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Nadal: El triple episodio de la leyenda

Se cumplen 10 años desde que Nadal levantase su primer título en París. Ahora, a sus 28 años y desde la madurez personal, repasa sus vivencias sobre la arena de Roland Garros

Roland Garros 2015 Ampliar foto
Nadal posa con sus nueve trofeos en París.

Rafael Nadal Parera, 28 años. El rey absoluto de la tierra. Probablemente, el mejor deportista español de todos los tiempos, o al menos uno de los que más hazañas ha protagonizado y más alegrías ha brindado. Nueve de ellas sobre la arcilla de París, su templo, el marco principal de la leyenda. Se cumple este año una década desde su primera victoria allí, cuando lucía melena y jugaba sin mangas. Ahora, desde la madurez deportiva y personal, repasa sus vivencias en Roland Garros, su torneo fetiche

EL PRIMER TROFEO. Con 19 años y dos días, en 2005, Nadal se convirtió en el cuarto jugador más joven de la historia en levantar el cetro de Roland Garros. En la final venció al argentino Mariano Puerta (6-7, 6-3, 6-1, 7-5). Llegaba en el puesto 50 del ránking... pero deslumbró. Esta es su reflexión: "Si seguía al nivel de los torneos anteriores, podía tener una posibilidad. Era muy joven y tenía energía de sobra. También la inconsciencia de cuando uno es muy joven. Llegaba a pelotas muy difíciles (...). Jugaba con mucha pasión y físicamente me sentía increíble increíble".

LOS MEJORES AÑOS. "El año en el que mi nivel tenístico fue más alto", precisa el campeón de 14 grandes. Entonces no cedió un solo set en todo el torneo y venció a Federer en la final por 6-1, 6-3 y 6-0. De esta forma igualó el registro de Björn Borg, el único tenista que hasta ese momento había ganado cuatro títulos de Roland Garros consecutivos. Un año más tarde llegó su única derrota (2-6, 7-6, 4-6 y 6-7) en París, frente a Robin Soderling en la ronda de octavos. "Ni pienso ni pensé que fuera algo trágico (...). Fue decir: no voy a ganar siempre, me toca perder", explica. Pero en 2010 pudo vengarse: triunfo en la final contra el sueco (6-4, 6-2 y 6-4).

PARÍS, LA CATAPULTA. "Pensé que ya había logrado lo máximo, pero era un pensamiento completametne equivocado. Pensaba que iba a poder comeptir con más tranquilidad, pero todos los años tienes nervios. Es una tranquilidad momentánea", admite Nadal, que a su vez recalca que "una vez que ganas es más fácil seguir ganando".

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