Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Pedrosa: “No recordaba que la moto fuera tan deprisa”

El de Honda termina séptimo en Le Mans, donde reaparece tras mes y medio sin pilotar una moto de carreras

Dani Pedrosa habla con su equipo durante la sesión del viernes en Le Mans. Ampliar foto
Dani Pedrosa habla con su equipo durante la sesión del viernes en Le Mans. AP

Por la mañana sufrió bastante. No estaba muy convencido. Pero terminó la jornada con una sonrisa: “Ha ido mejor de lo esperado”, confesó Dani Pedrosa. En su regreso a la pista, sin embargo, se sucedieron las rarezas: sensaciones extrañas y extraordinarias para un piloto de carreras: no controlaba los caballitos, no podía con el rebote de la rueda trasera, le costaba adaptarse al ritmo, a la velocidad. “No recordaba que la moto fuera tan deprisa. Le he dado a fondo un par de veces y me he dicho: '¡Pues sí que corre!”, contó ya por la tarde. Un mes y medio después de decidir tomarse un tiempo para buscar soluciones al síndrome compartimental en el antebrazo derecho que le martirizaba desde hace un año, el de Honda volvió a subirse a la moto y terminó en séptima posición, a sólo medio segundo del más rápido, Bradley Smith.

He acusado haber estado tanto tiempo sin correr. Estoy muy cansado”

Dani Pedrosa, piloto del Repsol Honda Team

Pedrosa, operado por tercera vez el pasado 3 de abril, no tuvo reparos en contar que le costó adaptarse a la moto en el primer entrenamiento libre en una mañana fría en Le Mans. “Me costó poner la atención en todos los detalles a los que tienes que estar atento para llevar una moto de estas. Me han pasado un montón de pilotos en dos o tres curvas”. Y más que por el dolor sufrió por la falta de fuerza en el brazo derecho y por el cansancio, ya que apenas se ha entrenado en todo este tiempo más allá de las sesiones de rehabilitación. “He acusado haber estado tanto tiempo sin correr. Estoy muy cansado y necesito recuperarme para este sábado”, añadía, satisfecho.

No es la primera vez que Pedrosa tiene esas sensaciones al volver a la moto. Esa extrañeza la vive él y todos sus colegas cuando empieza la pretemporada en Malasia, tras un par de meses sin rodar con una MotoGP. Pero en un circuito como el de Le Mans, tan estrecho, los problemas se multiplican: “Sepang es como estar en una autopista y esto es como una carretera comarcal. Se me acumulaba un poco la faena”, concluyó. Su percepción, pese al buen rendimiento por la tarde, no ha cambiado: sólo sabrá si la operación ha dado los resultados deseados después de un par de carreras. La exigencia de la competición no es la misma que la de los entrenamientos.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información