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Carolina Marín pone en juego el título mundial que ganó el año pasado

La competición comienza este martes y la número uno arrastra problemas físicos

Marín celebra la victoria en el Abierto de Malasia en abril.
Marín celebra la victoria en el Abierto de Malasia en abril. AP

Si el bádminton tiene algo de predicamento en España es porque cuenta con nombre y apellidos, Carolina Marín. Puso a este deporte, con solo 7.000 licencias federativas según el Consejo Superior de Deportes, en el radar después de sendas victorias en el Mundial de Dinamarca y en el Europeo de Kazán el año pasado. La joven jugadora y número uno del ránking pone en juego a partir de hoy en Indonesia (9.00, Teledeporte) el cetro de campeona del mundo, aunque no llega en las condiciones óptimas. "Sé que no voy a llegar en mi mejor forma, pero espero que el torneo salga lo mejor posible", ha asegurado.

El año de Marín era casi perfecto. Se aupó al número uno del mundo el 5 de junio, había ganado torneos tan prestigiosos como el All England —conocido como el Wimbledon del bádminton— y el Abierto de Malasia y preparaba a conciencia la cita mundialista. Todo salía a pedir de boca de no ser por el quinto metatarsiano del pie derecho, que se fracturó por estrés hace poco más de un mes. "He cambiado mi preparación porque no podía ni apoyarme en el suelo".

La joven jugadora onubense, de 22 años, parte como una de las grandes favoritas para ganar el título mundial. Algo extraño en un deporte eminentemente asiático. Por esta razón, Saina Nehwal, de India, y Li Xuerui, de China y a quien Marín batió en la final del año pasado, parten, en principio, como las principales oponentes de la española.

La actitud que demuestre Marín en la pista será determinante para que tenga alguna opción de reeditar la victoria del año pasado. La recuperación exprés de la lesión del pie puede lastrar sus posibilidades, pero no todo es el físico. "No quiero añadirme presión y no siento que defienda nada. Saldré al ataque, que es como soy yo cuando juego".

La ambición y el mordiente que muestra la jugadora de Huelva también se lo debe a su entrenador, Fernando Rivas, y a su psicólogo, Pablo del Río. Le inculcan fortaleza, lucha y entrega. Le marcan también objetivos y ya asoma el principal del año que viene, que es el oro olímpico en los Juegos de Río tras caer a las primeras de cambio en los de Londres 2012. "Primero el Mundial y luego podré centrarme tranquilamente en los Juegos", ha reconocido.

Caen Abián y Corrales

La expedición española de bádminton a Indonesia solo contaba con dos nombres más, aparte del de Marín. Pablo Abián y Beatriz Corrales buscaban la gloria, pero su camino ha durado un día escaso. El Mundial comenzó este lunes y los dos fueron eliminados. Abián cayó en dos sets contra Tommy Sugiarto —bronce el año pasado— y Corrales en tres mangas contra la estadounidense Rong Schafer.

El campeonato del mundo comenzará para Marín inmersa en una polémica con la federación española. La onubense pidió la dimisión del presidente, David Cabello, porque sigue sin resolverse el conflicto por los derechos de imagen. El órgano federativo exige desde octubre que le cedan el 45% y los jugadores no transigen. "La semana pasada me llegó incluso un correo en el que me imponía una indumentaria, pero no lo he aceptado", ha aclarado.