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Frenando a Landa, Contador premia a Aru

Victoria de etapa liberadora en Cervinia para el sardo, que desplaza al alavés del segundo puesto del podio

Fabio Aru celebra su victoria en la decimonovena etapa del Giro. Ampliar foto
Fabio Aru celebra su victoria en la decimonovena etapa del Giro. EFE

Mientras a toda velocidad se acerca el pelotón conducido sin dudar por el azul turquesa de los Astana, en el Valle de Aosta, donde hasta hace nada se hablaba francés y no lejos de donde nació Maurice Garin, el primer ganador del Tour, hace112 años ya, se habla de tecnología última. Se habla de nanotecnología, de motorcitos que disimulados en cualquier huequecito de la bici ayudan a pedalear a los más listos; se habla de cambios sospechosos de bicicletas y de ruedas, de controles visuales de la UCI. Se habla de Alberto Contador así, se siembran dudas en la sombra. Mientras Oleg Tinkov, el dueño de su equipo, con su habitual torpeza comunicativa –tuiteó la foto de un clavito clavado en un tubular como prueba, no demandada, de que Contador había pinchado de verdad camino del Mortirolo--, hace crecer las sombras, los técnicos del Tinkoff cuentan otra realidad, la realidad de la física del rozamiento, de la energía humana, tan cara, desperdiciada en las transmisiones (cadenas, piñones) y en la huella dejada por los tubulares en el asfalto.

“Esto ya es la fórmula1”, dice Patxi Vila, miembro del equipo técnico del Tinkoff que estudia cuánta presión pierde un neumático durante una etapa según diversas circunstancias. “Dentro de nada todos los equipos cambiarán ruedas y bicicletas según las necesidades. Y es lo que hace Alberto. Nosotros, por ejemplo, le cambiamos la bicicleta a Sagan en la Milán-San Remo, porque con más presión y una cadena más limpia y con una grasa especial era capaz de esprintar 2,5 metros más gastando los mismos vatios”.

En estos asuntos Contador no entra. Contador ha ganado el Giro y pasa el día disfrutando del generoso esfuerzo del Astana, que le protege del viento y de todos los males, y participando activamente, incluso decidiendo, en la entrega de premios secundarios. Fabio Aru, al que ayudó a resucitar, fue el favorecido de la etapa más plomo, la que terminó al pie del Cervino tras varias ascensiones interminables por puertos de pendiente media barridos por los vientos que tan libremente circulan por el Valle de Aosta. Ha hecho tantos amigos en este Giro inteligente Contador, desea recompensar tantos favores, que subiendo hacia Cervinia tuvo un problema. Después de llevar toda la etapa a buen ritmo, evitando que la fuga fuera incontrolable, los Astana aprovecharon que un Sky encendiera la mecha a 10 kilómetros de la meta, en la única parte dura del puerto, para lanzar su ataque. Primero fue Landa, un par de veces, quien acabó dejando delante al grupo en mejor forma, a Hesjedal, amigo de Contador en Ologno; a Kruijswijk, amigo de Contador en el Mortirolo, y a Aru, amigo de Contador de toda la vida y vecino suyo en Lugano.

Clasificaciones

Etapa

1. Fabio Aru (ITA/Astana) 6h 24:13

2. Ryder Hesjedal (CAN/ Cannondale) 0:00:28

3. Rigoberto Urán (COL/Etixx) 0:01:10

4. Mikel Landa (ESP/Astana) 0:01:18

5. Steven Kruijswijk (HOL/LottoNL-Jumbo) m.t.

6. Alberto Contador (ESP/Tinkoff) m.t.

7. Tanel Kangert (EST/Astana) m.t.

8. Leopold Konig (CZE/Sky) a 01:24

9. Mikel Nieve (ESP/Sky) a 02:24

10. Alexandre Geniez (FRA/FDJ.fr) m.t.

General

1. Alberto Contador (ESP/Tinkoff) 78h 48m 40s

2. Fabio Aru (ITA/Astana) a 04:37

3. Mikel Landa (ESP/Astana) a 05.15

4. Andrey Amador (CRC/Movistar) a 08.10

5. Leopold Koning (CZE/Sky) a 10:44

6. Yury Trofimov (RUS/Katusha) a 11:11

7. Ryder Hesjedal (CAN/Cannondale) a 12:05

8. Damiano Caruso (ITA/BMC) a 12:14

9. Steven Kruijswijk (HOL/LottoNL) a 12:53

10. Alexandre Geniez (FRA/Francaise) a 15:07

En la tesitura, Contador actuó con la elegancia de un director de orquesta cuyos solistas le reclaman toda la atención. Dejó que se expresaran libremente todos, que cada uno intentara su golpe, salvo Landa, a quien no dejó ni un centímetro de libertad. Atacó Hesjedal, y se fue; atacó Landa, y a por él fue Contador; atacó Aru, y el líder de rosa se puso de pie sobre los pedales, miró hacia otro lado y dijo: el que quiera, que vaya a por él. Nadie pudo. Landa quizás podría, pero, siendo del mismo equipo, no podía hacerlo. Ganó Aru y fue feliz, y con él, con su resurrección tras el calvario del Mortirolo, fue feliz toda Italia y fue feliz Contador, quien así lo afirmó.

Objetivamente, Contador hizo lo que debía: atar corto al segundo ya que no podía ir a por todos; subjetivamente, Landa, que no solo no pudo luchar por ganar la etapa sino que tuvo que ceder el segundo puesto del podio a Aru, no lo vio así. “Quiere sembrar cizaña entre nosotros”, dijo el alavés, a quien también castigó Contador el jueves en Ologno. “Pero no lo conseguirá”. Tampoco lo necesita. Con 4m 37s de ventaja sobre el sardo y 5m 15s sobre Landa, y a falta solo de un gran puerto, el de Le Finestre, ese que está sin asfaltar junto a Sestriere, Contador solo espera que pase el tiempo para llegar a Milán vestido de rosa. Como siempre lo ha hecho.

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