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Keylor Navas se examina en Australia

Directiva y técnicos del Real Madrid esperan el refuerzo de David De Gea

Torres marca un gol a Keylor Navas en el Real Madrid-Atlético de enero pasado.
Torres marca un gol a Keylor Navas en el Real Madrid-Atlético de enero pasado. GETTY

Keylor Navas no inspira plena seguridad a los técnicos del Madrid como primer portero del equipo. Fue Carlo Ancelotti, el exentrenador, quien le consideró un buen guardameta en formación y ahora Rafa Benítez le observa con los mismos reparos. Este sábado, contra la Roma (11.00 horas, C+Liga), en el primer partido amistoso de la gira por Australia, el nuevo entrenador del Madrid tendrá ocasión de probar al aspirante a la titularidad bajo el arco. Navas parece recuperado de una lesión en el tendón de Aquiles izquierdo y la pretemporada se le presenta como un largo proceso de exámenes sin concurrencia interna. De momento, el único competidor que tiene es Pacheco, el meta del filial.

Ancelotti pensó que Navas necesitaba rodaje en competiciones menores antes de establecerse en un equipo como el Madrid, en donde los partidos alternan largos intervalos de inactividad con momentos de máximo estrés. Con esta premisa, los analistas del club consideran que el meta de Costa Rica, de 28 años, no cumplió con las expectativas en la máxima exigencia. Los empleados de Valdebebas, ahora de gira con el equipo por Australia, recuerdan que los informes de la actuación de Navas contra el Atlético en la última eliminatoria de Copa no fueron precisamente favorables. Nadie duda de que es un portero notable. Pero Benítez, lo mismo que Ancelotti, y lo mismo que la directiva, que negocia la contratación de David de Gea desde hace meses, sospechan de sus facultades para ofrecer plenas garantías.

Mal suplente

“Casillas ha tomado la decisión de salir”, dijo ayer Benítez, a los medios oficiales madridistas. “Como entrenador tengo que respetar esa decisión”. Fue una manera prudente de coincidir con la versión institucional y al mismo tiempo negar cualquier vinculación con la marcha de un portero mítico.

Navas no puede ocultar su felicidad. Sus compañeros le ven liberado, por fin, de la pesada carga de la suplencia. Hay futbolistas que saben ocupar un segundo plano sin generar tensión. Navas, que tiene un gran amor propio, no pertenece a esa especie. Atendiendo a su carácter los dirigentes del club han pensado en fichar a Kiko Casilla. Piensan que el actual meta del Espanyol sí aceptaría sin problemas ser suplente de De Gea.

 

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