Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Carla Suárez: “Quedan pocas jugadoras de mi estilo”

Mutua Madrid Open Ampliar foto
Carla Suárez, la semana pasada en Madrid.

Desde pequeña, Carla Suárez (Las Palmas de Gran Canaria, 26 años) tuvo que mirar a sus rivales de abajo arriba. Ahora, sin embargo, su cuello hace el recorrido inverso. Es ella (1,62 y 60 kilos), encaramada al top-10 del ranking de la WTA después de alcanzar la final en Miami, la primera tenista española que desfila entre las mejores desde 2001, quien contempla a la mayoría desde las alturas. Y, como buena canaria, sabe disfrutar del presente. “Porque Arancha y Conchita dejaron el listón muy alto y cuesta llegar tan alto”, dice con el rostro moteado de pecas y el acento dulce de los isleños.

Pregunta. ¿Qué tal se vive ahí arriba?

Respuesta. He cumplido un sueño. Cuando eres pequeña lo piensas, pero nunca te lo imaginas. Lo disfruto mucho, pero también soy consciente de que para mantenerme o bien dar otro salto más, lo que he hecho hasta ahora es como si no valiese nada; es como si tuviera que empezar de cero. La exigencia es muy alta, pero estoy preparada.

P. Es una de las jugadoras más pequeñas del circuito. ¿Cuántas veces le dijeron que no podría ser tenista?

R. Soy como soy, nunca he ganado puntos gratis y quizá he tenido que hacer un extra, pero aprendí a convivir con esto. Las altas tienen más facilidad en el saque y a la hora de hacer palancas para los winners, pero ser así me ha permitido desarrollar otras habilidades como la velocidad o el saber defender. Al no tener tantos ganadores aprendes a ser más sólida, a ser más agresiva e intensa.

P. ¿Se siente abanderada de una causa perdida en el tenis moderno?

R. Quedan pocas jugadoras técnicas, de mi estilo. Hoy se centra casi todo en la potencia y la fuerza, en buena parte porque los que vienen tienen una envergadura y un físico que les permite hacerlo. Pero yo he aprendido a jugar de este modo y ya está. A lo mejor, si hubiese sido más grande no hubiese sido tan rápida o no tendría estos golpes.

P. Para golpes, los de Serena.

R. Lo que está haciendo por el deporte es muy grande. Su juego va más allá del físico o la potencia, es buenísima. Probablemente nadie trabaje tanto como ella en el día a día. Yo la he visto terminar partidos e irse a una pista de al lado para seguir entrenándose una hora. Sus ganas de superación son increíbles.

P. ¿Y las suyas? ¿Ha tocado techo?

¿El caso Gala León? La Federación a veces toma decisiones muy a la ligera”

R. Siempre quiero más y por eso trabajo al máximo; no puedo permitirme otra cosa. Para dedicarte a esto debes ser muy fuerte mentalmente, pero no solo ahora, sino desde que empiezas. Debes sacrificar muchas cosas. No es fácil dejar en un segundo plano a tu familia, a tu casa. No todo el mundo está dispuesto ni preparado porque el sacrificio es muy grande. Esto hay que valorarlo.

P. La vida de un tenista es rutinaria. ¿Le gusta?

R. Sí, pero más que nada porque no he conocido otra. Siempre he vivido así, de un lado a otro, entrenándome y jugando, y lo he disfrutado porque he viajado mucho y he conocido otras culturas. El deporte te hace madurar mucho más rápido que al resto de las chicas, pero también pasas muchos momentos de soledad y le das mucho a la cabeza. Viajas con tu entrenador o tu fisio, pero en el fondo estás sola.

Mi preparador me decía que me lo creyera y al final esa es una de las claves, creértelo”

P. ¿En qué porcentaje interviene la mentalidad en el tenis?

R. A medida que he ido subiendo de nivel [accedió a la WTA en 2008] me he dado cuenta de que es más importante. Yo diría que hasta un 80% depende de la mente. Tienes que tener regularidad todo el año y no puedes tropezar, porque si lo haces te pueden enviar a casa a las primeras de cambio. El desgaste es grande en ese sentido.

P. Y ahora, ¿cómo administra la presión de verse entre las grandes?

R. Cuando rompes la barrera del top-10 la gente te exige más. En según qué torneos estás obligada a ganar o en función de contra quién juegues no puedes fallar. En este sentido estoy muy bien rodeada, mi equipo me ayuda mucho. Xavi [Budó, su preparador] siempre me decía que me lo creyera y al final esa es una de las claves, creértelo.

P. ¿Tan importante es ese entrenamiento verbal?

R. Te ayuda a ordenarte, a saber dónde estás en cada momento, dónde has llegado y hasta dónde puedes llegar, lo que has hecho y lo que debes hacer… Todo. El diálogo es esencial. Desde fuera se ven las cosas más claras, así que hay que saber escuchar.

Serena y Carla, tras la final de Miami ampliar foto
Serena y Carla, tras la final de Miami efe

P. Usted, Muguruza, Badosa, Sorribes, Torró, Bolsova… Le están robando protagonismo a los chicos, ¿no?

R. Es complicado recortarles terreno porque ellos son muchos y han logrado grandísimos resultados. Pero sí, entre nosotras y las más jóvenes empujamos fuerte. Tal vez nos ven a Garbiñe y a mí y piensan que el objetivo no está tan lejos.

P. El revuelo con el caso Gala León es grande. ¿Qué opina?

R. Es un tema delicado, pero en esta Federación a veces se toman decisiones muy a la ligera. Tienen muy poca conversación con el jugador y en este caso ha tocado con la Davis. Creo que los chicos han actuado muy bien porque ellos no se han quejado de Gala en sí, sino de la forma de actuar de los que mandan.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información