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La rémora del dobles

Kravchuk y Donskoy vencen a Marc López y Marrero (4-6, 7-6, 5-7, 7-5 y 6-4), pero España domina 2-1 la serie ante Rusia. Es la tercera derrota seguida en la modalidad por parejas

Marc López y Marrero, durante el partido de dobles. Ampliar foto
Marc López y Marrero, durante el partido de dobles. EFE

Tras comenzar el viernes con muy buen pie, merced a los dos triunfos logrados en los duelos individuales por Tommy Robredo y Pablo Andújar en la apertura de la serie frente a Rusia, el equipo español sufrió este sábado un frenazo. El dúo formado por Marc López y David Marrero cayó por 4-6, 7-6, 5-7, 7-5 y 6-4 frente al doble ruso, formado por Evgeny Donskoy y Konstantin Kravchuk. Fueron más de cuatro horas de partido en las que la pareja española llegó a mandar por 2-1 en el marcador, pero al final terminó desinflándose. Este domingo (a partir de las 6.00, Teledeporte), el equipo de Conchita Martínez dispondrá de dos opciones más para apuntillar la eliminatoria. Robredo se medirá primero a Karen Khachanov y Andújar, si fuera preciso, al jovencísimo Andrey Rublev.

De nuevo, el dobles tiene peaje para España, que en los últimos tres compromisos de la Copa Davis ha caído en los enfrentamientos por parejas. En febrero de 2014, sobre pista dura, Fernando Verdasco y David Marrero cedieron contra los alemanes Philipp Kohlschreiber Tommy Haas, lo que obligó al cuadro dirigido entonces por Carlos Moyà a disputar el playoff por el descenso, frente a Brasil; allí, sobre la tierra de São Paulo, tampoco funcionó la fórmula con Marrero y Marc López, inferiores a Marcelo Melo y Bruno Soares; y ahora, en la lejanía oriental de Vladivostok, el dúo español no pudo sentenciar una eliminatoria cuyo premio es disputar la fase de ascenso (el 18 a 20 de septiembre) al Grupo Mundial del tenis.

A priori, la alianza entre López (10 títulos de la ATP) y Marrero (11) ofrecía más consistencia que la de Donskoy y Kravchuk, asociados por primera vez en este duelo frente a España. Y todo comenzó bien, de nuevo con un ambiente gélido en el Fetisov Arena –avivado solo por la música discotequera de los recesos– y una ruptura del servicio al séptimo juego que permitió a los visitantes allanar el primer parcial. Atado este, el segundo transcurrió por la misma línea de igualdad y se decidió en el desempate, merced al poderoso servicio de Kravchuk.

Las cosas se han torcido un poco, pero vamos 2-1 arriba. Falta un punto"

Conchita Martínez

Esta fue la fórmula rusa, minimalismo puro y duro; zambombazo de Kravchuk e inmediata subida a la red, puntos por la vía rápida. Todo lo contrario que Marrero y López, empeñados en trabajar mucho más cada tanteo, partidarios de construir la ofensiva desde el peloteo y las líneas de fondo. Funcionó más o menos el sistema, hasta que Rusia quebró el servicio por primera vez en el tercer juego del cuarto set y descubrió una veta por la que hacer daño. Muy habilidoso en la red, López se diluyó con el saque. Después de tres breaks consecutivos al barcelonés (cuatro en total), el público de Vladivostok comenzó a emitir más calor y los hombres de Shamil Tarpischev se vinieron arriba. Pese a salvar cuatro bolas de partido, Kravchuk sacó el bazoca y cerró con un ace el pulso.

"El de dobles es siempre un punto complicado, hay muchísima tensión y las cosas van muy rápidas. Vas arriba y de repente se te complica", comentó la capitana. "Las cosas se han torcido un poco y hay que animar a los chicos. Vamos 2-1 arriba y tenemos la oportunidad de ganar el punto que nos falta. Ojalá que lo logremos a la primera, pero si no es así, a seguir luchando", resolvió Conchita.

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