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Lucha antidopaje

El control antidopaje, en manos de los carabinieri

El Comité Olímpico Italiano (CONI) acuerda colaborar con el NAS, la Guardia Civil italiana

38 de los 292 atletas en los Juegos de Londres deberían haber sido sancionados

Giovanni Malagò, presidente del Comité Olímpico Italiano Ampliar foto
Giovanni Malagò, presidente del Comité Olímpico Italiano

“El sistema italiano de controles antidopaje en los seis meses que precedieron los Juegos de Londres fue degradado, reducido a una farsa, a un ritual amistoso sin sanciones”. Es una de las conclusiones de las 406 páginas de investigación de la fiscalía de Bolzano que en abril sentará en el banquillo a dos médicos y una empleada de la federación de atletismo. Todos acusados de hacer la vista gorda en el sistema de controles.

Según la Fiscalía de Bolzano, ninguno de los 292 atletas que participaron en los Juegos de Londres (Italia consiguió 28 medallas, ocho de ellas de oro) y menos los que aspiraban a medalla, fue sometido de verdad al rígido protocolo ordenado por la Agencia Mundial Antidopaje (WADA en sus siglas en inglés). Es más, con el reglamento en la mano, 38 atletas debían haber sido sancionados y, sin embargo, se salvaron.

Los controles sorpresa, los únicos eficaces en la lucha contra el dopaje (los que pillaron, por cierto, a Alex Schwazer, el marchador italiano campeón olímpico en Pekín 2008 que buscaba revalidar título en Londres y dio positivo por EPO dos semanas antes) se basan en la localización de los atletas. Estos están obligados, cada tres meses, a enviar un informe en el que indican donde van a estar a diario. Tres retrasos en un periodo de 18 meses en el envío de la localización acarrean sanción. También si se saltan el test tres veces sin una motivación válida.

“El sistema italiano de controles antidopaje en los seis meses que precedieron los Juegos de Londres fue reducido a una farsa, a un ritual amistoso sin sanciones", dice la Fiscalía de Bolzano

En el primer trimestre de 2011 y en el segundo trimestre de 2012 se registraron fallos y faltas en el registro de 38 atletas. Ninguno de ellos fue castigado, siempre según la Fiscalía de Bolzano. Lo que recibieron fue una carta amistosa, como desveló el diario La Repubblica. “El CONI nos ha hecho llegar de forma oficiosa y mostrando otra vez su enorme tolerancia que a día de hoy muchos de vosotros no han cumplido con la actualización del whereabouts”, se podía leer en ella. Un simple toque de atención, sin más.

Bernardino Arigoni, secretario del comité de controles del CONI-NADO, admitió el pasado mes de septiembre que el comité encargado de vigilar el sistema antidopaje “no estaba en condición de castigar por falta de personal”. Recordaba que sólo hay 3 empleados encargados de las notificaciones de 6.000 atletas de 42 federaciones diferentes.

A partir de ahora, serán los NAS, núcleo especializado de los carabinieri, los que se encarguen de los controles antidopaje en Italia (en España, por ejemplo, es tarea de la Agencia Antidopaje). Hasta ahora, los carabinieri eran los que llevaban las investigaciones en caso de delitos de dopaje, ahora se ocuparán también de vigilar a los atletas. Algunos expertos italianos aseguran que eso restará independencia al CONI ya que ahora el “controlado” también será el jefe de trabajo del que tenga que controlar.

“Es un acuerdo de colaboración que se centrará en actividades de inteligencia y en la planificación de los controles dentro y fuera de la competición”, dijo ayer por la mañana Giovanni Malagó, presidente del CONI durante la presentación del proyecto. “Hay inspectores ya formados y especializados en la lucha antidopaje y participarán en todas la operaciones de control antidopaje”, prosiguió. Es el último recurso del deporte italiano para acabar con los tramposos.

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