los Pumas estiraron definitivamente con un categórico parcial de 21-0. Argentina da así un paso decisivo para ser segunda del grupo C tras Nueva Zelanda y lograr el pase a cuartos, un honor que deberá revalidar ante Tonga, derrotada por Georgia en la cita inicial, y Namibia.

El cuadro americano creyó contar con un encuentro dócil tras mostrarse superior en los primeros minutos. Nicolás Sánchez estrenó el marcador con el primer drop del Mundial, una patada más práctica que estética. Instantes después, el apertura supo leer la ventaja argentina y abrió con precisión al costado derecho para habilitar el ensayo del gigante Tomás Lavanini.

No se dejó intimidar por el 8-0 Georgia, sostenida por su imperturbable Gorgodze. Cuando el capitán roba el balón, no lo suelta, por muchos metros que intentaron arrastrarle; cuando arranca en campo abierto, hacen falta cuatro jugadores para placarle, como comprobó en sus carnes el ala Santiago Cordero en un esfuerzo tan voluntarioso como estéril que Gorgodzilla quebró sin inmutarse.

La antigua república soviética impuso su plan y el partido desembocó en una guerra de delanteras que les sonrió, provocando tres golpes de castigo de la melé argentina en apenas 25 minutos. Eso, y alguna penalización evitable de Los Pumas, como un claro fuera de juego o una falta de Lavanini en la touch, legitimaron la apuesta georgiana, alimentada por la certera bota de su zaguero Merab Kvirikashvili. En ese acontecer de impactos verdaderamente bruscos, Georgia se mantuvo viva.

Tras el descanso, Sánchez volvió a percutir en la línea rival para asistir al Chelo Bosch en una jugada con aroma a ensayo; hasta que Gorgodze optó por no liberar al placado y lo pagó con la amarilla. Sin capitán para las tropas enemigas, Los Pumas respiraron. Tomás Cubelli, uno de los pocos que dijo no a la franquicia argentina para jugar en Australia con los Brumbies, utilizó la melé para entrar a placer en la zona de marca. Luego llegó la velocidad del ala Juan Imhoff, convertido a héroe con tres ensayos en la gesta de Durban ante Sudáfrica, y la redención de Cordero, compensando la falta de kilos para tumbar gigantes con la velocidad para esquivarlos.

A su regreso, Gorgodze se encontró una retaguardia sin bandera. Martín Landajo estiró la cuenta albiceleste, redondeada por los dobletes de Imhoff y Cordero. Tras un esfuerzo agónico ante Nueva Zelanda y más de 40 minutos en las trincheras, Los Pumas pudieron al fin rugir.

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