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La federación reclama sus derechos sobre la Liga

Villar se ampara en los poderes que le otorga la FIFA para reclamar su intervención en la Ley del Deporte Profesional

Angel María Villar, presidente de la federación. Ampliar foto
Angel María Villar, presidente de la federación. AS

El artículo 78 del Estatuto de la FIFA establece que los derechos de las competiciones de cada país corresponden a las federaciones nacionales “sin ninguna restricción”. Según la federación española, presidida por Ángel María Villar, la norma condiciona la capacidad del Gobierno de legislar sobre reparto de derechos audiovisuales del fútbol, como pretendía hacer el CSD por medio de la Ley del Deporte Profesional. Cuando Villar se enteró de que solo le cedían el 2% de los derechos, sin siquiera consultarle, advirtió al Ejecutivo que estaba redactando una norma hueca. Susceptible de dejar a los clubes españoles fuera de la FIFA, sin gozar de arbitrajes independientes, ni de derechos sobre jugadores, ni de la posibilidad, por ejemplo, de jugar en la Champions.

En otros países, las federaciones monitorizan las Ligas al detalle. En España, Villar prefirió delegar en la LFP. Ahora quiere actuar. Se siente acosado por el presidente de la Liga, Javier Tebas, y por el secretario de Estado para el Deporte, Miguel Cardenal, de quienes sospecha que preparaban una Ley del Deporte Profesional para controlar hasta los árbitros. Esta norma también regularía la venta unificada de los derechos televisivos, rompiendo el esquema bipolar que tanto benefició al Madrid y al Barcelona desde 2006 bajo el impulso de Tebas.

La federación aprobó la venta unificada de los derechos en 2009. El Gobierno ha tardado en regularlo. La Constitución solo le da potestad de legislar el deporte aficionado. Villar debe participar. Y Villar no reconoce al CSD como interlocutor. El presidente espera la llamada del ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert.

Villar está tranquilo porque le asiste la normativa de la multinacional. El Artículo 78 de los Estatutos de la FIFA concede una ventaja estratégica única a la federación: "La FIFA, sus miembros y las confederaciones tienen la responsabilidad exclusiva de autorizar la distribución de imágenes, sonidos y otros datos de partidos de fútbol y actos bajo su jurisdicción, sin ningún tipo de restricción respecto al contenido, tiempo lugar y aspectos técnicos legales. Estos derechos incluyen, entre otros, todo tipo de derecho patrimonial, derechos de inscripción, de reproducción y difusión audiovisuales, derechos multimedia, derechos promocionales y mercadotécnicos, así como derechos incorpóreos como el nombre y los derechos sobre las marcas distintivas y los derechos de autor".

 

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