Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Fortunas, votos y competitividades

Las jugadoras españolas celebran la victoria ante Dinamarca.  Ampliar foto
Las jugadoras españolas celebran la victoria ante Dinamarca. EFE

15/12 Lunes

Comienzo mi última semana antes de convertirme en millonario (el próximo lunes al 11.294 le caerá el gordo, estoy convencido) con una pequeña decepción. A las guerreras de la selección femenina de balonmano, después de un primer tiempo dominador, se les apaga la luz frente a Rumanía en el momento más inoportuno y tras un segundo tiempo horrible, diez minutos sin marcar y sólo seis goles en ese periodo, las semifinales se alejan. Afortunadamente, horas después Dinamarca gana a Hungría (como diría el gran Rajoy, Dinamarca, o donde esté de viaje oficial, es un gran país) y la lucha por las medallas vuelve a acercarse. La ecuación pasa da ser compleja a convertirse en sencilla, de primer grado: si derrotamos el miércoles a las danesas, bingo. Si no, para casa. Y quien dice para casa, dice jugar por el quinto puesto. Espero que de aquí al partido haya una revisión de los circuitos eléctricos del equipo y no salten los plomos otra vez, porque ya no tendría remedio.

Veo el partido de balonmano mientras van saliendo repercusiones al sorteo de Champions, que deja al Madrid más contento que unas pascuas, al Atleti más preocupado con la que tiene encima con el asunto de sus ultras y al Barcelona con la mosca detrás de la oreja. ¿Es una alucinación mía que a los equipos más felices en cada momento les tocan adversarios más cómodos? Porque recuerdo en la época del Barça de Guardiola a muchos madridistas mosqueados por la supuesta fortuna azulgrana en los sorteos, y sospecho que ahora hay un sentimiento parecido en Barcelona. ¿O no será que la consideración de la dificultad tiene más que ver con lo propio que con lo ajeno? Serán divagaciones mías.

Pantalla con los emparejamientos de Champions. ampliar foto
Pantalla con los emparejamientos de Champions. AFP

Lo que no parece ya ninguna divagación es el tema del amaño de aquel Levante-Zaragoza, que lleva a la fiscalía a querellarse e imputar a 42 personas por el trapicheo en aquella última jornada de la temporada 2010/2011. Todo presunto, que volvería a decir Rajoy. No es para sorprenderse ni rajarse las vestiduras por las cosas que se van sabiendo, pues desde hace muuuucho tiempo las sospechas sobre componendas en los partidos finales de temporada son grandes, y cuando el río suena tanto, algo suele llevar. Bueno, salvo que seas de un partido político, universos donde todo parece coger de nuevas y se entona con tanta convicción el “yo no sabía nada”. Ha sido grande la impunidad en diversos sectores de nuestra sociedad, y el fútbol no ha sido ajeno, ni mucho menos. Esperemos que este macroproceso pueda marcar un antes y un después y aunque sepamos que resulta imposible evitarlo por completo, al menos que sepan los posibles futuros defraudadores que no va a haber ninguna manta de corporativismo ni ley del silencio que les ampare.

16/12 Martes

Que Neymar, en calidad de capitán de Brasil, elija a Cristiano Ronaldo en segunda posición para sus votos para el Tostón de Oro y que eso sea noticia y motivo de debate invita a la reflexión. ¿Se vota al mejor futbolista del mundo, al de tu país o al de tu equipo? Porque viendo las elecciones de muchos, parece que confunden una cosa con otra y lo que priva antes que el talento son las nacionalidades, los afectos y sobre todo los colores. Me alegro que Neymar haya optado por pasar de todas estas cosas (aunque al meter también a Mascherano se le haya ido un poco la pinza) y espero que cunda su ejemplo. Si lo hace quizás tome más en serio este trofeo.

La selección femenina de Baloncesto celebra la medalla de plata en el último Mundial. ampliar foto
La selección femenina de Baloncesto celebra la medalla de plata en el último Mundial. EFE

Votación bienvenida ha sido la que ha otorgado a España la organización del Mundial de baloncesto de 2018. Justo reconocimiento a una excelente labor que se lleva haciendo desde hace ya unos cuantos años. No hay duda que nuestros país es toda una potencia en este deporte y la consecuencia no se cuenta sólo en las muchas medallas conseguidas, sino en un dato que me parece revelador. El baloncesto es el deporte con más licencias femeninas en España (144.748, el 20,3% del total) a gran distancia del golf (segundo con 88.356) y con más del triple que el fútbol (cuarto con 40.606). Ya comentado muchas veces el buen momento que vive el deporte femenino español, en claro progreso, no hay duda que el baloncesto es una de sus grandes locomotoras y este regalo servirá para asentar aún más una gratificante realidad. El futuro no puede otra cosa que invitar al optimismo.

En otro orden de cosas y mientras se suceden las detenciones relacionadas con lo ocurrido en Madrid y se estrecha el cerco sobre los asesinos del conocido como Jimmy, creo que se debería estar ya preparando una versión del ¿Dónde está Willy? que se llamará ¿Dónde está Villar? Sólo habrá que cambiar la cara, pues la camiseta rojiblanca cuadra con el pasado del presidente de la Federación. Resulta incomprensible el silencio de la máxima autoridad de nuestro fútbol cuando se están sentando las bases de un nuevo tiempo en relación a los violentos. No sólo eso, sino que como los perros pequeños, ni come ni deja comer, pues su ausencia ha impedido que se oficialicen unas cuantas medidas para que sean aplicadas inmediatamente. Según cuentan en As, el CSD y la Liga Profesional están que trinan con él, lo que seguramente y conociendo al personaje, le habrá provocado un escalofrío de placer, pues en algún momento de los infinitos años que lleva presidiendo la federación, intentaron despegarle del sillón sin éxito. Rencillas aparte, no entiendo que no diga nada y que nadie le haga decir nada. Aunque por otro lado, de qué nos vamos a sorprender estando en el país de los silencios, los hoy no toca, las ruedas de prensa sin preguntas y los comunicados en plasma. Parece que el dar explicaciones no entra dentro de los deberes inherentes al cargo.

17/12 Miércoles

Para alcanzar éxitos en el exigente universo deportivo no basta con jugar bien. Hay que saber competir, es decir, ser capaz de dar lo mejor de uno mismo en los momentos claves, donde se deciden partidos y títulos. Es el territorio donde se separan los caminos de los buenos y los realmente grandes. Durante mi etapa de jugador, si había un país “competitivo” ese era Italia. Su juego no era lucido en casi ningún deporte, siempre te daba la sensación de que sumando talentos, el nuestro era mayor, pero a la hora de la verdad, había que sudar sangre para ganarles. También se habla mucho de la competitividad de los deportistas argentinos, a los que en horas altas y también bajas, siempre hay que temer por sus capacidades en el cuerpo a cuerpo. España, hasta hace relativamente poco, solía mostrar sus costuras competitivas en la famosa maldición de cuartos. En el momento cumbre, cuando juegas al borde del abismo, nos dábamos con mucha frecuencia el batacazo. Afortunadamente eso son tics del pasado, y nuestro panorama deportivo está plagado de gente “competitiva”, pues a los que ya están desde hace años, se van sumando individualidades y equipos.

Los Simpsons. ampliar foto
Los Simpsons. AP

Escribía el lunes sobre el traspiés de las chicas de balonmano, puestas entre la espada y la pared por una derrota dolorosa. Quizás se me olvidó la competitividad de este grupo, que hoy ha quedado otra vez demostrada. Jugando al todo o nada, han sacado la mejor de sus versiones y han pasado casi por encima a Dinamarca, ganándose el derecho de jugar dos partidos para la medalla. Chapeau. Ahora espera Montenegro, en una repetición de la semifinal de Londres. Estoy convencido que ninguna de nuestras jugadoras ha olvidado aquel partido y cómo se escapó la final entre los dedos.

Aunque no creo que les haga falta, pero por si acaso, yo les recomendaría que en las horas previas al partido del viernes viesen el documental titulado Champions Revealed sobre los San Antonio Spurs y donde en una larga entrevista, Greg Popovich, su entrenador y su tripleta estelar formada por Duncan, Ginobili y Parker, explican, entre otras muchas cosas, lo durísimo que supuso perder la final del 2013 ante Miami cuando la tenían en la mano. Su digestión fue lenta y dolorosa, pero les sirvió de inmejorable acicate para presentarse en la revancha del 2014 en mejores condiciones y terminar arrollando a los Heat.

Termino recordando una importante efemérides. La de los 25 años de Los Simpson. Un cuarto de siglo dando guerra y ahí siguen Homer, Marge, Burt, Lisa y Maggie, tan frescos como el primer día. Es lo que tienen los buenos dibus, que no envejecen.

Y dejo una frase para reflexionar.

“El año pasado convenía perder, ahora todo está mal”. Pablo Laso, entrenador del Real Madrid de baloncesto.

 

 

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información