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Escocia, un laboratorio global

El ‘XV del Cardo’, que debuta en un choque clave contra Japón, se fía a dos sudafricanos y un neozelandés sin experiencia internacional

La selección escocesa durante un entrenamiento.
La selección escocesa durante un entrenamiento. AFP

Las dos décadas de profesionalismo en el rugby han pillado a Escocia a contracorriente, con demasiadas promesas truncadas. Desde que se alzara con la última edición del Cinco Naciones, en 1999, el XV del Cardo ha desaparecido de la aristocracia, incapaz siquiera de lograr terminar entre los tres primeros en las siguientes 15 ediciones y obligado a conformarse con el consuelo de las derrotas honrosas. Cuando se midan el miércoles (15.30 Canal+ Deportes) contra Japón, ese equipo al que destrozaron 100-8 en 2004, lo harán por detrás en el ranking mundial (11º y 12º). Mientras, su técnico, el neozelandés Vern Cotter, contará con dos sudafricanos y un neozelandés que no han debutado en competición. Todo ello para un choque clave, pues la victoria de Japón ante Sudáfrica ha alterado los ritmos del grupo B.

El caso más sorprendente es el tercera línea Josh Strauss, que entró en la convocatoria de 31 hombres pese a que no era elegible por residencia hasta el partido inaugural del Mundial, tres años después de fichar por los Glasgow Warriors. Cotter, que se hizo un nombre tras sus ocho años al mando del Clermont francés, confía con todas las consecuencias en una pieza clave en Glasgow, campeón de la liga Pro12 que disputan conjuntos escoceses, italianos, irlandeses y galeses. Es la primera vez que un equipo de Escocia gana un torneo en este siglo.

El también sudafricano Willem Nel, delantero, cumplió los tres años de residencia en julio y apenas había disputado dos amistosos previos cuando fue elegido. Uno más que el neozelandés John Hardie, que ha firmado un contrato durante el Mundial con la Unión de Rugby Escocesa tras terminar la temporada en su país con los Highlanders y es elegible porque su abuela nació allí. "No tenía equipo y he venido aquí con mis propios esfuerzos. Eso es lo mucho que significa para mí", replicó Hardie, flanker, tras su convocatoria. Ambos partirán de inicio.

Mientras el país debate sobre lo aconsejable del talento importado, el XV del Cardo llega al Mundial con una nueva cuchara de madera en el Seis Naciones. Pese a perder todos los encuentros, peleó con méritos en la mayoría, sensación reforzada con su pugna contra Nueva Zelanda en 2014 y sus dignas derrotas en los recientes amistosos ante Irlanda y Francia. Además de la segunda línea de los hermanos Jonny y Richie Gray, su mejora con el balón es clara. El zaguero Stuart Hogg ha renacido tras un gran 2013, tiene un prometedor medio-melé como Finn Russell y un flujo de puntos permanente en su apertura y capitán, Greig Laidlaw.

Las previsiones decían que Escocia se jugaría el billete a cuartos en su último envite, contra Samoa, pero el triunfo nipón ha convertido su debut en decisivo. La derrota les llevaría a jugarse la clasificación contra una Sudáfrica herida, y un triunfo ajustado podría terminar condenándoles en un triple empate.

Mientras, Japón mantiene su optimismo. "Antes del torneo, Escocia dijo que tiraríamos nuestro primer partido [para llegar descansados]. Así que creo que nos espera una buena actuación en el segundo", ha ironizado este martes su técnico, Eddie Jones, sorprendido por el impacto de la gesta del sábado. "El rugby está ahora en los telediarios, algo nada habitual en Japón. Siempre hay beisbol y sumo, así que los tipos grandes del sumo se habrán pasado al rugby".

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