Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Venezuela ya no quiere ser actor secundario

Siempre Cenicienta, la Vinotinto siente que llega el momento de probar la horma del triunfo

La formación de Venezuela.
La formación de Venezuela.

Es una de las tres selecciones de la Conmebol que jamás ganó la Copa América, la única que jamás disputó un Mundial. Siempre Cenicienta, Venezuela siente que llega el momento de probar la horma del triunfo. En 2011 sorprendió al pasar invicta la primera fase de la Copa y quedar fuera de la final tras caer en los penaltis contra Paraguay, posterior vencedora. La expectativa apuntaba a intentar el pase al Mundial de Brasil, pero se quedó en el filo y acometió una renovación. Se fue el seleccionador César Farías y llegó Noel Sanvicente, conocido como “Chita”, técnico de éxito en el campeonato local. “No vengo para ganar la Copa América sino para clasificar a Venezuela para un Mundial”, advirtió de inicio. En esas sigue, con un equipo en construcción en el que integra a veteranos y noveles.

Venezuela es Juan Arango, que con 35 años lidera al equipo desde su zurda ahora exhibida en la liga mexicana. Es también el goleador Salomón Rondón, en plenitud tras una gran campaña con el Zenit. Venezuela es la juventud del delantero Josef Martínez, en el Torino, el mediapunta Jhon Murillo, recién llegado al Benfica tras destacar en la Copa Libertadores con el Zamora, o el meta de 17 años Wuilker Fariña. Es renovación, pero también experiencia futbolística en el extranjero, un valor que aportan 15 de los 23 seleccionados, entre ellos Amorebieta, Túñez y Miku, futbolistas forjados en España. “Le podemos ganar a cualquiera”, advierte el primero. Pero el equipo llega con dudas y corto de partidos de preparación. En 2014 apenas disputó cinco partidos y cayó en los cinco, ninguno de ellos ante rivales granados. Cayó del puesto 29 al 89 en el ranking FIFA. Ahora ha remontado hasta el 72, pero viene de caer contra Jamaica y ganar por la mínima a Perú en sus dos últimas citas, que ya datan de finales de marzo. A Chile llega tras suspender el único partido previsto de preparación, un amistoso contra Bolivia.

En lo referente al estilo se aguarda un equipo menos cadencioso que en años anteriores y más aplicado en la presión. A su seleccionador le gustan las transiciones rápidas, salir en largo desde atrás y tiene delanteros bastante concretos para explotar ese perfil. Se apuntan algunas carencias en defensa, que deberán paliarse para que Venezuela deje de ser un actor secundario primero en esta Copa América y a partir de octubre en las eliminatorias de clasificación para el próximo Mundial.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.