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Los laterales rescatan al Valencia

La profundidad de Cancelo y Gayà impulsan al equipo de Nuno ante el Almería

Negredo marca el gol de la victoria del Valencia. Ampliar foto
Negredo marca el gol de la victoria del Valencia. EFE

A medida que Nuno fue esponjando su centro del campo, superpoblado en el primer tiempo, el Valencia se estiró por las bandas (Cancelo y Gayà) y recuperó la profundidad extraviada. Marcó casi al final de cabeza Negredo, que había entrado por Javi Fuego. Superó de paso a un Almería resistente en Mestalla, muy ligero en el primer periodo para aprovechar la confusión defensiva local, aunque sin continuidad en el segundo. Un equipo con personalidad, en cualquier caso.

VALENCIA, 3-ALMERÍA, 2

Valencia: Diego Alves; Barragán (Cancelo, m. 43), Mustafi, Orban, Gayà; Javi Fuego (Negredo, m. 60), Enzo Pérez; Parejo, André Gomes (Rodrigo de Paul, m. 79), Rodrigo; y Alcácer. No utilizados: Yoel, Cancelo, Vezo, Augusto, Zuculini.

Almería: Julián Cuesta; Ximo Navarro, Vélez, Trujillo, Dubarbier; Edgar, Thomas (Soriano, m. 80), Verza, Corona (Romera, m. 85), Wellington (Mauro dos Santos, m. 70); y Hemed. No utilizados: Yeray, Mané, Espinosa, Azeez.

Goles: 1-0- M. 10. Parejo. 1-1. M. 12. Hemed. 2-1. M. Rodrigo. 2-2. M. 32. Hemed. 3-2. M. 83. Negredo.

Árbitro: Vicandi Garrido. Amonestó a Thomas, Orban, Dubarbier, De Paul.

Unos 45.000 espectadores en Mestalla.

Las grietas defensivas, sobre todo en el área local, propiciaron un arranque de partido de ida y vuelta, fugado de cualquier amenaza de aburrimiento. Gobernó primero Parejo, autor intelectual y material del primer tanto. Abrió a la llegada por la derecha de Barragán y esperó su envío atrás, convenientemente rematado a gol con la zurda. La ventaja espacial la había ganado antes Rodrigo en un magnífico pase interior. Fue el quinto tanto de Parejo, los mismos que Alcácer en el podio de máximos anotadores en Mestalla.

A cada golpe local, el Almería respondía con orgullo y sin complejos, aprovechando la velocidad y los culebreos de Wellington Silva para desintegrar desde el extremo izquierdo a la zaga valencianista. Le taparon mal Mustafi y Enzo Pérez y su centro lo empalmó Hemed al primer palo burlando la marca de Orban. Ausente Otamendi por sanción, la primera parte de los centrales Mustafi y Orban fue calamitosa. Hemed les sacó los colores a los dos tanto por abajo (en el primer gol) como por arriba (en el segundo).

El Valencia creyó resarcirse con otra ventaja de Rodrigo, que acompañó la profundidad y el tiro cruzado de Alcácer para rebañarlo a gol. Lejos de tranquilizarse, el equipo de Nuno volvió a entrar en pánico después de que Hemed se elevara para cabecear en solitario un córner de Verza y su remate fuese desviado a las mallas por André Gomes. Mestalla no podía fiarse de su retaguardia y eso lo olió Hemed para volver a imponerse por alto y enviar un testarazo a la meta de Diego Alves, esta vez al larguero.

Mestalla despidió con una bronca a sus jugadores al final del primer tiempo. La grada se había puesto de mal humor al ver la arrogante soltura del delantero israelí ante una zaga tan destartalada. Nuno no sabía cómo cerrar esas vías de aguas y entonces llegó la lesión muscular antes del descanso de Barragán, cuyo puesto ocupó João Castelo.

Con el fichaje de Enzo Pérez, Nuno ha sobrepoblado el centro del campo y ha perdido profundidad. Demasiados mediocentros: el propio Enzo, Javi Fuego, Parejo y André Gomes. Lo corrigió Nuno al retirar a Javi Fuego por Negredo cuando al Almería ya muy decidido a conservar el empate. El Valencia necesitaba la activación máxima de los laterales y en eso sentido la zancada de Cancelo le dio aire fresco por el flanco derecho. Y buenos centros de rosca para la cabeza de Negredo.

Resignado el Almería a las contras de Edgar en solitario, el Valencia bombardeó el área de Julián Cuesta, protegido por tres centrales en el tramo final. El cuadro de Nuno sí atacó en esta fase como debía, desde un extremo (Cancelo) y desde el otro (Gayà), insistentemente, hasta que encontró Negredo, al segundo palo, el precioso centro de Gayà.