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El fiscal pide cárcel para Bartomeu y Rosell por el ‘caso Neymar’

El ministerio público reclama dos años y tres meses de prisión para el presidente del Barcelona y siete años y medio para su antecesor por delitos fiscales y societarios

Caso Neymar: Josep Maria Bartomeu abraza a Sandro Rosell
El presidente del Barcelona, Josep Maria Bartomeu, en una comparecencia pública el 7 de enero

El fiscal de la Audiencia Nacional José Perals ha solicitado hoy dos años y tres meses de prisión y 3,83 millones de euros de multa para el actual presidente del FC Barcelona, Josep Maria Bartomeu, y más de siete años de cárcel y 25,15 millones de sanción para su antecesor, Sandro Rosell, por delitos fiscales y societarios en la contratación del jugador Neymar. También una multa de 22,2 millones de euros para la entidad blaugrana, imputada como persona jurídica. Además, como responsabilidad civil, el ministerio público reclama 9,55 millones de euros para Rosell y el club solidariamente y 1,9 para Bartomeu y la entidad conjuntamente, según el escrito de acusación. Entre multas e indemnizaciones, los dirigentes y el club líder de la Liga se enfrentan a tener que abonar un total de 62,66 millones de euros. El coste del futbolista, impuestos incluidos, fue de 94,8 millones.

La actuación afecta también al Barcelona, que sigue imputado como persona jurídica

El fiscal relata en su escrito los mismos hechos que expuso el juez Pablo Ruz en el auto del pasado 13 de marzo por el que abría juicio oral a Bartomeu, Rosell y al propio club como persona jurídica. El escrito describe y desgrana el entramado de contratos que ambos directivos construyeron para fichar a Neymar y presentarlo ante los socios en 2013 por un coste por debajo del real. El auto de Ruz cerraba la investigación abierta en diciembre de 2013 tras la denuncia del socio Jordi Cases y sigue las diligencias por los trámites del “procedimiento abreviado”. Este paso judicial es equivalente al auto de procesamiento. La actuación afecta también al propio FC Barcelona, que sigue imputado en la causa como persona jurídica.

Los hitos del caso

3 de junio de 2013. El Barcelona presenta oficialmente a Neymar.

18 de diciembre de 2013. La Audiencia Nacional comienza a investigar el fichaje del brasileño.

23 de enero de 2014. Sandro Rosell dimite como presidente. Le sustituye Josep Maria Bartomeu.

13 de marzo de 2015. El juez Ruz decide procesar a Rosell y Bartomeu en su auto.

El magistrado instructor, tras recibir informes de la Agencia Tributaria y estudiar los 13 contratos de 2011 y 2013 que ligan al delantero brasileño con el Barça, entiende que hay indicios para juzgar a Rosell y Bartomeu por defraudar al fisco cerca de 13 millones de euros. Ruz cifra en 83,37 millones de euros el coste real del jugador, antes de impuestos, frente a los 57,1 que declaró Rosell a la Asamblea de socios en octubre de 2013, 40 en concepto de ficha y el resto en pago al Santos, club de procedencia del jugador, por el traspaso.

Los 13 contratos celebrados entre el Barça, el Santos y la empresa del padre y representante del jugador —por conceptos tales como ojeo de jugadores, partidos amistosos o incluso “préstamos” al jugador— esconden, según el juez y también según el fiscal, el montante de la contratación de Neymar. Y, por lo tanto, se trata de ingresos laborales del jugador sujetos a retención fiscal que debió practicar y no practicó el club.

El mayor fraude se produjo en los años 2011 y 2013, en la etapa de Rosell

Las principales defraudaciones, en términos cuantitativos, se produjeron en 2011 —en total 2,4 millones de euros— y en 2013 —6,78 millones—. En esta época el club estaba presidido por Rosell. El 30 de enero de 2014, una semana después de que Rosell dimitiera y Bartomeu asumiera el cargo, algunos de los contratos firmados en la época anterior cobraron vigencia y provocaron un fraude fiscal de 3,84 millones.

En el caso de Bartomeu, el fiscal pide menos pena de prisión al entender que existe una atenuante de reparación del daño por la declaración tributaria extemporánea que el club realizó en septiembre de 2014 y por la que abonó 10,3 millones por la cuota no ingresada en 2013 y 3,198 millones en otros conceptos que no especificó.

En su escrito, el fiscal pide que se requiera a la auditora Deloitte para que "identifique a los profesionales que trabajaron en las auditorías contables del FC Barcelona" entre las temporadas 2011 y 2013 para que "sean citados como testigos en el juicio oral".

“Una gran injusticia”

Ramon Cierco.
Ramon Cierco.

JUAN I. IRIGOYEN

Aunque se preveían duras, las peticiones formuladas por el fiscal de la Audiencia Nacional se consideran “desproporcionadas” en el Barcelona. La directiva, reunida ayer, emitió un comunicado para reiterar su desacuerdo con José Perals. “Tanto el club como su presidente reiteran su total inocencia” en un “asunto únicamente tributario y no penal, cuyas discrepancias jurídicas se deben dirimir en la sede administrativa, no en la Audiencia”, se lee en la nota. El comunicado cita también a fuentes jurídicas para considerar el proceso como “impropio” y de “una gran injusticia”.

El consejo azulgrana se siente impotente en su intento de reconducir un contencioso que ha provocado mucho desgaste institucional —incluso tuvo su incidencia en la dimisión de Sandro Rosell— y que en contrapartida empieza a generar en algunos sectores barcelonistas un movimiento de solidaridad con el presidente Josep Maria Bartomeu.

“Todo va muy rápido en la Audiencia”, afirmó el presidente, después del clásico, sin saber todavía el escrito de la acusación, cuando fue preguntado por el caso Neymar: “Nunca se había visto tanta celeridad”. Bartomeu, de todas maneras, mantiene su intención de presentarse a las elecciones todavía no convocadas para el próximo verano.

Algún directivo expresó también su contrariedad porque las noticias procedentes de la Audiencia llegan “con puntualidad” después de “cada victoria importante” del Barça. “Los errores que se hayan podido cometer, que los hay”, comentaron las mismas fuentes “no justifican para nada la petición del fiscal que me parece excesiva y grave”.

La junta también trató en su reunión de ayer la situación del directivo Ramon Cierco, uno de los propietarios destituidos de la Banca Privada de Andorra. Cierco ha renunciado temporalmente y a través de una carta a sus responsabilidades en el fútbol base y en la Fundación mientras dure el proceso abierto. El consejo le ha liberado de sus funciones y le mantiene como vocal, un caso que también se da en Toni Freixa, exsecretario y exportavoz, que aspira a presentarse en las próximas elecciones.

Bartomeu no ha podido mantener la unidad que tuvo el consejo durante el mandato de Rosell. Aunque ambos son muy amigos, su manera de proceder es distinta, cosa que se ha constatado en el nuevo organigrama del club después de la salida del director general, Antoni Rossich y del director deportivo Andoni Zubizarreta.

Al club, por otra parte, se le ha abierto un nuevo frente después de que el entrenador del equipo cadete de La Floresta denunciara ayer en Catalunya Ràdio a Jordi Roura, responsable del fútbol base del Barça. El técnico asegura que Roura llamó “payaso” e “impresentable” al portero suplente de La Floresta, acusaciones que el denunciado negó de forma oficiosa.

El Barça reiteró además su petición de que la final de la Copa del Rey se dispute en el Bernabéu.

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