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Rotaciones y Vietto

El delantero argentino marca nada más salir al campo y tumba a un Eibar discreto

Gerard Moreno y Ekiza disputan el balón.
Gerard Moreno y Ekiza disputan el balón. EFE

Hay futbolistas que con solo su presencia en escena causan temor al contrario e insuflan ánimo a sus compañeros. El Villarreal demostró ser superior al Eibar a lo largo del partido con una renovada alineación, obsesionado como está Marcelino con que el equilibrio del equipo y del vestuario requiere de la participación de todos si se quiere llegar a las máximas metas posibles. Dominó el Villarreal todos los aspectos del juego. Y no encontró el gol. Atascado el marcador, Marcelino recurrió a sus dos jugadores más decisivos en lo que va de temporada: Cheryshev y Vietto. A los dos minutos de la entrada de ambos futbolistas, llegaba el gol del Villarreal. Lo marcó Vietto con la colaboración de Irureta que no acertó a blocar el esférico. Suficiente para que el conjunto castellonense se anotase una nueva victoria mientras piensa en el choque ante el Salzburgo.

El Eibar resultó tan noble como discreto. Ni una mala acción ni una patada de más, ni una amonestación. Solo se atrevió a cruzar el centro del campo cuando se vio por detrás del marcador. Hasta entonces, se dedicó a resguardarse con tres centrales poblando el mediocampo para contener la producción amarilla que fue mucha y variada. Su planteamiento le duró hasta la entrada de Vietto.

Villarreal, 1- Eibar, 0

Villarreal: Asenjo; Rukavina, Bailly (Musacchio, m. 70), Dorado, Jaume Costa; Campbell (Cheryshev, m. 69), Jonathan dos Santos, Sergio Marcos, Moi Gómez; Giovani y Gerard Moreno (Vietto, m. 69). No utilizados: Juan Carlos; Pina, Trigueros y Uche.

Eibar: Irureta; Bóveda, Navas, Ekiza (Dani Nieto, m 79), Lillo (Dídac, m. 87); Añibarro, Dani García; Capa, Arruabarrena, Javi Lara; y Manu del Moral (Lekic, m. 72). No utilizados: Irazusta; Errasti, Ángel, Borja y Dídac.

Goles: 1-0. M. 71. Vietto.

Árbitro: Melero López. Amonestó a Jaume Costa y Rukavina.

Fiel a su política de rotaciones, Marcelino volvió a cambiar de arriba abajo el once. Introdujo ocho novedades con respecto al partido del pasado jueves en la Liga Europa ante el Salzburgo que le espera de nuevo cuatro días después. Debutó Bailly en la posición de central derecho. Algo más de una hora duró en el terreno de juego el marfileño al que se le augura un gran futuro. El centrocampista del filial, Sergio Marcos, volvió a la titularidad tras su estreno en Vallecas actuando con gran solvencia. Consiguió el técnico amarillo que su equipo actuara con frescura y determinación.

No perdió su esencia el Villarreal que tuvo que emplear su versión creativa ante un Eibar replegado. Sergio Marcos y Jonathan dos Santos, desde la zona de creación, iniciaban el juego con criterio, continuado en las bandas por Campbell y Moi Gómez. Fabricó la primera ocasión el costarricense cuyo centro desde el costado derecho fue errado finalmente por Moi Gómez estando a dos palmos de la portería. Gerard Moreno se las apaño solo para controlar el esférico con el pecho, revolverse y disparar a botepronto de zurda que Irureta adivinó la trayectoria. Más clara la tuvo el delantero catalán tras un hermoso centro de Campbell con el exterior del pie izquierdo, que no acertó a dar la dirección adecuada al remate.

Campbell llevaba de cabeza a la zaga armera. No siempre la elección final del costarricense era la adecuada. El conjunto de Gaizka Garitano perseguía sombras, apenas disponía del balón capitalizado con gusto y criterio por el Villarreal. La falta de puntería amarilla mantuvo con vida al conjunto eibarrés hasta llegar al descanso.

Giovani tuvo la primera ocasión tras el receso, evitada en última instancia por un defensa eibarrés. No acaba el mexicano de encontrarse ni de hallar el gol, sin estrenarse aún en la Liga. Tampoco el remate es el fuerte de Campbell.

Atorado en el ataque, Marcelino optó por disponer de su artillería pesada. Cheryshev y Vietto aparecieron a falta de 20 minutos de la conclusión. Resultó mano de santo para el Villarreal. Con el rabillo del ojo Giovani vio la entrada del área de Vietto. El mexicano asistió de talón al argentino cuyo disparo de exterior se coló entre las manos de Irureta. Un error letal del portero vizcaíno que no está atravesando por su mejor momento. Como el Eibar, que encadena su quinta derrota consecutiva y comienza a ver el descenso no tan lejano. Por el contrario el Villarreal sigue a lo suyo. Con rotaciones y Vietto.

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