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Márquez: “Ya no soy el favorito”

El piloto de Honda, que correrá con un guante más ancho para acomodar su meñique recién operado, asegura que siente menos presión que en Qatar

Márquez atiende a los aficionados en el centro de Jerez. Ampliar foto
Márquez atiende a los aficionados en el centro de Jerez. Repsol Media Service

No se perdió con florituras Valentino Rossi, amigo de endulzar las declaraciones con su picardía y sus bromas. “Es difícil hablar de ser buenos amigos en la pista; lo que sí se puede decir es que tenemos una buena relación y eso no ha cambiado: todos queremos ganar, pero hay respeto”, explicó a su llegada a Jerez, consultado sobre si ha cambiado su trato con Marc Márquez. El chico de Cervera también lo tiene claro: “¿Amigos? En la pista te estás jugando tu puesto, todo el mundo quiere ganar, sea quien sea el otro. Eso ya lo había entendido yo hace bastantes años”. Y así las cosas, saldado el primer cuerpo a cuerpo entre el italiano y el español con el segundo por los suelos, tirante su relación tras la carrera en Argentina por muchos esfuerzos que ambos hagan por negarlo, arranca el gran premio de Jerez.

Tocará sufrir este fin de semana porque la fractura fue bastante fea. Lo supe en cuanto me saqué el guante”

Marc Márquez, piloto de Honda

Lo hace con un Valentino líder y pletórico –“Tengo 36 años y una larga carrera, sí, pero estoy en buena forma y me veo capaz de llevar la moto al 100%, lo que marca la diferencia es la motivación”– y un Márquez herido –“Tocará sufrir este fin de semana porque la fractura fue bastante fea. Lo supe en cuanto me saqué el guante: el dedo estaba desplazado, mirando hacia el otro lado”– después de romperse el meñique en unos entrenamientos.

Márquez tendrá la primera prueba este viernes. Y no sabrá cómo se siente hasta que no se suba a la moto, una moto algo especial, como también lo será su guante izquierdo: “Estoy probándolo aún, hemos trabajado con Alpinestars para hacerlo más grande, para que el dedo, como está inflamado, entre bien y me moleste lo menos posible. El equipo está trabajado también con el puño de la moto”.

Es difícil elegir si sería mejor ser primero o segundo llegados a esa última curva; depende de la carrera y de lo fuerte que seas en esa última frenada”

Valentino Rossi, piloto de Yamaha

El dedo, operado el pasado sábado por la noche, le molestará especialmente en las frenadas y en aceleración, “donde te tienes que agarrar bien fuerte”, señaló. En este gran premio, dijo, la estrategia dependerá de cómo se sienta sobre la moto. “Me irá bien coger los máximos puntos posibles para no perder muchos más en el campeonato”. ¿Siente la presión?, le preguntaron. “Siento mucha menos presión que en Qatar. Ya no soy el favorito. Y lo único que puedo hacer ahora es ganar”, respondió él.

Jerez, en cuya última curva se han vivido polémicas batallas, es terreno abonado para un final de carrera de locos. Como aquellos que se vieron en su día con Doohan y Crivillé, Rossi y Gibernau o Márquez y Lorenzo. En el caso de una supuesta reedición este domingo de aquellas peleas con Rossi y Márquez como protagonistas, ambos verdugos y vencedores de sus respectivos duelos pasados, no hay quien se moje sobre qué posición sería la idónea: “Es difícil elegir si sería mejor ser primero o segundo llegados a esa última curva; depende de la carrera y de lo fuerte que seas en esa última frenada”, dijo el de Yamaha. “Si llego detrás de él puede que tenga suerte porque este fin de semana no estoy al 100%; aunque si llego... es la última curva y en la última curva nunca se sabe”, sentenció el de Honda. Toda una declaración de intenciones.

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